Directora de negocio internacional de Acció

Ahora sí que la India nos puede cambiar la vida

15 de Febrero de 2026
Cristina Serradell | VIA Empresa

Ya sabemos que los tópicos y clichés siempre hay que cogerlos con pinzas, pero ¿quién no se ha topado nunca con alguien que le ha explicado que su viaje a la India le ha cambiado la vida? El impacto que este país ha generado en el plano individual para muchas personas ahora puede empezar a ser una realidad también para las empresas catalanas. Por supuesto, hacemos referencia al principio de acuerdo de libre comercio anunciado a finales de enero en Nueva Delhi por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y el primer ministro indio, Narendra Modi.

 

Hasta ahora, la India ha sido un mercado relativamente poco concurrido para el sector exportador catalán. Motivos hay varios, pero los que sobresalen son unas elevadas barreras arancelarias y una gran complejidad en un país que, en la práctica, es casi un continente en sí mismo. La gran diversidad cultural, normativa o lingüística entre los diferentes estados que conforman la India, sumada a los escasos márgenes de beneficio que dejaban las enormes tasas arancelarias, han sido los principales frenos de la entrada de productos catalanes en la India.

El escenario que plantea este acuerdo de libre comercio, donde se apunta a una reducción de aranceles para el 96% de las exportaciones europeas a la India, puede suponer un verdadero punto de inflexión en la configuración del comercio global.

 

Los mismos protagonistas del anuncio lo tenían claro: “Es la madre de todos los acuerdos”. Veinte años de negociaciones llegaban a su final para alcanzar un tratado que supondrá crear un mercado de 2.000 millones de personas que cubrirá una cuarta parte del PIB mundial. Aun así, hay que recordar que este anuncio es el primer paso de una serie de requerimientos que difícilmente permitirán su entrada en vigor antes del 2027. Aparte de la necesaria ratificación por parte del Consejo y el Parlamento Europeo, el periodo de despliegue de la rebaja de aranceles se puede alargar entre cinco y diez años.

Sea como sea, en un contexto global donde Estados Unidos y China se disputan la hegemonía mundial, que la UE y la India acerquen posiciones representa una gran oportunidad para ambas partes de reducir la dependencia respecto a las dos grandes potencias. En este sentido, la India puede consolidarse como destino manufacturero clave en las cadenas globales de valor, mientras la UE sigue profundizando en su estrategia de establecer libre acceso comercial con los mercados mundiales emergentes y más competitivos. Además, la UE también se ha asegurado unas condiciones más favorables a las que la India ha establecido con algunos de sus competidores directos, como el Reino Unido.

"Que la UE y la India acerquen posiciones representa una gran oportunidad para ambas partes de reducir la dependencia respecto a las dos grandes potencias"

De hecho, las primeras informaciones sobre el contenido del acuerdo son muy esperanzadoras para la exportación catalana dado que los sectores más beneficiados coinciden con ámbitos tradicionalmente potentes y abiertos al mundo en el tejido empresarial de nuestro país. La automoción (con una reducción de aranceles del 110% al 10%) es un claro ejemplo. Los vinos y cavas también disfrutarán de una reducción del 150% al 20%; mientras que la maquinaria (44% de aranceles actualmente), los productos químicos (22%) o el sector farmacéutico (11%), verán cómo estas tasas se eliminan progresivamente en los próximos años.

Hace años que todo el mundo tiene claro el potencial del mercado indio, que ya es el país más poblado del mundo y con unas tasas de crecimiento por encima del 6% anual. La brecha que abre este acuerdo debe ser el detonante para situar por fin este mercado entre las prioridades estratégicas de la empresa catalana. Hasta ahora, las ventas al gigante asiático apenas han superado los 600 millones de euros en 2024, concentradas en la maquinaria, los productos químicos orgánicos o los plásticos. Unas cantidades con un gran margen de mejora una vez se apliquen las nuevas condiciones de acceso en este país

"La brecha que abre este acuerdo debe ser el detonante para situar por fin este mercado entre las prioridades estratégicas de la empresa catalana"

De hecho, Catalunya compra mucho más a la India de lo que vende, con un volumen de importaciones que ha superado los 2.000 millones de euros anuales desde 2022 basándose sobre todo en los productos químicos orgánicos, los combustibles o las prendas de vestir. Así pues, la progresiva eliminación de barreras arancelarias debe facilitar el crecimiento en las relaciones comerciales entre Catalunya y la India, que se sitúa como uno de los grandes mercados estratégicos para Catalunya de la próxima década.

Desde Acció queremos jugar un papel clave en este cambio, acompañando a las empresas en la entrada y el descubrimiento de este mercado, en buena parte gracias a la experiencia de la Oficina Exterior de Bombay. Después de años esperándolo, ahora sí que la India nos puede cambiar la vida.