Berga y su área de influencia esperan como agua de mayo la construcción de un pantano adicional en la Baells que haga posible la creación de una central hidroeléctrica reversible, la tercera de estas características en Cataluña. Los agentes económicos de la comarca ven la futura instalación como una herramienta clave para dar el impulso definitivo al nuevo polígono industrial de Olvan, carente por ahora de la potencia eléctrica necesaria para garantizar la actividad de las empresas interesadas en establecerse allí. Que la central acabe siendo una realidad comportará, de rebote, el montaje de una subestación eléctrica en el municipio para evacuar la energía obtenida, hecho que resolvería los problemas de conexión a la red del polígono.
“Los terrenos industriales de Olvan necesitan la subestación sí o sí para funcionar normalmente. La central reversible es un win-win para todos porque hay muchas compañías en fase de crecimiento que demandan ubicarse en el polígono, pero la limitación actual de 10 megavatios representa un freno”, explica a VIA Empresa el presidente de la Associació Comarcal d’Empresaris del Berguedà (ACEB), Josep Maria Serarols. Para la patronal local, el polígono de Rocarodona (este es su nombre oficial) es “estratégico” en el planteamiento futuro de una comarca con “problemas gravísimos de disponibilidad de suelo industrial”. “Apostamos por un Berguedà industrial y reclamamos jugar con las mismas cartas que el resto de comarcas. La ubicación de Rocarodona es idónea: cerca de Gironella, con las autopistas C-16 y C-62 a tocar y a cinco minutos de Berga y Puig-Reig. Simbólicamente, permite religar los territorios del Bages Nord y el Baix Berguedà, que para nosotros forman la misma unidad e identidad económica”, apunta Serarols.
La ocupación de las parcelas, a cuentagotas
La fotografía actual del polígono de Olvan es la de una instalación que, poco a poco, empieza a tomar forma después de años de parálisis y retrasos. Cuatro parcelas ya están vendidas a la constructora local Serviobres Queralt (ha adquirido dos) y a la empresa de suplementos alimenticios Advanced Sport & Nutritions Lab, establecida en Caserres. En breve comenzarán las obras para dotar de agua, alumbrado y alcantarillado el área correspondiente a las catorce parcelas que el Incasol ya está en disposición de comercializar.
La patronal comarcal (ACEB) considera imprescindible la central: “Es un ‘win-win’ para todos. Hay compañías en fase de crecimiento que demandan ubicarse en el polígono, pero la limitación actual de 10 MW les representa un freno”
El resto, hasta completar las 50 hectáreas de superficie total, se encuentra en standby y depende de la subestación eléctrica que, inicialmente, debía costear el mismo Incasol, promotor del polígono. “Resulta complicado invertir tres millones de euros sin la seguridad de que se venderán ni siquiera las parcelas de la primera fase, pero creemos que el territorio se merece un polígono como es debido, al margen de unos costes que, al fin y al cabo, deberían ser asumibles por la administración”, explica Sebastià Prat, alcalde de Olvan y, a la vez, presidente de la Agencia de Desarrollo del Berguedà.
En este punto aparece en el horizonte la hidroeléctrica reversible proyectada por la energética austriaca Verbund y e-Storagy —una ramificación de la madrileña Capital Energy— como el desatascador que puede hacer de Rocarodona un polígono competitivo y energéticamente potente. “Disponer de 10 MW en total, equivalentes a 50kw por metro cuadrado, es quedarse corto y lo estamos comprobando con los requerimientos de algunas empresas. La subestación que resultaría de la nueva central nos permitiría llegar a los 30MW y convertirnos en un equipamiento industrial muy interesante en la Cataluña interior. Además, tendríamos la ventaja de que los 512 MW de la hidroeléctrica se distribuirían desde aquí y aún tendríamos acceso a posibles necesidades extra”, aclara Prat.
El rechazo de dos municipios no parece alterar el proyecto
La Generalitat también apuesta decididamente por ello —se convertirá en accionista con una participación inicial del 10% mediante la compañía pública l’Energètica— a pesar del rechazo popular expresado en los municipios de Vilada y La Nou en una consulta celebrada a finales de marzo. El gobierno de Cercs, el tercer pueblo concernido por la hidroeléctrica, ha preferido directamente apoyar el proyecto, que incluye la contrapartida de desmontar la vieja central térmica clausurada en 2012. Otras promesas para La Nou y Vilada son el ensanchamiento y modernización de la carretera que une los dos núcleos y una serie de inversiones en infraestructuras municipales, así como la rebaja del 40% de la factura de la luz para los vecinos empadronados.
“El grado de madurez del proyecto hace difícil que se detenga. Los ayuntamientos que quieran acatar el ‘no’ de las consultas populares podrían encontrarse atados de pies y manos”, vaticina el alcalde de Olvan, Sebastià Prat
“El grado de madurez del proyecto hace difícil que se detenga. Los promotores tienen acuerdos bastante avanzados y cualquier retraso podría comportar consecuencias administrativas y legales. Podría pasar que, si los ayuntamientos acatan las votaciones en contra, se encontraran atados de pies y manos a la hora de llevar a cabo ciertas actuaciones”, vaticina el alcalde de Olvan, que resalta por encima de todo el “consenso del territorio en atraer industria que incremente la ocupación, reduzca la movilidad al exterior para ir a trabajar y ayude a mantener la población”. “Si finalmente la central no se hiciera, tendríamos que seguir luchando igualmente para conseguir la subestación eléctrica con otros recursos y poder finalizar el polígono”, concluye.
500 puestos de trabajo temporales y 30 fijos

Según Verbund y e-Storagy, la hidroeléctrica generará alrededor de 500 puestos de trabajo durante su construcción y una treintena de empleos fijos cuando se ponga en funcionamiento. El objetivo de la patronal berguedana, en este caso, es que un porcentaje importante de este mercado laboral salga de la población autóctona y revierta en la comarca. “Haremos de facilitadores para que puedan encontrar los perfiles profesionales necesarios y también para formarlos”, explican desde la Asociación Comarcal de Empresarios, donde señalan el buen entendimiento existente en los contactos mantenidos hasta ahora con los impulsores del proyecto.
Las centrales reversibles, también llamadas de bombeo, disponen de dos embalses a alturas diferentes. Cuando la energía renovable (eólica o fotovoltaica) es superior a la demanda, se hace subir el agua desde el pantano inferior al superior a través de un sistema de tuberías para aprovechar el exceso. La parte de arriba —proyectada para albergar 6 hm³ en el caso de la Baells— acumula el agua y se convierte en un depósito preparado para cuando se necesite generar electricidad. Entonces, se invierte el proceso y la instalación actúa como una hidroeléctrica convencional. Esto ocurrirá generalmente de noche, cuando la red tiene un déficit de energía porque las placas solares no funcionan, aunque el sentido del agua se puede cambiar en cualquier momento. La nueva Baells tendrá capacidad para producir la electricidad que consumen medio millón de hogares.