• Empresa
  • Royalverd, el gigante del césped de la Garrotxa que acumula tres Mundiales a sus espaldas

Royalverd, el gigante del césped de la Garrotxa que acumula tres Mundiales a sus espaldas

La compañía, fundada en 2003 por el olotense Eudald Morera, diseña, instala y mantiene el césped de los campos de fútbol del 40% de los clubes profesionales del Estado

El Estadio Azteca de Ciudad de México, remodelado en 2025 con el césped de Royalverd, durante la inauguración del Mundial | Cedida
El Estadio Azteca de Ciudad de México, remodelado en 2025 con el césped de Royalverd, durante la inauguración del Mundial | Cedida
Marc Vilajosana, periodista de VIA Empresa | Mireia Comas
Periodista
18 de Junio de 2026 - 04:55
Act. 18 de Junio de 2026 - 9:59

La inauguración, hoy hará una semana, de la 23ª Copa Mundial de Fútbol en el Estadio Azteca de Ciudad de México contó con un desapercibido —pero bien visible— protagonista catalán: la empresa Royalverd. Esta compañía asentada en Les Preses (Garrotxa), fundada en 2003 por el olotense Eudald Morera, es la responsable de la instalación del césped del campo de fútbol más icónico de la competición, la única de las doce instalaciones en que se ha sembrado en semilla dentro del mismo campo. Pero esta es solo una de las múltiples metas en la historia de Royalverd, una firma que ya suma tres mundiales en su palmarés y un 40% de los clubes profesionales de España como clientes, entre los que se encuentran el RCD Espanyol de Barcelona, el Girona FC, el Atlético de Madrid o el Athletic Club.

 

De hecho, si ojeamos la página web de la compañía, las cifras asustan: un total de 972 proyectos y 100.249 metros cuadrados de césped instalados, principalmente en territorio español, pero desde hace ya más de una década, también en todo el mundo. Y todo comienza en la mente del desaparecido Morera, como bien explica el consejero delegado de Royalverd, Eduard Rovira: “La familia Morera tenía y tiene agrotiendas en las que venden productos alimentarios, para animales y agricultura, y Eudald, que se había incorporado en el mundo del césped, entró como asesor del FC Barcelona”.

Es gracias a esta experiencia que Morera detectó que “los clubes cada vez tenían una demanda más profesional” por un ámbito que, hasta entonces, era considerado “un trabajo poco valorado”. “Él detectó la necesidad de tecnología y creó la empresa”, señala Rovira. Durante los primeros años, la compañía comenzó a trabajar para clubes de fútbol de proximidad, como los ya mencionados FC Barcelona y RCD Espanyol, y poco a poco se fue haciendo un hueco dentro del sector.

 

Pero el punto de inflexión llegó en 2012, un momento en que se les acumularon varios impagos de clubes de propiedad única. “Esto llevó a una crisis importante en la empresa”, recuerda el actual CEO, hecho que motivó a Morera a “coger las maletas e irse a Brasil”. Un viaje que resultó más que provechoso: el fundador consiguió cerrar acuerdos con ocho de los doce estadios que albergarían la Copa Mundial de Fútbol de 2014 y una colaboración con un socio local. “Enviamos 25 personas a trabajar allí durante dos años, y fue un éxito”, rememora Rovira.

Después de hacerse un nombre a escala local, Royalverd ganó relevancia internacional con la instalación del césped de 8 de los 12 estadios del Mundial de Brasil

A partir de este momento, Royalverd se dio cuenta de que en España ocupaban todavía una posición muy local, e intensificaron su expansión por el territorio. “Empezamos por la zona mediterránea, y en 2018 abrimos una delegación en Madrid, donde hoy controlamos todos los clubes menos el Real Madrid”, desvela el consejero ejecutivo de la empresa. Aquel mismo año, la compañía también empezó a operar con césped híbrido, y en 2022 sumó su segunda participación en un Mundial con la instalación del césped de algunos de los campos de la cita celebrada en Qatar. Hoy, Royalverd es responsable del césped de los campos del 40% de los clubes de fútbol profesional del Estado, además de tener una presencia destacada en Marruecos, México, Panamá y Perú.

Una empresa de ingenieros que va más allá del verde del césped

Equipo directivo y parte de los trabajadores de Royalverd | Cedida
Equipo directivo y parte de los trabajadores de Royalverd | Cedida

Durante todo este trayecto, Royalverd se ha diferenciado por ofrecer diferentes segmentos de la cadena de producción, sean conjuntamente o por separado. Por un lado, el diseño y el asesoramiento, un ámbito en el que trabajan para “una gama amplia” de situaciones: “Puede ser desde un bufete de arquitectura que nos pide asesoramiento económico, hasta preguntas sobre cómo afecta la sombra al césped o cómo deben diseñar los espacios de almacenamiento y los sistemas de drenaje”. Porque, como bien apunta Rovira, “no es extraño que se construya un nuevo estadio y no se piense en el almacenamiento del césped”.

