Consultora de comunicación y cultura corporativa

Enamorémonos del futuro para conectar con la generación Z

29 de Noviembre de 2025
Cristina Salvador VIA Empresa

Las organizaciones hoy tienen la suerte de contar con cuatro generaciones que conviven juntas en el entorno de trabajo. Esto es una gran oportunidad y también un reto. Los equipos diversos, cuando se trabaja la cultura inclusiva y las generaciones interactúan, ofrecen capacidad exponencial de innovar, de crear un buen clima de trabajo y engagement, de tener mejores resultados de negocio, etc.

 

Pero también es un reto que las cuatro generaciones se enriquezcan entre ellas sin sesgos, conscientes o inconscientes. Hay que fomentar que haya una comunicación y conexión real entre personas. Hay que romper barreras y dar paso a la generación Z, los jóvenes nacidos entre 1995 y el año 2000 que se han incorporado en los últimos tiempos al contexto laboral.

Una generación que marca un nuevo paso y nuevas normas. Que no obedece a la jerarquía y al “porque siempre se ha hecho así”. Que exige influir, aportar, crecer. Piden conversación y estímulos constantes, organizaciones flexibles y transparentes. Y que, contrariamente a lo que se dice, tienen un profundo compromiso... con sus convicciones. Si la organización no es permeable a su influencia, se marchan. No puede haber mayor expresión de coherencia

 

"La generación Z pide conversación y estímulos constantes, organizaciones flexibles y transparentes, y tienen un profundo compromiso con sus convicciones"

Para conectar con la generación Z debemos hacer el ejercicio de enamorarnos profundamente del futuro. Para ello, es necesario evolucionar los modelos de liderazgo hacia la confianza, la escucha, la ejemplaridad, la humildad y la conversación. Las generaciones más sénior (boomers, nos llaman) podemos caer en la trampa de estar más pendientes del pasado que de lo que vendrá. Más conectadas con conservar y enseñar que con la oportunidad y explorar o aprender.

Las cuatro generaciones tenemos muchas cosas en común: queremos generar impacto positivo, queremos aprender y desarrollarnos, queremos ser escuchados y reconocidos, conectar con propósito y generar legado. Es mucho más lo que nos une que lo que nos separa. Y abrirnos a quien es diferente, abrirnos al cambio es el camino más estimulante, para las personas y para las organizaciones.