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Urbametrics, Prehistopirineus y la prueba de que las ciencias sociales también salen de la academia

Investigadores de los departamentos de Prehistoria y Geografía de la UAB apuestan por una transferencia de conocimiento hoy monopolizada por las disciplinas STEM

Visitantes probando la experiencia de Prehistopirineus en el yacimiento de la Roca dels Bous | Cedida
Visitantes probando la experiencia de Prehistopirineus en el yacimiento de la Roca dels Bous | Cedida
Marc Vilajosana, periodista de VIA Empresa | Mireia Comas
Periodista
17 de Abril de 2026 - 04:55

Es repetida constantemente la imperante necesidad de que el conocimiento generado en las universidades, centros de investigación e institutos de investigación de Catalunya llegue a la ciudadanía. Es un objetivo declarado por administración, empresas y academia, y no son pocas las iniciativas que trabajan en esta dirección. Pero dentro de este clamor unánime, la distribución no es tan repartida como uno podrí­a esperar. Allí­ donde las ingenierí­as, la salud o las ciencias experimentales consiguen, poco a poco, avanzar en la transferencia de conocimiento, las ciencias sociales encuentran todaví­a un largo camino por recorrer.

 

Solo hay que echar un vistazo a los datos oficiales para constatar la realidad. Según cifras de la Generalitat, de los 491 proyectos de doctorados industriales impulsados en Catalunya entre 2013 y 2018, solo 51 (un 10,4%) correspondÃían al ámbito de las ciencias sociales, el arte o las humanidades: todo el resto encajaban en alguna disciplina STEM (ciencia, tecnologí­a, ingeniería y matemáticas). Más recientemente, en los Ajuts d'Indústria del Coneixement para el año 2025 que otorga la Agència de Gestió d'Ajuts Universitaris i de Recerca (AGAUR), solo tres de las 124 solicitudes admitidas correspondían a las ciencias sociales (2,4%), mientras que otras tres se encuadraban en la categoría de artes y humanidades. Conjuntamente, ambas categorías aglomeraron el 4,43% de los cerca de diez millones de euros otorgados. A escala española, de los 322 proyectos aprobados en la convocatoria Pruebas de Concepto de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) de 2021, solo 28 correspondían a las ciencias sociales y las humanidades (un 8,7%), que conjuntamente recaudaron 2,2 millones de los 40 millones aprobados (un 5,5%).

A juicio de Xavier Roda, investigador postdoctoral del Departament de Prehistòria de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y miembro del Centre d'Estudis del Patrimoni Arqueològic de la Prehistòria (CEPAP-UAB), el mismo funcionamiento de las ciencias sociales juega en contra a la hora de competir por financiación en transferencia: “€œSon disciplinas más a largo plazo y acumulativas, y a veces cuesta mucho, en términos económicos, concebir un producto o ver qué podría ser interesante para llevar a la sociedad”€. A pesar de todo, el muro no es lo suficientemente alto para evitar el surgimiento de proyectos como Prehistopirineus, un ejemplo claro de que las ciencias sociales y el mundo empresarial pueden encajar las manos con éxito.

 

Realidad virtual para revivir un entorno de hace 50.000 años

Iniciado a finales de 2023 en el CEPAP-UAB y codesarrollado con la empresa barcelonesa Dígit, Prehistopirineus es un juego serio o serious game que busca reconstruir con realidad virtual el paisaje de hace 50.000 años de la Roca dels Bous, un yacimiento arqueológico neandertal situado en Sant Llorenç de Montgai (Camarasa, Noguera). “€œUsamos todos nuestros datos de excavaciones arqueológicas para crear un entorno realista e inmersivo, con una serie de retos gamificados en los que los usuarios pueden interactuar, aprender y entender mejor cómo era la vida diaria de los grupos”€, relata Roda.

La visita virtual, que se presentará oficialmente en el municipio durante el mes de mayo, se lleva a cabo con unas gafas virtuales que no requieren mandos y dentro de un entorno en el que los usuarios se pueden mover libremente. La experiencia consta de tres bloques: una primera en la que tienen que encender un fuego; una segunda en la que tienen que preparar un plato de comida; y una última centrada en confeccionar unos ungüentos para curar a otro miembro del grupo herido. €“Lo que es interesante es que nos permite ir más allá de las ilustraciones típicas y visualizar la prehistoria más antigua, que es complicada de imaginar en visitas o charlas”€, explica el investigador.

Roda: “La RV nos permite ir más allá de las ilustraciones típicas y visualizar la prehistoria más antigua, que es complicada de imaginar en visitas o charlas€”

Prehistopirineus nace después de años de experimentación del CEPAP-UAB con diversas tecnologías orientadas a la divulgación histórica: “€œEn 2011 fuimos uno de los primeros lugares de la península Ibérica en usar iPads en las visitas, y también hemos trabajado con webapps, aplicaciones independientes, realidad aumentada…”€. La asociación con Dígit tampoco es casual: hace más de una década que colaboran juntos en diferentes iniciativas y, por su cuenta, la empresa ya ha trabajado en proyectos inmersivos vinculados con otras instituciones culturales, como el Ecomuseu Farinera de Castelló d'€™Empúries, el Monestir de Pedralbes, el Museu de Granollers o el Museu Nacional d'Art de Catalunya

El desarrollo tiene una duración de tres años que finalizará en noviembre de 2026, y la voluntad de ambas partes es que pueda ser implementada en las visitas del público al yacimiento de la Roca dels Bous, gestionado por la Associació Recerca i Difusió del Patrimoni Històric (ARDPH). “€œLo que tenemos previsto es que las gafas no solo se puedan usar en el centro, sino también en la visita al yacimiento”€, remarca Roda. Según el experto, el problema con el que se encuentran los divulgadores especializados en prehistoria es que trabajan “€œcon piezas o instrumentos muy fragmentados o pequeños”€ y con una falta de estructuras, “€œcomo paredes o muros”, que dificultan la comprensión del público no iniciado. “€œY estas tecnologí­as permiten que se entienda mejor qué pasaba en este yacimiento”€, asegura.

