• Empresa
  • La nueva generación de Sateliot: el Tritón que navega hacia un horizonte de 500 millones en 2030

La nueva generación de Sateliot: el Tritón que navega hacia un horizonte de 500 millones en 2030

Después de siete años de I+D y de entrar en fase comercial con una primera constelación de satélites pequeños, la empresa apunta ya al siguiente salto

Jaume Sanpera, CEO y cofundador de Sateliot | Mireia Comas
Jaume Sanpera, CEO y cofundador de Sateliot | Mireia Comas
Marc Vilajosana, periodista de VIA Empresa | Mireia Comas
Periodista
Barcelona
30 de Octubre de 2026 - 04:55
Act. 30 de Octubre de 2026 - 8:31

Escucha el artículo ahora…

0:00
0:00

Durante muchos años, Sateliot fue una promesa: la promesa de que desde Catalunya se podían hacer satélites, a pequeña escala, que ofrecieran servicios de telecomunicaciones en un ámbito mundial. Una promesa que, a finales de 2018, Jaume Sanpera decidió consolidar en forma de empresa. Una promesa que, durante siete años, consistió en una inversión profunda en I+D para definir una nueva manera de hacer satélites. Y una promesa que, finalmente, en octubre de 2025 se hizo realidad con la primera conexión mundial en 5G entre un satélite de baja órbita terrestre (LEO) y un dispositivo estándar de internet de las cosas (IoT).

 

Desde esta demostración, la empresa catalana ha podido iniciar la fase comercial durante este 2026, y ya ofrece servicios de comunicaciones IoT en 66 países. Pero este es solo un paso (imprescindible) del camino que hay trazado en la hoja de ruta de Sateliot, que aspira a alcanzar una facturación de 500 millones de euros de aquí a 2030.

El objetivo todavía queda lejos (en 2025, la firma cerró con una cifra de negocio de doce millones), pero para el cual primero hay que hacer realidad una segunda promesa: la de la segunda generación de satélites, denominados Tritó, que permitirán expandir la actual cobertura diaria de los nueve dispositivos de Sateliot que ya sobrevuelan la Tierra a una cobertura horaria que abrirá de par en par el mercado. Porque si el Tritón de las leyendas griegas guio a los argonautas por el Mediterráneo, el que se construye hoy en las proximidades de la plaça de Cerdà quiere encaminar Europa hacia "la autonomía total" que Sanpera cree que debe tener en el espacio.

 

Pero paso a paso. ¿Dónde se encuentra hoy Sateliot?

La primera generación: CubeSat para abrir el mercado de la conexión diaria

Después del lanzamiento de la misión Draconis el pasado 1 de octubre desde California (Estados Unidos), a bordo de un cohete de SpaceX, la empresa catalana tiene un total de nueve satélites en órbita terrestre baja, es decir, a una distancia de entre 200 y 2.000 kilómetros del nivel del mar. Esta constelación está formada por satélites de la generación 1 de Sateliot: dispositivos de tamaño pequeño (miden unos 35 centímetros y pesan hasta diez kilos), diseñados por la compañía catalana siguiendo el estándar CubeSat y fabricados por otras compañías del Estado (esta última hornada ha ido a cargo de la gallega Alén Space).

Jaume Sanpera, durante la conversación con 'VIA Empresa' | Mireia Comas
Jaume Sanpera, durante la conversación con 'VIA Empresa' | Mireia Comas

Gracias a estos satélites de generación 1, Sateliot ha podido empezar a ofrecer servicios de telecomunicaciones IoT con una frecuencia de uso diaria. Con este servicio, Sanpera explica que cubren alrededor de un 30% del mercado potencial de las conexiones satelitales: “Aquí hay ganadería, agricultura y un montón de aplicaciones de infraestructuras o de medio ambiente”. Generalmente, hablamos de sensores que necesitan enviar una señal con una frecuencia fijada: un dispositivo que controla la humedad y las condiciones de unas tierras de cultivo, otro que analiza el deterioro del hormigón de un puente, un tercero instalado en un collar de una vaca de una explotación ganadera extensiva… En todos estos casos, las conexiones satelitales son importantes porque los lugares en los que se instalan no tienen una cobertura terrestre tradicional de calidad, y es la única manera en que pueden garantizar una digitalización de cierto grado.

