Durante décadas, el audiovisual ha sido un pilar esencial de nuestro ecosistema cultural y económico. La televisión, la publicidad y la cultura han sido históricamente los grandes motores del sector. Hoy, sin embargo, muchos de estos modelos de negocio han alcanzado una madurez que limita su crecimiento. Esto no quiere decir que hayan perdido valor, sino que hay que mirar más allá para entender dónde se generarán las nuevas oportunidades.
El crecimiento actual del audiovisual ya no viene solo del contenido, sino de su capacidad de conectar con otros sectores económicos. La cultura, de hecho, continúa creciendo con fuerza gracias a los avances tecnológicos: el cine, los videojuegos o las experiencias inmersivas son un buen ejemplo. Pero este crecimiento es aún más potente cuando el audiovisual se convierte en una herramienta transversal al servicio de sectores como el turismo, la salud, los eventos, la educación o la industria.
Esto es una constante en las principales regiones audiovisuales del mundo. Los Estados Unidos, el Reino Unido, el Canadá, Francia o Corea del Sur han construido su liderazgo audiovisual a partir de las fortalezas propias de cada territorio. Catalunya no es una excepción. Sin renunciar a ningún ámbito del audiovisual, debemos identificar cuáles son los motores de nuestra economía y orientar la actividad de las empresas hacia estos sectores tractores.
"Sin renunciar a ningún ámbito del audiovisual, debemos identificar cuáles son los motores de nuestra economía y orientar la actividad de las empresas hacia estos sectores tractores"
El turismo es un ejemplo claro. Experiencias inmersivas y audiovisuales en museos, espectáculos de mapping, hologramas o integraciones audiovisuales avanzadas son ya parte esencial de la experiencia turística contemporánea. Para potenciar este ámbito hace falta una apuesta clara por tener más espacios preparados para acoger las nuevas manifestaciones del audiovisual, con infraestructuras adaptadas a la innovación tecnológica.
Lo mismo pasa con los eventos. Barcelona es una de las ciudades del mundo con más ferias y congresos, y esto genera una demanda creciente de contenidos y equipamientos audiovisuales de alto nivel. Según el último informe de Acció, el ámbito de los eventos y la integración de sistemas ha crecido cerca de un 79% en solo un año. Un crecimiento estrechamente vinculado al turismo, a las ferias y congresos, al healthtech y también a la expansión de nuevas disciplinas culturales.
La salud es otro campo con un potencial enorme. Soluciones audiovisuales para centros de control hospitalarios, herramientas para la telemedicina o experiencias inmersivas de apoyo a los cirujanos son ejemplos concretos de cómo lo audiovisual contribuye directamente a mejorar servicios esenciales y a generar valor económico.
"Tal como pasó en su día con las TIC, lo audiovisual se está integrando de manera natural en sectores como la salud, la educación, el teletrabajo, los eventos o el entretenimiento doméstico"
El Integrated Systems Europe (ISE), que se celebra esta semana en Barcelona, es probablemente la mejor ventana para entender esta transformación. Así como pasó en su día con las TIC, el audiovisual se está integrando de manera natural en sectores como la salud, la educación, el teletrabajo, los eventos o el entretenimiento doméstico. El ISE muestra, año tras año, como el audiovisual deja de ser un sector aislado para convertirse en una infraestructura clave de la economía digital.
Todo esto, sin embargo, no implica renunciar a los ámbitos más tradicionales. Catalunya debe continuar siendo fuerte en la producción de contenidos para plataformas y medios de comunicación. Para conseguirlo, hay que crear las condiciones adecuadas para atraer operadores de streaming y televisión a través de nuevas infraestructuras como el proyecto de la Catalunya Media City y una ampliación de los incentivos fiscales a más ámbitos del audiovisual.
Esta apuesta debe ser transversal a toda la cadena de valor, reforzando especialmente campos como la postproducción, el sonido o los efectos especiales. Ámbitos donde la combinación de tecnología y creatividad ha sido, históricamente, uno de los grandes activos del sector audiovisual catalán.
"El reto, como país, es saberlos identificar, impulsarlos y conectarlos con las fortalezas económicas e industriales de Catalunya"
Los nuevos motores del audiovisual ya están en marcha. El reto, como país, es saberlos identificar, impulsarlos y conectarlos con las fortalezas económicas e industriales de Catalunya. Aquí es donde nos jugamos el futuro del sector.