Presidenta de Pimec Comerç

Del ámbito local al liderazgo europeo

09 de Mayo de 2026
Mònica Gregori

El 9 de mayo, Día Europeo del Comercio de Proximidad, es una oportunidad para reivindicar el papel esencial del comercio local en las ciudades europeas. Este año, esta fecha adquiere un significado especialmente relevante para Barcelona, que ha sido designada Capital Europea del Comercio de Proximidad 2026. Este hito nos permite abordar el comercio con una mirada local y europea, que nos interpela y nos invita a poner en valor un modelo que forma parte de nuestra identidad.

 

Barcelona ha construido su personalidad sobre una red viva de barrios, y es precisamente en estos barrios donde el comercio de proximidad se convierte en un elemento vertebrador. Más allá de su función económica, los comercios locales generan confianza, cohesión social y calidad de vida. Son espacios de relación, de servicio y de arraigo que dan sentido a la vida cotidiana de la ciudad.

La capitalidad europea no es solo un reconocimiento simbólico. Es el reflejo de un modelo que ha sabido mantenerse vivo y competitivo en un contexto de grandes transformaciones, marcado por la digitalización y los nuevos hábitos de consumo. Barcelona ha demostrado que es posible conjugar tradición e innovación, proximidad y modernidad, consolidando una oferta comercial diversa, dinámica y con vocación de futuro.

 

“La capitalidad europea no es solo un reconocimiento simbólico. Es el reflejo de un modelo que ha sabido mantenerse vivo y competitivo en un contexto de grandes transformaciones”

En el marco del Día Europeo del Comercio de Proximidad, esta capitalidad se convierte también en una responsabilidad. Barcelona se proyecta como referente ante Europa, con la capacidad de compartir una manera de hacer que sitúa a las personas y a los barrios en el centro. Un modelo que apuesta por la sostenibilidad, el equilibrio territorial, la integración y el valor social de la actividad económica.

Este reconocimiento debe impulsarnos a seguir avanzando. Es necesario reforzar las políticas de apoyo al pequeño comercio, facilitar su adaptación a los nuevos entornos digitales y garantizar unas condiciones que permitan su viabilidad. Pero también es necesario preservar aquello que lo hace único: la proximidad, el trato humano y su función como eje vertebrador de la comunidad.

Desde Pimec Comerç reivindicamos este 9 de mayo no solo como una fecha de celebración, sino como un punto de partida. La capitalidad europea de Barcelona es una oportunidad para situar el comercio de proximidad en el centro de las políticas públicas y del proyecto de ciudad y de país.

Barcelona es hoy capital europea del comercio de proximidad porque ha sabido preservar e impulsar este modelo. Y es precisamente este modelo, arraigado, resiliente y con vocación de futuro, el que puede contribuir a construir una Europa más cohesionada, más sostenible y más humana.