El del videojuego es uno de aquellos sectores en que, a menudo, el bosque es tan frondoso que no deja ver la multitud de pequeños árboles que lo componen. Hablamos de una industria que en 2023 facturó en Catalunya 756 millones de euros (el 53% de todo el Estado) y que concentraba 5.174 profesionales (50%), pero en que el 47% de los estudios facturan menos de 200.000 euros anuales. En un sector con dinámicas empresariales muy alejadas del mundo de las startups, en que cada proyecto puede ser una moneda al aire para la supervivencia de la compañía —especialmente en un contexto de crisis como el actual—, que un estudio de tamaño mediano como JanduSoft consiga sobrevivir durante catorce años es un hito por sí mismo. Y más cuando el portafolio de videojuegos en que han trabajado supera el centenar de obras.
De ello da buena fe el propio Jose Antonio Andújar, CEO y fundador de JanduSoft, quien confirma que no es fácil sobrevivir en el sector de los videojuegos en el Estado español: “He visto muchas empresas morir. Siempre pienso que tienes que mirarlo todo como si nada funcionara. Si te arriesgas, hazlo con algo que podrás asumir”. Es con esta filosofía que, después de un éxito inesperado que le permitió montar la empresa, ha conseguido establecer una compañía que hoy está formada por siete personas, factura anualmente entre 500.000 y un millón de euros y tiene un ritmo de publicación de alrededor de veinte videojuegos al año. “Somos uno de los publishers más prolíficos del Estado y de Catalunya”, asegura con satisfacción.
De un inicio inesperado a comprender la realidad del sector
Andújar siempre había amado el mundo del videojuego, pero cuando le llegó la hora de formarse, todavía no existían en Catalunya formaciones específicas para aprender a diseñarlos. “Todo era homebrew, autoaprendizaje”, rememora. Así que optó por estudiar ingeniería informática y, mientras trabajaba en una empresa que hacía máquinas de bar, desarrolló por su cuenta lo que sería el primero de muchos videojuegos: un Quién es quién para iPad que durante su primer año le reportó unos beneficios de 1.000 dólares. Con este dinero, Andújar decidió contratar a alguien para que le rehiciera el aspecto gráfico del juego y lo actualizó para que funcionara también para iPhone. Y, esta vez, el juego funcionó muy por encima de las expectativas iniciales.
“De repente, Apple lo destacó en 34 países, y mirando las estadísticas pensaba que aquello estaba mal”, recuerda el CEO de JanduSoft. El juego llegó a generar 100.000 dólares de ingresos por publicidad, y como Andújar todavía trabajaba en su anterior empresa, tuvo que correr para montar una nueva compañía. Y con una sociedad constituida, un capital inicial y una puerta abierta al sector, Andújar decidió lanzarse de cabeza a la piscina, dejar el trabajo y empezar una nueva carrera como desarrollador de videojuegos. “Y todo lo que gané con el primero, lo perdí con el segundo”, sentencia. El ingeniero informático invirtió en crear un equipo para desarrollar el siguiente título, pero las ventas no acompañaron y acabó endeudado.
Con los ingresos de su primer juego para móviles, Andújar constituyó JanduSoft y comenzó un nuevo proyecto con un equipo ampliado
Después de este primer revés, Andújar consiguió mantener JanduSoft gracias a un préstamo otorgado por el Institut Català de les Empreses Culturals (ICEC), con el cual inició un tercer proyecto de videojuego, esta vez para consolas, llamado Caveman Warriors. Este videojuego, que fue uno de los primeros hechos en Catalunya en debutar en la entonces nueva Nintendo Switch, sí que consiguió funcionar, y posibilitó la supervivencia de JanduSoft.
Aun así, después del primer gran susto, Andújar comprendió que “hacer videojuegos es muy arriesgado, ya que la inversión es muy alta y el porcentaje de éxito, muy bajo”, y optó por complementar la creación de videojuegos propios con la publicación de títulos de terceros. A esta segunda línea de negocio se le uniría más adelante una tercera dedicada al porting, la adaptación de versiones de ordenador de un videojuego a consolas, o viceversa. Es en estas dos vertientes en las que JanduSoft ha trabajado con un número más elevado de videojuegos. La vía de la publicación comenzó con la edición de videojuegos desarrollados por estudiantes o recién graduados que Andújar conocía por su profesión paralela como profesor. “Si iban bien, fantástico; y si no, eran un riesgo asumible”, explica el CEO del estudio. Este procedimiento no solo les ayudaba a ampliar y diversificar el catálogo, sino que también servía como una red de captación de trabajadores, ya que “a los que eran mejores los fichaba para la empresa”.
