• Economía
  • Barcelona, embajadora y visionaria: arranca la capitalidad europea del comercio de proximidad

Barcelona, embajadora y visionaria: arranca la capitalidad europea del comercio de proximidad

Con más de 200 actividades en la agenda, la ciudad enaltece un sector que representa el 13,2% del PIB y sostiene más de 152.000 puestos de trabajo

La quinta teniente de alcaldía de Promoción Económica, Raquel Gil, durante su intervención en el Saló de Cent | Cedida
La quinta teniente de alcaldía de Promoción Económica, Raquel Gil, durante su intervención en el Saló de Cent | Cedida
Natàlia Bosch | VIA Empresa
Periodista
Barcelona
28 de Abril de 2026 - 02:41

Este mes de abril se cumplirán tres meses desde que Barcelona empezó a ostentar el título de Capitalidad Europea del Comercio de Proximidad 2026, una distinción que este martes se ha presentado ante el sector y las instituciones continentales. El Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona ha sido escenario y altavoz para rememorar el momento en que la capital catalana se imponía a las candidaturas de Zaragoza y Utrecht en la categoría de ciudades de más de 250.000 habitantes. Y es que el peso del comercio en la ciudad no es menor: representa el 13,2% del PIB de la ciudad, genera "empleo de calidad" para más de 152.000 personas y cuenta con una red de más de 40 ejes comerciales y 60.000 establecimientos.

 

Con este músculo como carta de presentación, el modelo barcelonés se ha exhibido en Bruselas bajo cinco valores clave: identidad, cohesión social, sostenibilidad, innovación y emprendimiento. El acto ha arrancado con la tradicional foto de familia, una imagen destinada a "inmortalizar un trabajo colectivo iniciado hace años". En este sentido, se ha querido ensalzar la labor realizada por Lluís Llanas Rigol, expresidente del Eje Comercial Creu Coberta, exsecretario general de Vitrines d’Europe y patrón de la Fundación Barcelona Comerç, quien ha estado presente en la sala y ha recogido el testimonio de afecto y gratitud de todos los asistentes.

"Hoy es un buen día para Barcelona y para Europa", ha celebrado Raquel Gil, quinta teniente de alcaldía de Promoción Económica. Gil ha subrayado que este galardón no es solo un título honorífico, sino un "compromiso real" entre la capital catalana y el proyecto europeo para definir "qué sociedad queremos ser a través de la economía que construimos". "Queremos una ciudad donde la gente pueda y quiera quedarse, que no se marche de sus barrios. El comercio local es el pilar que lo hace posible", ha recordado, haciendo referencia al espíritu del alcalde, Jaume Collboni, de situar "las personas en el centro" en un momento "convulso, de cambios acelerados y de extremos".

 

Esta apuesta por el arraigo no ha pasado desapercibida en Europa. De hecho, la designación de Barcelona como Ciudad Visionaria responde a un extenso programa de actividades que quiere ser, en palabras de Kristin Schreiber, directora de Productos Químicos, Bioeconomía y Comercio Minorista de la Comisión Europea, un motor de transformación: "El comercio local puede marcar la diferencia; es un pequeño comercio con un gran impacto en el ecosistema de ciudad", ha destacado.

Gil: "Queremos una ciudad donde la gente pueda y quiera quedarse, que no se marche de sus barrios. El comercio local es el pilar que lo hace posible"

Sin embargo, el reconocimiento de Bruselas no es un cheque en blanco. Natàlia Martínez Páramo, jefa de unidad de la agencia EISMEA - responsable del galardón otorgado a la capital catalana-, ha recordado vía vídeo que, si bien el título premia "ideas y promesas", ahora llega la hora de la verdad: "Barcelona debe ejercer de embajadora. Este reconocimiento conlleva la responsabilidad de demostrar que el modelo es resiliente y que otras metrópolis pueden aprender de él", ha alertado.

De la plaza de las Glòries al Tour de Francia

Tomates en un puesto de frutas y verduras del Mercado de Sarrià | Imágenes Barcelona
Tomates en un puesto de frutas y verduras del Mercado de Sarrià | Imágenes Barcelona

Para aterrizar este compromiso a pie de calle, el calendario de actuaciones ya está en marcha, y está avalado por 70 entidades del sector, de los ejes comerciales y de las administraciones. El pistoletazo de salida de más de 200 actividades repartidas por los diez distritos de la ciudad lo dará la Fira de Comerç Local, que se celebrará en la plaza de las Glòries los días 9 y 10 de mayo, coincidiendo con la Diada d'Europa. Esta visibilidad internacional tendrá otro momento álgido en julio, aprovechando el escaparate global de la salida del Tour de França desde Barcelona, todo acompañado de una campaña de comunicación que busca apelar "el orgullo ciudadano" bajo el lema Un comercio local de premio.

