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El Baix Penedès, la apresurada Cenicienta

Con el paro a la baja, la población al alza y un tejido productivo que se fortalece, la comarca inicia un cambio de ciclo que rompe años de farolillos rojos

el vendrell baix penedes
el vendrell baix penedes
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Coordinador general de la Mancomunidad Penedès-Garraf
29 de Enero de 2026 - 04:55

¿A quién de vosotros no le han gustado nunca los cuentos de hadas y encantamientos? Recordaréis los maleficios y toda clase de sortilegios que sometían a la Ariel, mitad mujer y mitad pez; la Bella Durmiente, princesa narcotizada, y la Cenicienta, doncella menospreciada.

 

Este tríptico de relatos infantiles bien podría representarse en la desconcertante geografía granpenedesenca; he aquí la paradoja del Garraf, la quietud del Alt Penedès y las contrariedades del Baix Penedès. De las dos primeras ya hemos hablado, con profusión de datos y contrastes. Ahora nos toca explorar la última.

La tasa de paro de los últimos quince años ha condenado al Baix Penedès como la comarca catalana con mayor incidencia. Tomó el relevo de la Anoia y, mientras que esta se ha rehecho y progresivamente ha salido de las últimas posiciones, el territorio del norte de Tarragona ha mantenido el farolillo rojo.

 

En 2014, el Baix Penedès tenía una tasa de paro registrado del 21,34%, con un total de 10.945 personas desempleadas. Diez años después, 2025 cerró con una tasa del 11,9% y una lista de 6.639 personas registradas en el paro. Si lo comparamos con la media catalana, se ha reducido en mayor proporción en el Baix Penedès (-8,47%) que en el conjunto del país (-6,6%). Aun así, hoy en día la comarca meridional del Gran Penedès supera en 3,7 puntos porcentuales el global de Catalunya. En el territorio capitalizado por El Vendrell, el indicador persistente del paro revela una realidad terca que seguramente dará un vuelco pronto.

El Baix Penedès tomó el relevo de la Anoia en tasa de paro y, mientras que esta se ha rehecho y ha salido de las últimas posiciones, el territorio del norte de Tarragona ha mantenido el farolillo rojo

Otro liderazgo del Baix Penedès en el contexto catalán tiene que ver con el crecimiento poblacional. En esta última década, la comarca ha aumentado en un 21,8% el número de habitantes, con crecimientos anuales entre el 2% y el 3%. Si tenemos en cuenta la estadística del primer cuarto de este siglo, el censo de residentes de este territorio se ha incrementado en un 120%, hasta los 120.720 que constaban a finales de 2025. La tendencia al alza puede alcanzar las 135.000 almas en poco más de cinco años.

Si echamos un vistazo al PIB per cápita, la comarca, con 21.178 euros, está lejos de la media catalana (37.159 euros), pero se encuentra entre las seis primeras en el último contraste interanual, con un incremento del 10,7%. Este dato es bastante revelador del impulso que está tomando nuestra afanosa Cenicienta. No solo se está reduciendo la tasa de paro considerablemente, sino que, al mismo tiempo, está impulsando un resurgimiento económico hasta ahora desconocido. El mapa de actividades -según criterios de valor añadido bruto- muestra un predominio del sector servicios (77,1%), seguido por la industria (15,6%) y la construcción (6,8%). El segmento de actividades primarias es escaso (0,5%).

Como la mayoría de territorios balconeros al mar, el auge del terciario se corresponde con el ascenso poblacional. En este caso, sin embargo, la progresión de las actividades de transformación acercan el entorno a un equilibrio que se está alcanzando gradualmente. En esta tendencia contribuye la expansión de la logística, que, aunque algunos la consideren depredadora de metrajes, es el revulsivo que imanta la llegada de nuevas actividades productivas y ha multiplicado la empleabilidad; al principio con puestos de trabajo de perfil curricular bajo y, en la actualidad, con demandas de mayor nivel competencial.

Si echamos un vistazo al PIB per cápita, la comarca, con 21.178 euros, está lejos de la media catalana (37.159 euros), pero se encuentra entre las seis primeras en el último contraste interanual, con un incremento del 10,7%

El cajón de los servicios está dominado por las actividades inmobiliarias, técnicas y administrativas (37,7%) y el sector público (28,6%), mientras que el comercio y la hostelería suman un 23,4%. El hecho de que se trate de una geografía que hace de bisagra entre la región metropolitana de Barcelona y el entorno de Tarragona, muy cerca de ambas capitales, puede ser una de las causas del declive comercial de los municipios del Baix Penedès, que tienen que hacer malabares para mantener los escaparates. Por el contrario, los oficios de la hotelería y la restauración mantienen el pulso y acompañan discretamente el auge de la economía bajopenedesenca.

En cuanto a la industria, destaca el conjunto de actividades relacionadas con la metalurgia, la maquinaria y el material eléctrico y de transporte, con un 45,5% del total del sector transformador. En este apartado tiene mucho que decir IDIADA, que reúne la mayor concentración de sustancia gris del entorno, genera propiedad industrial y atrae actividades complementarias y de servicios, particularmente en los polígonos de La Bisbal del Penedès y Santa Oliva. Otros núcleos industriales los encontramos en L'Arboç y Bellvei, mientras que alrededor de El Vendrell se ubican mezclas de actividad comercial e industrial

Los factores competitivos del Baix Penedès se declinan en su ubicación estratégica, la conectividad (AP-2, AP-7, N-340 y C-32) y la proximidad a las principales infraestructuras logísticas del país, como los puertos de Barcelona y Tarragona y el aeropuerto Josep Tarradellas. Junto a estas fortalezas, tengamos en cuenta la disponibilidad de suelo para la actividad económica y la benignidad climática.

Los factores competitivos del Baix Penedès se declinan en su ubicación estratégica, la conectividad y la proximidad a las principales infraestructuras logísticas del país

Por las razones que sean —a menudo por la pereza de los propios decisores y la falta de visión de futuro— todos estos puntos fuertes no se habían alineado hasta las dos últimas décadas. Esto explica la reducción progresiva de la tasa de paro a pesar del crecimiento extraordinario de la población y el incremento secuencial del PIB per cápita. Seguramente, el punto de inflexión fue el entendimiento entre la iniciativa privada y las administraciones locales.

Desconozco ninguna estrategia que marcara la pauta y desencadenara este resurgimiento del espacio. A pesar de la espontaneidad y no sé si también la improvisación, el cuento se ha hecho realidad y os aseguro que oiremos hablar de esta comarca hasta hace poco menospreciada.