La generación 1 de los satélites de Sateliot permiten ofrecer servicios a sectores como la agricultura, la ganadería o el medio ambiente

En todos estos casos, Sateliot comercializa sus servicios a través de operadores telefónicos de los países pertinentes. “Nosotros lo que hacemos es la extensión de cobertura del operador: hemos firmado un contrato de roaming con ellos de manera que, cuando sus clientes salen de cobertura, se pueden conectar directamente al satélite”, detalla Sanpera. Gracias a esta manera de funcionar, Sateliot ha podido implantarse con fuerza en países como Brasil, Argentina o Chile, regiones con grandes explotaciones ganaderas y agrícolas que cada vez están más digitalizadas, pero con deficiencias de infraestructura de conectividad terrestre. En el ámbito de las infraestructuras, Sanpera explica que también tienen clientes importantes que exigen controles rutinarios sobre torres de alta tensión, vías de tren o gaseoductos: “O haces revisiones continuas y tienes a alguien que va una vez al mes y mira si están bien, o las sensorizas con un dispositivo”.

Sean unos u otros, la frecuencia de uso que requieren generalmente no llega a la diaria, que es el límite al que puede llegar hoy Sateliot. La línea es más fina dentro del mundo de la logística, uno de los grandes mercados de las telecomunicaciones por satélite. Sanpera explica que tienen algunos clientes dentro de este sector, sobre todo aquellos casos en que “cuatro mensajes al día (el máximo que puede ofrecer la empresa catalana) son bienvenidos” ante la ausencia de alternativas; pero es en industrias como esta en que la frecuencia horaria, como mínimo una conexión cada hora, empieza a convertirse en la norma.

Tritó: más tamaño y más cobertura con fabricación ‘in house’

Maqueta de Tritó, el satèl·lit de segona generació de Sateliot, a l'entrada de la seu de l'empresa | Mireia Comas
Maqueta de Tritó, el satélite de segunda generación de Sateliot, en la entrada de la sede de la empresa | Mireia Comas

Es por esta razón que Sateliot ya trabaja en la segunda generación de satélites de la compañía, que reciben el nombre de Tritó. Estos nuevos dispositivos, una maqueta de los cuales da la bienvenida a los visitantes de las nuevas instalaciones que la empresa inauguró en 2025 para empezar a construirlos, presentan un buen listado de cambios respecto a sus predecesores.

El primero de ellos es evidente: el tamaño. Con cerca de cuatro metros de longitud y un peso de 150 kilos, la segunda generación es dieciséis veces más grande que los primos ya lanzados. El cambio es obligado: "Necesitamos unos satélites que cubran una banda mucho mayor de la Tierra, de manera que el tiempo de revisita entre el momento en que pasa un satélite y el momento en que pasa el siguiente sea mucho más corto". Además, el equipo también está desarrollando un nuevo estándar de fabricación completamente propio, que ya no sigue el estándar CubeSat que sí utiliza la generación 1.

Tritó es la segunda generación de satélites de Sateliot, con la que la empresa quiere alcanzar la cobertura horaria

Pero el cambio clave es la integración vertical de todo el proceso. Hasta ahora, Sateliot se encargaba del diseño de los satélites: la fabricación la externalizaban a terceros, en todos los casos empresas de ámbito estatal. Pero con Tritó, Sateliot también asume la parte productiva. Es por ello, de hecho, que se puso en marcha el actual centro de satélites 5G de la carretera del Prat, junto a la plaça de Cerdà. Unas instalaciones que, más allá de las oficinas y del centro de control de los satélites en órbita, destacan primordialmente por su sala blanca: un laboratorio cerrado, al que hay que entrar con una serie de medidas de protección, dentro del cual los ingenieros de la casa están diseñando y confeccionando el que será el primer satélite de la serie Tritó.

La previsión de la compañía es que este satélite pionero se termine en los próximos meses, ya que su lanzamiento está programado para julio de 2027, momento en que entrará en órbita después de ser lanzado a bordo de un cohete de SpaceX. Y si todo funciona como debe funcionar, en los siguientes meses Sateliot fabricará dieciséis nuevos ejemplares de este mismo Tritó que, junto con el primero, conformarán la nueva constelación de satélites que permitirán a la empresa dar el salto a la conexión horaria: poder garantizar, como mínimo, una conexión satelital cada hora a sus clientes. Estos dieciséis nuevos satélites se lanzarán a mediados de 2028, y el primer de ellos no lo hará con SpaceX, sino con un cohete Miura, el lanzador que está desarrollando la empresa ilicitana PLD Space.