Más allá de la exhibición, la capitalidad quiere dejar un "legado". Según ha detallado la comisionada de Comercio, Nadia Quevedo, la ciudad también será sede de las Jornadas Europeas de Benchmarking de la UE, un espacio para detectar tendencias en innovación y sostenibilidad. Esta pata académica se completará con el Foro Europeo de las Ciudades y las Regiones del Comercio Local, liderado por la Generalitat de Catalunya, y la creación de un nuevo Observatorio Local del Comercio. Esta herramienta será clave para estandarizar la recogida de datos y demostrar, con cifras, la incidencia real de las políticas públicas en el sector.

Más allá de la exhibición, la capitalidad quiere dejar un "legado" que ya se trabaja con el Pla Estratègic de Comerç Local 2035, y un nuevo Pla Estratègic de Mercats

En conjunto, y con la voluntad de eludir cualquier hongo estacional, el consistorio ya trabaja en el horizonte de la próxima década. Los pilares para llevarlo a cabo serán el Plan Estratégico de Comercio Local 2035, y un nuevo Plan Estratégico de Mercados, diseñados para blindar el modelo barcelonés a largo plazo. Además, el sector contará con un nuevo salón sectorial centrado en soluciones tecnológicas y un sello de identidad propio. Esta distinción servirá para reconocer y diferenciar aquellos establecimientos que se alineen con los valores de la capitalidad: un comercio arraigado al territorio, socialmente comprometido y preparado para los retos del futuro.

Un proyecto compartido con Caldas da Rainha y Schlanders-Silandro

Foto de familia del acto de inauguración de Barcelona como Capital Europea del Comercio Local 2026 | Cedida
Foto de familia del acto de inauguración de Barcelona como Capital Europea del Comercio Local 2026 | Cedida

La jornada no solo ha servido para desplegar todo aquello que se hará durante los próximos doce meses, sino también para estrechar lazos con otras ciudades que comparten el ADN del comercio de barrio. Representantes de Caldas da Rainha, en Portugal, y Schlanders-Silandro, en Italia, ciudades galardonadas como Ciudad Vibrante y Ciudad de Vanguardia respectivamente, han aportado su visión sobre cómo el tejido comercial define la identidad de un territorio.

Desde la delegación portuguesa se ha lanzado una proclama hacia los pasos de gigante que se están dando con la digitalización: "No digitalizamos, sino que humanizamos". Con una tradición comercial de más de cinco siglos, Caldas da Rainha ha mostrado cómo su comercio no es una simple transacción económica, sino una "infraestructura emocional y cultural" que mantiene las ciudades "seguras y cohesionadas". Según su representante, el gran reto actual no es el comercio en línea en sí mismo, sino el reto de "mantener vivo el talento y el alma de nuestras calles".

Con una dimensión 300 veces menor que la capital catalana, el municipio italiano Schlanders-Silandro ha aprovechado la ocasión para exponer su modelo basado en "la ciudad de siete minutos"

Con una dimensión 300 veces menor que la capital catalana, el municipio italiano Schlanders-Silandro ha reivindicado que el reto es compartido, y ha aprovechado la ocasión para exponer su modelo, basado en "la ciudad de siete minutos", una filosofía donde la proximidad no es solo una cuestión de distancia, sino de calidad de vida y autonomía. "Mis hijos pueden ir a la escuela, al club deportivo o a la biblioteca en solo siete minutos. Esto es independencia para un niño de diez años y dignidad para nuestros mayores", ha explicado el representante. 

Esta mirada internacional ha encontrado su reflejo en el día a día de Barcelona. A través de las experiencias de Cafès Magnífico, BeBe-te, Artidecoració y Raima, se han puesto sobre la mesa los retos de un sector que navega entre la tradición y la modernidad. Los responsables de estos establecimientos han relatado la complejidad de afrontar el "relevo generacional" y la necesidad de "proteger la función social de la tienda de toda la vida", recordando que, en un mundo cada vez más acelerado, el comercio de proximidad es el que realmente "cuida" la ciudad.