JanduSoft combina el desarrollo de videojuegos propios, como 'Farlands' o 'Scholar's Mate', con servicios de publicación y 'porting' para terceros
Así, poco a poco, JanduSoft fue ampliando el equipo, el número de juegos propios y publicados de terceros y el nivel de estos últimos, que ya incluyen obras de otros estudios y desarrolladores catalanes de renombre como Carlos Coronado o Undercoders. En la actualidad, el estudio se divide en dos equipos principales: uno dedicado a la creación de obras originales, que tiene un ritmo de publicación aproximado de un videojuego cada dos años, y otro centrado en los servicios de publicación y creación de versiones de consolas para terceros. “Con el desarrollo propio, la publicación y el porting hemos hecho una lotería, y de momento nos sale bien. Quizás un port no funciona, pero uno de distribución sí, y quizás tenemos un juego propio que funciona muy bien… Acabamos con un flujo de caja que nos ha servido para sobrevivir”, resume Andújar.
‘Manairons’, la gran apuesta por los duendes del Pirineo
El último gran proyecto de JanduSoft ha sido Manairons, el videojuego ambientado en las criaturas mitológicas homónimas de los Pirineos coproducido con el 3Cat y publicado el pasado 19 de febrero. Surgido a raíz de una de las convocatorias públicas de la Corporación para la coproducción de videojuegos, el proyecto de JanduSoft fue escogido “por unanimidad” por el comité multidisciplinar del 3Cat, como explicaba en su momento el jefe del Departamento de Artes Digitales y Videojuegos de 3Cat, Oriol Boira, en VIA Empresa. Desarrollado en solo un año, el videojuego ya se encuentra disponible para Steam, PlayStation y Xbox, y en el futuro próximo se lanzará también en plataformas de Nintendo: el objetivo de JanduSoft es publicarlo en Switch 2, pero Andújar alerta que “no podemos confirmar aún, es muy complicado”.
Manairons ha contado con un presupuesto de 500.000 euros financiado a partes iguales por JanduSoft y 3Cat y es, a juicio de Andújar, “el mejor juego” que han hecho en el estudio. “La coproducción ha funcionado muy bien, hemos podido hacer un producto que sobrepasa lo que estamos acostumbrados a hacer”, valora el fundador de la empresa, que destaca especialmente el “doblaje de alto nivel” que han incorporado.
Desafortunadamente, el videojuego no ha funcionado bien comercialmente en ninguna de las plataformas en las que se ha lanzado hasta ahora. Según Andújar, son dos los factores que creen que han limitado su exposición: uno es el precio de lanzamiento, “que quizás era demasiado alto para este tipo de videojuego” (se ha publicado a un precio de 24,50 euros), y el otro es el enfoque “para todos los públicos” del título, con un tono rebajado del concepto inicial, que se dirigía más bien a jugadores adultos. “Quizás ha dado la sensación de que es un juego para niños, y en Steam y en PlayStation no venden”, lamenta Andújar, que confía en que el lanzamiento en las plataformas de Nintendo ayude a reavivar el interés. A pesar del mal rendimiento económico, el fundador de JanduSoft asegura que el desarrollo les ha ayudado “mucho” a escala creativa. Además, durante el desarrollo han confeccionado una base de programación “que podremos reutilizar en futuros desarrollos”, cosa que a su vez “hará que los próximos no sean tan arriesgados”.
Coproducido con el 3Cat, 'Manairons' es el último videojuego publicado de JanduSoft y se inspira en la mitología de los Pirineos
Así, con Manairons ya publicado y a la espera de su versión para Switch, JanduSoft afronta un 2026 que será “un punto de inflexión” para el estudio, según Andújar. “Tenemos como mínimo dos proyectos muy grandes que saldrán este año y que creo que funcionarán muy bien”, asegura el fundador. El primero de ellos es la versión 1.0 de Farmlands, el videojuego codesarrollado con Eric Rodríguez que actualmente se encuentra en acceso anticipado, un estado en el que “ya está funcionando muy bien” en ventas. El segundo, un proyecto secreto que verá la luz en abril y en el cual tienen depositadas muchas esperanzas.
Pero más allá de estos dos hits, la compañía tiene lleno todo el calendario de 2026 con lanzamientos planificados e incluso algunos previstos para 2027. “Como estudio, lo único que nos faltaría es capital para poder hacer inversiones más grandes”, señala Andújar. “Hemos demostrado que podemos hacer cosas muy heavies”, asegura el emprendedor, quien también es cofundador de Weird Beluga, estudio barcelonés que actualmente trabaja en el desarrollo de un videojuego titulado Duskfade. “Son los ejemplos perfectos de que con dinero, y con libertad creativa, se pueden hacer cosas muy bonitas”, sentencia.