Rovira: “No es extraño que se construya un nuevo estadio y no se piense en el almacenamiento del césped”

La segunda etapa en la que se especializan es la construcción, una fase que desarrollan “desde cero y con maquinaria propia”, sea con diseños concebidos por ellos mismos o bien ganando concursos —tanto públicos como privados— con propuestas prediseñadas. Finalmente, el mantenimiento del césped, una opción que, nuevamente, puede venir vinculada a la etapa anterior o bien contratada individualmente. “Nuestro formato principal es un ‘llave en mano’, una cuota mensual donde entra todo: el personal, las máquinas, el producto…”, explica el consejero delegado.

Tres ramas de una misma actividad que, en los últimos años, ha aumentado en complejidad, ya que “hoy en día, los estadios cada vez son más multifuncionales”. “Los clubes quieren sacar rentabilidad todo el año, porque solo 25 fines de semana no es rentable”, indica Rovira, pero esto es una voluntad que “va en contra del césped”.

Fruto de estas necesidades crecen soluciones como el césped híbrido, que combina una base mayoritaria de césped natural con un pequeño porcentaje de césped artificial para hacerla más resistente; o bien la plantación de diferentes tipos de césped en función del clima. En España, por ejemplo, operan con dos tipologías diferentes: “De Madrid hacia arriba, trabajamos con un solo césped todo el año, el de clima frío, que soporta temperaturas de los 5 a los 25 grados; y en la zona mediterránea y sur de España, con dos tipos: en verano, el de césped de clima cálido, que tolera hasta los 35-40 °C, y en invierno, sembramos encima el césped de invierno”. Estos céspedes “de última tecnología”, como los califica Rovira, provienen mayoritariamente de Estados Unidos, de donde se adquieren licencias comerciales o directamente se compran las semillas.

Con todo, Rovira insiste en que “tener el césped verde es lo más fácil”: “Lo que no se ve, la arena y los drenajes, es la parte importante para que tenga una vida útil”. No es la única complicación que afrontan: las cubiertas de los estadios provocan que, de media, el 50% de la superficie del césped no reciba suficiente radiación solar, y el hecho de que los estadios a menudo estén hundidos bajo nivel de tierra provoca que no haya suficiente aire, “el mejor fungicida que hay”. Es ante estos retos que el consejero delegado se vanagloria de ser “pioneros en hacer muchas cosas que otra gente no se atreve”, como el uso de luces artificiales para compensar la sombra de los campos o el ya mencionado césped híbrido.

Rovira: “Tener el césped verde es lo más fácil; lo que no se ve, la arena y los drenajes, es la parte importante para que tenga una vida útil”

Así, con la innovación por bandera y la internacionalización como camino a seguir, Royalverd cerró 2025 con una facturación de 52 millones de euros, lo que supone un “crecimiento importante de los últimos años”, y una plantilla de 200 trabajadores en el Estado, más de 40 en Marruecos y alrededor de una veintena en México. Un equipo que, en contra de lo que se pueda pensar, cae más del lado tecnológico, con un 15% “de ingenieros agrónomos y similares” que son los encargados de dar las directrices técnicas. “Nos gusta mucho trabajar con gente joven y formarla”, asegura Rovira, quien deja claro que “los ingenieros que acaban dirigiendo vienen de abajo y han empezado de jardineros”.

El Grand Stade de Tánger, remodelado en 2023, es uno de los estadios más importantes de Marruecos | Cedida
El Grand Stade de Tánger, remodelado en 2023, es uno de los estadios más importantes de Marruecos | Cedida

Otro factor que llama la atención es que, dentro de esta plantilla, no encontramos ningún equipo comercial: “Nuestro crecimiento es de boca a oreja: directores deportivos, jugadores y entrenadores que nos han hecho crecer y evolucionar”. Así surgió, de hecho, el proyecto del Estadio Azteca: “En el Club Deportivo Guadalajara —conocido popularmente como Chivas— había un preparador físico que había estado en el Espanyol y nos conocía, y también el director deportivo, Fernando Hierro, que nos conocía de Las Rozas”. Este primer contacto hizo ver a Royalverd que en México “había muchas oportunidades comerciales”, lo que les hizo abrir una nueva delegación, que dos años más tarde consiguió ganar el concurso privado para empresas internacionales para la remodelación del Estadio Azteca. 

Es con esta visión que Royalverd afronta el futuro próximo con dos prioridades: mantener, cuidar y, a ser posible, crecer la estructura que ya tienen en el Estado español; y potenciar las filiales internacionales. Además de los países ya mencionados, la firma ha cerrado recientemente un acuerdo comercial en Argentina e identifica Arabia Saudita como el gran mercado del futuro.