A finales de noviembre pasado, el Cercle Tecnològic informaba, de acuerdo con un informe del Departament d'Empresa i Treball de la Generalitat de Catalunya, que la ocupación en el sector TIC (Tecnologías de la Información y de la Comunicación) a finales del tercer trimestre de 2025 registraba un máximo histórico de 172.000 trabajadores. El sector TIC ya representa un 4,4% de la ocupación en Catalunya.
En el Informe sobre l'estat de la Dècada Digital a Catalunya 2025 realizado por el Cercle Tecnològic con la colaboración de la Generalitat de Catalunya y de la Fundació i2CAT, presentado a final de año, se estima que los especialistas en TIC representan un 5,3% de la población ocupada. En Catalunya somos 3,9 millones de personas ocupadas, por lo tanto, tenemos alrededor de 200.000 especialistas TIC trabajando de forma transversal en nuestro país.
En un momento trascendental de la evolución tecnológica en el ámbito científico, social y empresarial, nos debemos preguntar si Catalunya tiene suficiente talento preparado para aplicar los acelerados avances tecnológicos que tenemos en maquinaria, en capacidad computacional, en nube, en ciberseguridad y en inteligencia artificial. Nos hace falta talento tecnológico para hacer la necesaria transformación digital en nuestra actividad empresarial y para que nuestro sector público pueda dar el mejor servicio a los ciudadanos con las nuevas tecnologías.
"En un momento trascendental de la evolución tecnológica en el ámbito científico, social y empresarial, nos debemos preguntar si Catalunya tiene suficiente talento preparado para aplicar los acelerados avances tecnológicos"
Catalunya no es una excepción en el mundo occidental, y tiene actualmente un déficit de expertos TIC. La profunda transformación tecnológica que ha cambiado nuestra forma de trabajar y vivir se enfrenta a un déficit de profesionales tecnológicos debido, principalmente, a dos factores:
- La brecha entre el sistema educativo y las necesidades reales del mercado laboral: la demanda de perfiles tecnológicos crece a gran velocidad y los sistemas educativos occidentales avanzan a un ritmo más lento.
- La actual situación demográfica: el número de jóvenes que se incorporan al mercado laboral en las economías occidentales es menor que en el pasado y, al mismo tiempo, los baby-boomers tecnológicos se están jubilando.
Las consecuencias de esta escasez son relevantes. Las empresas retrasan proyectos, pierden competitividad y ven aumentar los costes salariales. Los estados tienen dificultades para digitalizar servicios públicos o proteger infraestructuras críticas ante ciberataques. A largo plazo, el déficit de talento tecnológico puede limitar la capacidad de los países occidentales para liderar la innovación y mantener su peso económico global.
"Las empresas retardan proyectos, pierden competitividad y ven aumentar los costes salariales. Los estados tienen dificultades para digitalizar servicios públicos o proteger infraestructuras críticas ante ciberataques"
Las empresas catalanas no cubrieron más de 9.000 posiciones TIC durante el año 2024, con la repercusión económica negativa que esto comportó. Duele a los ojos ver esta cifra pensando en el paro juvenil que tenemos en nuestra casa. Sin embargo, parece que podemos reducir tanto las posiciones no cubiertas como el paro juvenil con mejores políticas de formación universitaria y profesional adecuadas en oferta de plazas y contenido.
Pero quizás la formación no será suficiente para conseguir la meta que la Unión Europea se ha fijado en la Década Digital 2030. La UE estima necesario que a 2030 un 10% de la población ocupada sean especialistas TIC. Esto quiere decir que necesitamos en nuestro país en cinco años cerca de 200.000 nuevos expertos en tecnologías de la información y la comunicación. En el total de la UE se necesitan hasta 2030 entre nueve y diez millones de nuevos expertos en tecnologías digitales para añadir a los diez millones actuales.
Como en cualquier recurso, si la oferta local no es suficiente será adecuado la importación de otros mercados del talento necesario para afrontar la demanda local. El talento tecnológico hoy en día es un recurso global gracias a la implantación del trabajo en remoto. En las plataformas de talento es fácil conectar con expertos tecnológicos a escala internacional para completar los equipos internos de las compañías con talento con las competencias necesarias.
"El talento tecnológico hoy en día es un recurso global gracias a la implantación del trabajo en remoto"
Estas plataformas también nos pueden poner en contacto con profesionales tecnológicos independientes. Hay una tendencia creciente de jóvenes que prefieren trabajar como freelance una vez han conseguido experiencia y especialización como asalariados en organizaciones tradicionales. Los jóvenes aprovechan la gran demanda que hay para independizarse, ya que tienen menos fidelidad a las organizaciones que generaciones anteriores. Así pueden dar respuesta a sus necesidades, focalizándose como freelancers en su especialidad y trabajando para empresas locales o extranjeras sin moverse de casa y con una mejor conciliación social y familiar y unos mejores ingresos.
Esta tendencia nos puede ayudar a optimizar claramente la utilización del talento limitado disponible, ya que los freelance o los fractional managers pueden trabajar para diversas compañías, sea a la vez o en serie en el tiempo.
Dado la dimensión del reto que supone el actual déficit de talento digital y los objetivos de la Década Digital 2030 fijada por la UE, el Govern de Catalunya, con el apoyo de entidades y asociaciones empresariales está impulsando, ya en este momento, el Pacte Nacional per al Talent Digital para garantizar que en Catalunya forme, retenga y atraiga el talento digital que nuestra economía necesita, impulsando la formación y la actualización profesional, reduciendo la brecha de género en el sector TIC y promoviendo la sincronía entre las necesidades de las empresas y el talento.