El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el presidente de ERC, Oriol Junqueras, han simbolizado el acuerdo para desplegar el anhelado tren orbital, un proyecto en modo de espera de hace años para conectar ferroviariamente las comarcas del ámbito metropolitano, entre Mataró y Vilanova i la Geltrú, sin pasar por Barcelona. En total son 120 kilómetros, de los cuales 68 de nueva construcción, con un total de 40 estaciones -23 nuevas. La inversión prevista es de 5.200 millones de euros y el calendario más optimista fija la culminación en 2041.
Sin embargo, el despliegue sería por fases, que podrían funcionar de forma independiente. La primera, entre Granollers y Terrassa, es la única que hoy tiene la financiación garantizada a través del Plan de Cercanías 2026-2030.
Previsiones "optimistas y realistas"
Desde el Govern se asegura que las previsiones son optimistas a la vez que "realistas". Entre otros se apunta a las reservas urbanísticas de suelo que hay hechas desde 2010 que "hace vislumbrar" que desde este punto de vista todo ello se podría desarrollar con cierta "rapidez". Lo que está menos definido es la financiación de buena parte de los 5.200 millones de euros de inversión que serán necesarios para hacerlo posible. Por ahora, solo están garantizados los 665 millones para conectar Santa Perpètua de Mogoda y Sabadell, en el tramo Granollers-Terrassa.
Son dinero previsto en el Plan de Cercanías 2026-2030 y para el Govern esto es "garantía de que saldrá adelante". Para el resto de los recursos que serán necesarios ya se han iniciado conversaciones con el Estado para encontrar otras vías de financiación y que se podrían empezar a concretar "en los próximos días". Tanto ERC como el Govern prevén también llevar a cabo un "trabajo contundente" para encontrar fórmulas que garanticen la inversión del Estado en Catalunya a lo largo de todo el desarrollo del proyecto, sin que eventuales cambios de gobierno en un parlamento o el otro pueda hacerlo descarrilar.
Por ahora, solo están garantizados los 665 millones para conectar Santa Perpètua de Mogoda y Sabadell, en el tramo Granollers-Terrassa
Por otro lado, el hecho de que el tren orbital no se conceptualice como un proyecto de línea "de punta a punta" permitiría construir tramos, ponerlos en marcha y empezar a buscar la financiación y proyectar los siguientes de forma paralela, de manera que cada uno de los cuatro tramos pueda funcionar de manera independiente.
Con todo, el objetivo de la nueva infraestructura es mejorar la conexión con transporte público alrededor de Barcelona que rompa el modelo radial y permita transitar hacia un sistema en red que mejore la conectividad ferroviaria en forma de "malla", según ha explicado la consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque.
La UGT defiende la línea como “una infraestructura clave para la movilidad laboral”
La UGT defiende la línea orbital ferroviaria como “una infraestructura clave para la movilidad laboral” en Catalunya y lamenta que “acumule más de veinte años de retraso”, coincidiendo con el acto de presentación del acuerdo entre el Govern y ERC. La UGT exige acelerar la implantación de una línea que podría dar servicio a cerca de 600.000 personas que actualmente se desplazan entre municipios del eje orbital por trabajo cada día. Además, podría contribuir a reducir hasta 70.000 desplazamientos diarios en vehículo privado, especialmente en el tramo central de la AP-7, uno de los corredores más congestionados del país.
Ahora mismo, las personas que se desplazan entre estas comarcas destinan actualmente más de 100 minutos diarios a ir y volver del trabajo, el doble que en vehículo privado por “la falta de oferta de transporte público transversal”. Además, solo un 5% de personas trabajadoras utilizan el transporte público en el eje orbital. El sindicato añade que el servicio actual de Rodalies es hasta un 50% más lento que los autobuses en algunos trayectos del eje orbital.
Según UGT, la nueva línea “podría multiplicar por seis” los desplazamientos en tren entre las comarcas beneficiadas y los desplazamientos laborales en Rodalies podrían pasar de los actuales 14.000 diarios hasta los 84.000.