"De primerísima magnitud". Así se ha referido Antoni Cañete, presidente de Pimec, a la realidad que hoy ata de pies y manos el tejido empresarial catalán. El binomio vivienda-empresa, que hasta ahora "no se había analizado con esta mirada", ha sido objeto de una fotografía inédita. El representante de la patronal ha inaugurado este miércoles la jornada Competitividad en riesgo: el impacto empresarial de la crisis de la vivienda con una primera observación: “La vivienda nos está condicionando la creación de riqueza, los puestos de trabajo y la competitividad. No hay solución a corto plazo porque estamos pagando las consecuencias de no haber tomado las decisiones correctas cuando tocaba".
Hoy, el informe Vivienda, movilidad y competitividad de las pymes presentado por Oriol Amat, presidente del Observatorio de la Pyme de Catalunya y catedrático de la UPF- BSM, ha aparecido para ofrecer un análisis cuantitativo y "abierto a soluciones". Para ello, Cañete y el secretario general, Josep Ginesta, han propuesto arrinconar “la opinática” y desgranar datos y conocimiento, que según Ginesta, "la sala está llena de ello". Las conclusiones de la investigación -elaborada a partir de una encuesta a cerca de 400 empresas- golpean la economía catalana. El 98% del empresariado considera que el mercado de la vivienda de su zona está "tensionado", y de este porcentaje, un 79% lo ve "muy tensionado".
El 98% del empresariado considera que el mercado de la vivienda de su zona está "tensionado", y de este porcentaje, un 79% lo ve "muy tensionado"
“La consecuencia directa es que esto afecta la capacidad de generar riqueza de las empresas”, ha subrayado Amat. Al mismo tiempo, aproximadamente la mitad de las pymes catalanas ha limitado, aplazado o descartado sus decisiones de crecimiento por problemas vinculados a la vivienda y a la movilidad de los trabajadores. En concreto, un 28% ha renunciado de derecho a ampliar su plantilla, un 16% ha tenido que aplazar proyectos clave y un 13% ha descartado abrir nuevos centros de trabajo.
En clave laboral, el 63% de las empresas afirma tener problemas serios para cubrir los "puestos vacíos", y tres de cada cuatro aseguran que necesitan más tiempo que hace dos años para incorporar un nuevo trabajador. El problema se concentra en trabajos presenciales con salarios inferiores a los 35.000 euros anuales. "Los que cuesta más cubrir son aquellos que exigen una presencialidad total o casi total; el trabajo a distancia, en cambio, no se ve tan afectado", ha remarcado el catedrático.
La tensión residencial también impacta en los balances. Según Amat, el 57% de las empresas catalanas ha asumido sobrecostos en procesos de contratación por el alquiler o los trayectos, un gasto extra promedio de 5.500 euros anuales por vacante. “Vivienda más cara significa gasto de personal más elevado”, ha recordado Amat, y ha avisado que el 82% de las pymes ya percibe que la problemática residencial genera presión al alza sobre los salarios.
El 82% de las pymes ya percibe que la problemática residencial genera presión al alza sobre los salarios: “Vivienda más cara significa gasto de personal más elevado”
En paralelo, el desplazamiento también penaliza la contratación. Entre las empresas afectadas, un 31% apunta a trayectos demasiado largos o caros, y un 28% a una mala conexión con transporte público. El estudio también indica que el 60% de las pymes ha topado con candidatos que dan marcha atrás antes de recibir la oferta por cuestiones residenciales. Una cifra que se eleva hasta el 67% una vez la oferta formal ya está a punto de cerrarse.
La distancia es el motivo por el cual el 33% de los empleados decide abandonar la empresa; un éxodo en el que casi la mitad de los afectados (el 48,9%) son jóvenes. En este sentido, Amat ha hecho balance sobre este último dato: "Muchos de los que estamos aquí, con el primer salario podíamos pagar un alquiler; ahora no".
El catedrático ha recordado que la misma Comisión Europea constata que el coste de un alquiler de dos habitaciones representa entre el 80% y el 100% del salario de una persona joven, una situación que "no ocurría hace unas décadas" y que los aboca a los pisos compartidos o a no poder emanciparse. "Tienen que seguir con los padres; y los padres encantados, o no, depende de cada caso", ha ironizado. Ante este escenario, Amat ha apuntado que "una gran empresa puede organizar sistemas de transporte o viviendas corporativas. A la pyme esto le es mucho más difícil”.