La complejidad de los datos al servicio de las ciudades

Y si la tecnología inmersiva de Prehistopirineus facilita la comprensión del público sobre una temática, Urbametrics apuesta por la alta complejidad de multitud de datos para confeccionar indicadores de alto valor para la planificación urbana. Esta iniciativa del Grup d'Estudios en Mobilitat, Transport i Territori (GEMOTT) del Departament de Geografia de la UAB tiene como objetivo principal cruzar grandes volúmenes de información en tiempo real para evaluar cuestiones como la caminabilidad, la vitalidad urbana o la exposición a espacios verdes de las ciudades. El indicador de ciclabilidad, por ejemplo, evalúa las características necesarias para poderse desplazar correctamente en bicicleta por el urbano. “€œNo solo contemplamos si hay o no carriles, sino también la pendiente, cómo de conectados están, cuántas intersecciones hay, de qué tipología son… Es así como pasamos de un dato simple a un indicador complejo”€, ejemplifica investigadora postdoctoral y técnica de transferencia del GEMOTT, Alexandra Bretones.

La ciudad de los quince minutos es uno de los indicadores complejos que se pueden visualizar en Urbametrics | Cedida
La ciudad de los quince minutos es uno de los indicadores complejos que se pueden visualizar en Urbametrics | Cedida

El GEMOTT es un grupo de investigación consolidado con más de tres décadas de experiencia, que desde 2021, bajo el liderazgo de la directora del grupo, Carme Miralles-Guasch, y el investigador principal, Oriol Marquet, decidió empezar a desarrollar estos indicadores. De entrada, el equipo captó financiación de las ayudas Pruebas de Concepto de la AEI e iniciaron el proyecto con cuatro ciudades (Barcelona, Granada, Palma y València), a las cuales más tarde se les unió Madrid. “€œInicialmente, el producto era más académico, pero al aplicarlo a un territorio real, con datos actualizados de diferentes fuentes, vimos que esto generaba un interés”€, relata Bretones. “€œHabíamos creado un producto con información tangible de estos territorios que las administraciones podían usar para entender cuáles eran las condiciones actuales de aquellos espacios”, señala la investigadora.

Bretones: “€œInicialmente, el producto era más académico, pero al aplicarlo a un territorio real, con datos actualizados de diferentes fuentes, vimos que esto generaba un interés”

Es así­ que, al observar el potencial comercial de los indicadores que estaban desarrollando, el GEMOTT y la UAB decidieron empezar a iniciar los trámites para montar una estructura empresarial bajo la marca de Urbametrics. En 2024, la universidad y el grupo de investigación comenzaron una fase de formación del equipo en materia empresarial y se incorporó³ una persona, la misma Bretones, en calidad de técnica de transferencia. Paralelamente, el equipo ha continuado el desarrollo científico de la solución gracias a nuevas convocatorias públicas: se ha conseguido captar hasta tres veces las ayudas de la AEI y también unas ayudas del programa Indústria del Coneixement de la AGAUR en la modalidad Innovadors. “Es un exitazo, porque pocas veces te dan ayudas tres veces seguidas, y menos en ciencias sociales”€, valora Bretones.

Pero no solo de los indicadores complejos vive el equipo de Urbametrics. En su proceso de conversión en empresa, el equipo ha empezado a ofrecer servicios de consultorí­a basados en el conocimiento acumulado en los 30 años de trayectoria del GEMOTT. “€œAhora ya no hacemos tantos proyectos propios, sino que participamos en proyectos aplicados conjuntamente con empresas privadas y administraciones”€, confirma la investigadora. “Hemos estado haciendo un esfuerzo para salir fuera, colaborar y estar involucrados en proyectos que trabajan en el territorio real y no solo en la teorí­a, que es lo que hace a veces la investigación”€, remarca.

De esta manera, Prehistopirineus y Urbametrics representan dos posibles vías de hacer llegar la investigación en ciencias sociales a la sociedad: por un lado, la colaboración estrecha con empresas privadas para crear nuevos productos innovadores; por el otro, el paso adelante en forma de spin-out gracias a un producto potente y al conocimiento especializado acumulado. Ambas se han dado a conocer a un nuevo público este jueves, durante la celebración de la II Jornada de Transferencia de Conocimiento en Ciencias Sociales y Humanidades en el Parc de Recerca UAB (PRUAB), un evento que quiere aportar nuevos granitos de arena a la reconstrucción de una brecha que Bretones se atreve a calificar de histórica: “€œNo se nos ha animado a pensar que somos capaces de hacer transferencia”€. Queda todaví­a un largo camino, pero podemos afirmar que, al menos en historia y geografía, en Catalunya ya tiene los primeros adoquines instalados.