En un contexto marcado por tensiones geopolíticas, volatilidad energética y un aumento de las medidas proteccionistas, la internacionalización sigue siendo una oportunidad clave para las empresas catalanas. Pero también exige más preparación, más anticipación y una gestión más profesionalizada de los riesgos. Desde Acció, la agencia para el crecimiento de las empresas del Departament de Empresa i Treball, hemos elaborado un decálogo que supone un recorrido práctico de la operativa internacional para ayudar a las empresas a competir con garantías en este entorno cambiante.
1. Análisis constante del riesgo: anticiparse es clave. Ya no basta con un plan anual. Hay que monitorizar de forma continua los cambios en aranceles, regulaciones y barreras comerciales, así como evaluar los riesgos país (estabilidad política, divisa, seguridad jurídica). También es fundamental revisar si existen dependencias excesivas de un solo mercado o cliente. El objetivo es claro: detectar los cambios antes de que impacten en el negocio.
2. Inteligencia de mercado: información para decidir mejor. Conocer el mercado es más importante que nunca. Hacer seguimiento de competidores, identificar cambios en la demanda y aprovechar las oportunidades de negocio que detecta la red de oficinas de Acció en el mundo, permite tomar decisiones con más criterio y menos riesgo.
3. Clasificación arancelaria y origen: precisión para evitar sobrecostes. En un contexto de guerra comercial, una clasificación incorrecta puede salir cara. Hay que verificar los códigos HS/TARIC, determinar correctamente el origen (preferencial y no preferencial) y controlar las reglas de origen. El objetivo es pagar exactamente el arancel que corresponde y evitar sanciones.
"En un contexto de guerra comercial, una clasificación incorrecta puede salir cara"
4. Diversificación de mercados y proveedores: reducir dependencias. Concentrar riesgos es cada vez más peligroso. Abrir nuevos mercados, diversificar proveedores —incluidas las estrategias de nearshoring o friendshoring— y explorar alternativas logísticas aumenta la capacidad de resistencia contra las disrupciones.
5. Acuerdos de libre comercio: aprovecha las ventajas. Los acuerdos de libre comercio no solo reducen barreras arancelarias, sino que también aportan estabilidad y seguridad jurídica en un contexto internacional cada vez más incierto. La red de acuerdos de la Unión Europea (UE) es la más grande del mundo y permite a las empresas catalanas acceder bajo un marco regulado al 28% de la población mundial, al 41% del PIB mundial y al 55% de las importaciones mundiales.
"Hay que controlar normativas técnicas, etiquetado, certificaciones y cambios sanitarios o medioambientales"
6. Armonización regulatoria: cumplir para competir. Cada mercado puede modificar rápidamente sus requisitos. Hay que controlar normativas técnicas, etiquetado, certificaciones y cambios sanitarios o medioambientales. Adaptar el producto a tiempo evita bloqueos en aduana y pérdidas comerciales.
7. Estrategia de precios flexible: proteger la rentabilidad. Los márgenes pueden variar rápidamente por el impacto de divisas, aranceles o costes energéticos. Incorporar mecanismos de ajuste de precios, simular escenarios y considerar seguros de cambio ayuda a mantener la competitividad sin comprometer la rentabilidad.
8. Bases contractuales sólidas: la primera línea de defensa. Un contrato bien estudiado y redactado puede evitar muchas pérdidas. Es imprescindible incluir cláusulas de revisión de precios vinculadas a costes o aranceles, definir correctamente los Incoterms y establecer escenarios de fuerza mayor o cambios regulatorios. Blindar contratos es proteger márgenes.
"Es recomendable utilizar instrumentos como créditos documentarios o garantías bancarias, así como asegurar el riesgo de crédito con entidades especializadas"
9. Gestión logística avanzada: anticipar interrupciones. Las cadenas de suministro son más frágiles que nunca. Planificar rutas alternativas, definir niveles de stock estratégico y trabajar con operadores fiables permite minimizar el impacto de posibles interrupciones.
10. Financiación y seguro: garantizar el cobro. La incerteza incrementa el riesgo de impago. Es recomendable utilizar instrumentos como créditos documentarios o garantías bancarias, así como asegurar el riesgo de crédito con entidades especializadas. Una buena gestión financiera es clave para evitar tensiones de tesorería.
Preparados para competir mejor
La internacionalización hoy no es solo una cuestión de abrir mercados, sino de saber gestionar la complejidad y la incertidumbre. Incorporar estos diez pasos ayudará a las empresas a afrontar riesgos, proteger su rentabilidad y crecer de manera sostenible. Además, herramientas como la Guía del Exportador permiten conocer todo lo que hace falta para no dar ningún paso en falso en el camino a la internacionalización en un mundo cada día más incierto.
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