Antes de cerrar el mes de julio, junto con el conseller de la Presidència, Albert Dalmau; el director de i2CAT, Sergi Figuerola, y el CEO de Open Cosmos, Rafel Jordà, tuve la oportunidad de despedirme de nuestro 6GStarLab antes de que pusiera rumbo a Cabo Cañaveral, donde se elevará a bordo del Falcon-9 a finales de este año.
El 6GStarLab es una proeza tecnológica con un alto componente catalán: un satélite de comunicaciones pionero capaz de proveer conectividad en varias bandas de radiofrecuencia, así como un enlace óptico. Permitirá testear y validar nuevas tecnologías que serán clave para el futuro de las comunicaciones, desde la internet de las cosas (IoT), pasando por la banda ancha y las aplicaciones de ciberseguridad. Será el primer laboratorio abierto en toda Europa donde poder experimentar con tecnologías 6G, pero también es un satélite pionero en cuanto a su diseño, manufactura y operación.
La empresa catalana Open Cosmos ha desarrollado y fabricado el satélite en sus instalaciones barcelonesas: es la primera vez que la compañía realiza todo el proceso en Catalunya. La carga útil del satélite la ha diseñado y desarrollado el personal investigador de i2CAT en colaboración con la empresa Microwave Sensors and Electronics de Vilafranca del Penedès y el NanoSatLab de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), y contiene sistemas innovadores que están en la frontera de la tecnología actual. El ADN catalán del satélite pone de manifiesto el gran potencial del ecosistema catalán para tener un papel relevante en el sector espacial, no sólo en el ámbito de las comunicaciones, sino también en la navegación, la observación de la Tierra y la exploración del universo.
El ADN catalán del satélite pone de manifiesto el gran potencial del ecosistema catalán para tener un papel relevante en el sector espacial
El ecosistema catalán hoy en día presenta una combinación de actores con un gran potencial y que se ha visto enriquecido en los últimos años gracias a la irrupción del new space. Encontramos actores tradicionales, nuevos entrantes, empresas internacionales y locales, así como grandes empresas, pymes y startups. También contamos con universidades y centros tecnológicos y de investigación de primer nivel en investigación e innovación espacial. Esta combinación hace que tengamos la capacidad de abordar proyectos de envergadura al mismo tiempo que tenemos una presencia y un impacto más local.
A pesar de la riqueza del ecosistema catalán, actualmente existen algunas lagunas en la cadena de valor, como por ejemplo en las áreas relacionadas con la manufactura de sistemas y componentes, infraestructuras de testeo o la explotación de los datos de satélite. Aquí es donde varias iniciativas, tanto públicas como privadas, están poniendo el foco: primero, analizando las necesidades del mercado, y en un segundo paso, implementando planes de actuación que permitan crear una cadena de suministro fuerte e integral.
La estrategia New Space de la Generalitat de Catalunya, impulsada por la Secretaria de Polítiques Digitals y que comenzó en 2020, ha dado un impulso notable al sector abordando diversas perspectivas, desde el talento y el emprendimiento, hasta la adopción de servicios basados en tecnología espacial, pasando por la transferencia de conocimiento y la innovación.
La estrategia está actualmente en proceso de definición para los próximos cinco años: si la primera instancia de la estrategia fue una apuesta valiente y asentó las bases, esta segunda edición promete más ambición para llevar el ecosistema un paso más allá y consolidarlo a escala nacional e internacional. Lo que está claro es que diferentes gobiernos han reconocido el potencial del sector para retener y atraer talento cualificado, crear ocupación de alto valor añadido y potenciar otros sectores.
Diferentes gobiernos han reconocido el potencial del sector para retener y atraer talento cualificado, crear ocupación de alto valor añadido y potenciar otros sectores
Otra iniciativa relacionada con la estrategia New Space es la Digital Catalonia Alliance (DCA), impulsada por la Secretaria de Polítiques Digitals junto con i2CAT. La DCA agrupa en comunidades los principales sectores tecnológicos emergentes, y una de ellas es la comunidad New Space. Esta comunidad tiene la misión de impulsar el sector emergente del espacio, dotándolo de herramientas y oportunidades, así como generando conexiones entre los diferentes actores del ecosistema, para fortalecerlo y hacerlo más competitivo. En la DCA participan tanto empresas como centros de investigación, universidades y asociaciones activas en el sector del espacio.
De creación más reciente es el clúster AeroS, impulsado por la Associació Empresarial de l'Hospitalet i Baix Llobregat (AEBALL) y la Unió Patronal Metal·lúrgica de l'Hospitalet i Baix Llobregat (UPMBALL). Este proyecto catalán agrupa actores del ámbito industrial con el claro objetivo de diversificarlo y fortalecer su presencia en el ámbito del espacio y la defensa.
Iniciativas de la Agencia Espacial Europea (ESA) también han encontrado espacio en Catalunya, como es el caso del Phi-LabNET Spain y el Business Incubator Centre (ESA BIC) en Castelldefels. Las dos se enmarcan en el área de comercialización de la ESA y tienen el objetivo de ayudar a la creación de productos y servicios basados en tecnología espacial. Mientras que el Phi-Lab NET financia proyectos para que se lleve investigación disruptiva al mercado, el ESA BIC es una incubadora para startups relacionadas con el espacio.
Este artículo no pretende ser una recopilación exhaustiva de todas las iniciativas actuales en Catalunya, sino que quiere ser una pequeña ventana hacia un sector a veces bastante desconocido en nuestro país, pero que ahora mismo tiene todos los ingredientes para arraigar fuerte y crecer. Si somos capaces de capitalizar el empuje institucional, aprovechar la situación geopolítica actual y creernos que tenemos todos los elementos necesarios, el único límite es el espacio.