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Elecciones en Can Barça: empieza la cuenta atrás

La principal incógnita del proceso que ahora se inicia tiene relación con la posibilidad de que toda o parte de la oposición se una para hacer un frente común contra Laporta

De izquierda a derecha: Marc Ciria, Joan Laporta y Víctor Font, tres candidatos a la presidencia del Barça | Europa Press y cuenta personal de Marc Ciria en X
De izquierda a derecha: Marc Ciria, Joan Laporta y Víctor Font, tres candidatos a la presidencia del Barça | Europa Press y cuenta personal de Marc Ciria en X
Roger Vinton
Escritor
21 de Febrero de 2026 - 04:55

Una vez las papeletas destinadas a recoger apoyos de socios han sido puestas a disposición de las candidaturas —cosa que sucedió el pasado 15 de febrero—, podemos considerar que se ha iniciado la cuenta atrás para la elección de presidente en Can Barça. La cifra de apoyos que marcará quién pasa a la fase de urnas y quién se queda fuera ha sido establecida en 2.337 adhesiones. El club ponía a disposición de los precandidatos 4.674 papeletas de manera gratuita (el doble de las mínimas necesarias), pero la mayor parte de los precandidatos han decidido rascarse el bolsillo y pedir una cifra superior. En este sentido, el más ambicioso ha sido Joan Laporta Estruch (socio número 9.601), que ha solicitado 60.000, mientras que Víctor Font Manté (socio 55.406) se ha quedado en 50.000 y Xavier Vilajoana Eduardo (23.707), en 30.000. Muy lejos de esta tripleta está Marc Ciria i Roig (80.941), con 10.000. El precandidato hasta ahora más desconocido, William Maddock St. Noble (75.015), ha preferido dotarse solo con las que el club ofrecía gratis. A última hora ha aparecido un sexto candidato, un socio de nombre Daniel Juan Capellà (70.761), que encabeza un grupo llamado Som Gent Blaugrana que, aparentemente, tiene la sede en la Bisbal d'Empordà.

 

Por otra parte, estos días también han servido para que cada candidatura presente su sede electoral, que es una manera de marcar territorio y hacer gala de sus posibilidades económicas. El presidente actual, Laporta, inauguró la sede el martes pasado al mediodía, en un local ubicado en la calle Provença 173, entre Aribau y Muntaner, justo donde estaba la aseguradora Mutual de Conductors, ahora integrada dentro de Mutua de Propietarios. El lema de este año de la candidatura es Defensem el Barça, que sustituye a aquel Estimem el Barça que le sirvió para ganar las elecciones del 2021.

En cuanto a Font, ha elegido como sede el local donde durante muchos años estuvo la emblemática tienda de moda Furest, propiedad de la familia homónima, en el número 468 de la avenida Diagonal. En la misma vía pública, pero un puñado de números más al sur, en el 682, encontramos la sede de Vilajoana. Se trata de un edificio corporativo que durante muchos años ocupó la firma de auditoría KPMG y también una de las sociedades de Leo Messi.

 

Quien ha elegido abrir puertas en el núcleo donde se concentra el grueso más importante de socios del FC Barcelona es Ciria, que ha cogido un local en el distrito de Les Corts, en concreto en la calle Felipe de Paz número 10. Para situarnos, esto es justo detrás de los Jardines de Bacardit y del gol sur del Camp Nou. El último de los candidatos con sede propia es Maddock, que se ha instalado en el Hotel Barcelona Center de la calle Balmes número 103, esquina con Mallorca. El propietario de la cadena —a la que también pertenece el conocidísimo Casa Fuster— es Nicolás Osuna García, uno de los hombres más ricos de Andalucía. No nos hemos olvidado del sexto precandidato, Juan, sino que este simplemente ha decidido no disponer de ninguna sede electoral.

El frente común contra Laporta

La principal incógnita del proceso que ahora se inicia tiene relación con la posibilidad de que toda o parte de la oposición se una para hacer un frente común contra Laporta. A pesar de que el pasado jueves Joan Camprubí Montal, cara visible de la plataforma Som Un Clam, informó en conferencia de prensa que su grupo continúa trabajando para conseguir un frente lo más amplio posible, a estas alturas este propósito parece realmente complicado que devenga un hecho real. A nadie se le escapa que los dos grupos con más capacidad de movilizar socios y seguidores son Nosaltres, de Font, y precisamente Som Un Clam, de Camprubí, de manera que la unión de todos sería la clave para conseguir un desbloqueo de la situación. Con una candidatura conjunta, sería relativamente sencillo conseguir la adhesión de Vilajoana.

Quien parece que mantiene la convicción de continuar la aventura en solitario es Ciria, que cada vez da más pistas de tener una agenda propia. Precisamente, uno de los golpes de efecto de la semana ha sido la lona publicitaria que la precandidatura de Ciria ha colgado en el chaflán de la Travessera de Gràcia con la calle de Aribau, donde se hace referencia a un deseado regreso de Messi al club. A nadie se le escapa que, más allá de hablar del futbolista argentino, la pancarta es también un homenaje al Laporta vencedor de los comicios del 2021. Por cierto, según algunas fuentes, la idea inicial pasaba por colgar esta lona no en Barcelona, sino en el mismo Miami (Florida), allí donde ahora reside el astro de Rosario.

Según algunas fuentes, la idea inicial de Ciria pasaba por colgar la lona de Messi no en Barcelona, sino en el mismo Miami (Florida), allí donde ahora reside el astro de Rosario

La ubicuidad de los precandidatos durante este proceso electoral nos ha permitido encontrarnos ni una, ni dos, sino tres veces seguidas a Ciria mientras paseábamos por la parte alta de la ciudad, en un día muy intenso en que acabamos departiendo con Camprubí. Algunas semanas antes tuvimos ocasión de intercambiar opiniones con Font y con su jefe de comunicación, en este caso con motivo de la presentación de un libro sobre el Barça en la librería Ona. Es muy probable que la semana próxima coincidamos en algún momento con Maddock y no descartamos que Vilajoana nos salga también al paso en alguno de los espacios donde fácilmente podemos coincidir. Con Laporta estimamos que el encuentro será más difícil de producirse.

Antes de cerrar este capítulo de la crónica electoral, no queremos omitir unos hechos que cada vez nos molestan más, como es la falta de respeto con la que la fanaticada del presidente de turno trata a aquellos socios que, ejerciendo su derecho, se presentan a un proceso electoral. Unos tics antidemocráticos que ya le habíamos observado a Núñez —que se ofendía profundamente cuando alguien se presentaba contra él en unas elecciones— y que ahora vemos en las cheerleaders de Laporta. No se vislumbra crítica constructiva, sino que los Font, Camprubí o Ciria son sistemáticamente menospreciados y humillados en las redes por parte de los endrapacanapès del laportismo. No parece un buen camino alejarse del respeto al adversario que confiere la cultura democrática.