En los últimos años se han producido diversos cambios accionariales relevantes en Naturgy, en el marco de una lucha de fondo muy interesante por el control accionarial. Los principales actores han sido los siguientes: CriteriaCaixa, GIP BlackRock, CVC + Corporación Financiera Alba, IFM y Sonatrach.
En el año 2024, la norteamericana BlackRock pasó a controlar Global Infraestructure Partners (GIP), un fondo norteamericano de inversión en infraestructuras de los más importantes del mundo, que participaba en Naturgy. En aquel momento, GIP tenía alrededor del 20% de Naturgy y era el segundo accionista más importante después de CriteriaCaixa. Naturgy entró, pues, dentro de la órbita de BlackRock, una de las gestoras de activos más grandes del mundo.
El año 2025 fue relevante en cuanto al accionariado. Así, el mes de junio, Naturgy lanzó una auto-OPA por un 9,1% del capital, con la finalidad de aumentar el capital de libre flotación, de forma que los cuatro accionistas más considerables —CriteriaCaixa, GIP BlackRock, CVC e IFM—, los cuales acabaron reduciendo sus posiciones en la empresa.
En diciembre de 2025, GIP BlackRock vendió un paquete del 7,1% del capital en una colocación acelerada (Accelerated Book Building o ABB), un tipo de operación rápida que se realiza en el mercado de un día para otro. CriteriaCaixa aprovechó para comprar un paquete de un 2% y pasó a tener una participación del 26% que lo reforzó como primer accionista.
Igualmente, la Corporación Financiera Alba, el brazo inversor de la familia March, decidió separarse del vehículo que tenía conjuntamente con el fondo luxemburgués de private equity CVC, el llamado Grupo Rioja, que tenía el 18,8% de Naturgy. Con esta operación de escisión, su 5,0% pasó a ser ahora una posición solo de Alba, y CVC pasó a tener el restante 13,8% mediante Rioja Investments.
Esta misma semana GIP BlackRock acaba de venderse el resto de su posición en Naturgy, mientras que CriteriaCaixa ha aumentado la participación hasta el 28,5%
La situación accionarial, quedaba, pues, de la siguiente manera: hasta hace pocos días, CriteriaCaixa mantenía un 26,0%; IFM, un inversor institucional australiano que en el pasado había querido aumentar su posición, un 15,5%; CVC, un 13,8%; BlackRock, un 11,4%; Corporación Financiera Alba, un 5,0%; y Sonatrach, la compañía nacional de hidrocarburos de Argelia, un 4,1%.
Esta misma semana GIP BlackRock acaba de venderse el resto de su posición, mediante otra ABB o Accelerated Book Building. Con esta acción ha abandonado completamente el accionariado de Naturgy, al mismo tiempo que CritèriaCaixa ha aprovechado para comprar un 2,5% más y ha aumentado su participación hasta el 28,5%.
En resumen, pues, después de todos estos movimientos accionariales, CriteriaCaixa ha reforzado su posición como principal accionista de Naturgy, que nunca ha querido abandonar; el fondo GIP BlackRock ha salido del todo; los otros accionistas principales se han mantenido relativamente estables, y ha aumentado el llamado capital flotante (free-float). Se podría decir que CriteriaCaixa ha sido el claro ganador de todo este revuelo accionarial.
El caso Criteria
En cuanto al holding presidido por Isidre Fainé, los dividendos que recibe de sus participadas son muy importantes de cara a la financiación de su accionista único, la Fundació La Caixa. CaixaBank, Naturgy y Telefónica son las tres participadas de CriteriaCaixa que más contribuyen a los dividendos que recibe la entidad, los cuales son básicos para el dividendo social que, a su vez, CriteriaCaixa desembolsa a su accionista único.
¿Se entiende que CriteriaCaixa haya aumentado la participación en Naturgy? Perfectamente. Los años 2026 y 2027 se espera que Naturgy tenga unas ventas de unos 20.000 millones de euros anuales, además de unos beneficios netos de unos 1.900 millones de euros, también cada año. La posición financiera de Naturgy está saneada, con una deuda financiera neta sobre capitalización bursátil de un x0,58, y con una deuda financiera neta sobre ebitda de x2,6. Esto permite que la política de dividendos de Naturgy pueda ser generosa y que pueda contribuir fuertemente al presupuesto de 710 millones de euros para el 2026 que tiene la Fundación La Caixa.
Tanto los negocios del gas como el de la electricidad son bastante estables y deseables para los accionistas que buscan un flujo estable de dividendos, como es el caso de Criteria
Tanto los negocios del gas, que el año pasado supuso el 56% del ebitda de Naturgy, como el de la electricidad, que supuso el restante 44% del ebitda, son unos negocios bastante estables y deseables para los accionistas que buscan un flujo estable de dividendos.
¿Se ha acabado ya el movimiento accionarial? Presumiblemente sí. CriteriaCaixa no debería pasar del 30% de las acciones de Naturgy, cifra a la cual se ha acercado mucho, dado que entonces, se vería obligada a presentar una OPA a la totalidad, un extremo difícilmente deseable. De la misma manera, su participación actual es lo suficientemente importante para CriteriaCaixa, para bloquear cualquier intento de una OPA externa que pudiera plantearse en el futuro. Podríamos decir que la situación actual es ya bastante equilibrada.