La "carta a los Reyes" de los API, gremios y colegios

Este puñado de conclusiones no ha cogido por sorpresa a los principales agentes del sector, también presentes en la sede de Pimec. Montserrat Junyent, presidenta de los API de Catalunya, ha aprovechado sus intervenciones para denunciar que "el problema de la vivienda es estructural" y ha cargado con dureza contra el uso partidista que se hace de esta crisis. "Estamos viendo con cierta tristeza cómo se habla de la vivienda como una herramienta de intercambio permanente de votos para obtener resultados de otro tipo que no tienen ningún vínculo con la vivienda", ha lamentado. También ha ejemplificado la fijación política con los pisos turísticos. Junyent ha citado datos de Apartur, y ha recordado que en Barcelona ciudad estos solo representan el 1% del parque total.
La presidenta de los API también ha querido poner un espejo incómodo a la situación que se vive en la capital catalana: "Antes, la vulnerabilidad se veía en barracas; ahora la gente compra roulottes y tiendas de campaña. Es muy triste volver a ver en Barcelona esto que no se veía desde hace muchísimos años. Esto es un fracaso como sociedad y no nos lo podemos permitir". Precisamente para reaccionar a este colapso, Junyent ha hecho un llamamiento a sumarse al Pacto Transversal por la Vivienda en Catalunya, una iniciativa impulsada por los API que ya no consideran propia, sino "de todos aquellos que quieran dar una respuesta real al problema habitacional".
Viñas (Col·legi d'Administradors de Finques de Barcelona-Lleida): "El 84% del parque de vivienda es anterior a 1980, hecho que lo convierte en un parque envejecido, insostenible e inseguro"
Una lectura que ha coincidido con la mirada de Lorenzo Ignacio Viñas, presidente del Col·legi d’Administradors de Finques de Barcelona-Lleida, quien ha recordado que las advertencias del sector vienen de lejos. Viñas ha calificado de "error grave" las regulaciones que miran hacia el pasado, ya que lo único que se consigue es "desmotivar la inversión en el mantenimiento". El diagnóstico de Viñas sobre el estado de los pisos en Catalunya ha sido alarmante: "El 84% del parque de vivienda es anterior a 1980, hecho que lo convierte en un parque envejecido, insostenible, inseguro y pendiente de reformas estructurales de accesibilidad y eficiencia energética".
El presidente de los administradores de fincas ha puesto el dedo en la llaga en la salud mental de los trabajadores. "Quien llega a trabajar con Rodalies no sé si lo hace en condiciones sanas y suficientes. Entre el transporte público y el privado, la gente se come una hora y cuarto de trayecto para llegar a Barcelona a las siete de la mañana. Esto es un punto que habría que analizar", ha pedido.
Por su parte, Josep Antoni Martínez, presidente del Gremio de Constructores de Obras de Barcelona y Comarcas no ha dudado en sumarse a lo que ha bautizado como una "carta a los Reyes". "Me gustaría que se acabara la provisionalidad y la temporalidad de las normativas, que la vivienda pase de manera inmediata a la primera línea de la gestión y, sobre todo, que se despolitice el debate. No puede haber color político cuando se habla de vivienda", ha espetado. También ha sido especialmente beligerante con la tentación pública de trasladar la responsabilidad del colapso al sector privado, y ha señalado medidas como la reserva obligatoria del 30% para vivienda protegida. "Imaginad que en Barcelona los restaurantes tuvieran que ofrecer obligatoriamente el 30% de sus menús a precio reducido para poder comer. ¿O que las tiendas tuvieran que vender el 30% de su ropa regulada? ¿Lo veríais normal?", ha interrogado.
Unas demandas del tejido sectorial que confluyen con la hoja de ruta y las propuestas que el mismo Amat ha planteado en clave propositiva para tratar de revertir la situación. El catedrático ha reclamado “cambiar el marco mental” de las políticas de vivienda para priorizar la construcción asequible precisamente en las zonas con más dinamismo y actividad económica, así como "desencallar la mejora de las conexiones de transporte público con los grandes centros de trabajo".
Amat ha reclamado “cambiar el marco mental” de las políticas de vivienda para priorizar la construcción asequible en las zonas con más dinamismo y actividad económica
Para hacerlo posible, el Pacto Transversal detalla un paquete de medidas concretas que exige incrementar de manera progresiva la inversión pública en esta materia hasta alcanzar el 0,7% del PIB, movilizar suelo para vivienda asequible y social o blindar y reforzar la colaboración público-privada, entre otras. Se trata, en definitiva, de actuar antes de que la crisis residencial pase una factura irreversible a la economía catalana.
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