Un trabajador de Sateliot en la sala blanca, el "quirófano" desde donde fabrican los nuevos satélites | Mireia Comas
Un trabajador de Sateliot en la sala blanca, el "quirófano" desde donde fabrican los nuevos satélites | Mireia Comas

Además de ampliar la frecuencia de conexiones, Tritón también supone un salto adelante en el ámbito de la tecnología de conectividad. Hasta ahora, la primera generación de satélites utilizaba conexiones IoT, unas capacidades que la segunda generación mantendrá. Sin embargo, estos nuevos dispositivos también permitirán hacer demostraciones de conexiones 5G, es decir, conexiones directas a los teléfonos móviles de los usuarios. En este ámbito, Sanpera remarca el concepto de “demostrar”, ya que “así como en la internet de las cosas hay casos de uso en los que la cobertura discontinua tiene todo el sentido y es lo que quieren, en el caso del 5G, no, tienes que tener cobertura continua”. Esta fase no es posible todavía, pero en el futuro más lejano, Sanpera apunta a 2030 como el año en que Sateliot espera tener “una constelación definitiva de cobertura global continua 5G”.

Para hacer posible todo esto, Sateliot impulsó el pasado abril una ronda de financiación de serie C de 100 millones de euros, que continúa abierta. Hasta ahora, la compañía ha conseguido captar una cantidad similar con hasta tres rondas anteriores, en las que ha incorporado como inversores a Indra, Cellnex, el Banco Santander, Hyperion, Global Portfolio Investments y el gobierno español, a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT) y de la Sociedad Estatal de Promoción Industrial y Desarrollo Empresarial (SEPIDES), que agrupan juntas el 18,7% del capital de Sateliot.

Del mercado de la logística a la futura tercera generación

 Sanpera: “Necesitamos poder decidir dónde y cuándo se dan las comunicaciones satelitales” | Mireia Comas
Sanpera: “Necesitamos poder decidir dónde y cuándo se dan las comunicaciones satelitales” | Mireia Comas

Una vez la generación de satélites Tritó esté operativa, Sateliot podrá abrir la puerta al sector de la logística y el seguimiento de pedidos marítimos, un “mercado masivo” en el que “hay millones de objetos que se mueven por todas partes”. Y es que el sector de la logística ha evolucionado rápidamente en los últimos años: “Estamos hablando de etiquetas que valen un euro y que llevan insertado un chip 5G IoT, que enganchas al paquete”. Es este el mercado que, junto con el sector público y según los cálculos de Sanpera, les permitirá escalar la facturación de Sateliot hasta los 500 millones de euros de aquí a 2030.

Un escalado que no solo se percibe en el volumen de negocio, sino también en el equipo que conforma Sateliot. Si a principios de 2025 la empresa constaba de unos 40 trabajadores, a finales de 2026 la compañía prevé rondar los 200 empleados. “Estamos creciendo muy rápidamente, con gente de todo el mundo, pero también muchos españoles y catalanes que se habían marchado fuera a trabajar y ahora han vuelto”, desvela Sanpera. Hasta un 28% de la plantilla representan estos profesionales “repatriados” del extranjero, que según el CEO y fundador de Sateliot, han logrado convencer y mantener por tres factores: porque tienen un “proyecto muy atractivo”, por la “transparencia y la libertad” que ofrecen a los trabajadores y, también, porque son “una compañía con la capacidad de pagar a la gente como se merece”.

Sanpera: “Estamos creciendo muy rápidamente, con gente de todo el mundo, pero también muchos españoles y catalanes que se habían marchado fuera a trabajar y ahora han vuelto”

Pero aquí no acaba la historia. Con la mirada puesta más allá de 2030, Sanpera ya visualiza la que será la tercera generación de los satélites de Sateliot: “Un satélite más grande, 100% dedicado al 5G y con capacidad de evolución al 6G”. Y, también, un satélite dedicado a las tecnologías duales, es decir, que además de ofrecer servicios a la sociedad civil como habrán hecho hasta ese momento, estos nuevos elementos también estarán pensados para trabajar en ámbitos de seguridad y de defensa.

En el primer caso, Sanpera hace referencia, sobre todo, a poder dar mecanismos para reaccionar ante situaciones como el apagón general de 2025 o la DANA de València, momentos de excepcionalidad en que las comunicaciones terrestres dejan de funcionar y las satelitales pueden cubrir el vacío. “Pueden ofrecer comunicación no solo a la policía, la UME o los bomberos, sino también a la población general, asegurarse de que reciban los ES-Alert aunque no tengan cobertura o que todo el mundo pueda llamar al 112”, ejemplifica el fundador de Sateliot.

En cuanto a la defensa, Sanpera hace referencia sobre todo a cuestiones vinculadas a la logística en territorios donde falta conectividad. Y el ejemplo claro, citado otras veces, es el de Ucrania y Starlink. “Necesitamos poder decidir dónde y cuándo se dan las comunicaciones satelitales”, reclama Sanpera. Y a falta de solucionar la falta de alternativas en los lanzamientos al espacio, Sateliot se posiciona, a escala europea, como la principal gran alternativa en el mundo de las conexiones satelitales.


Nota de corrección: originalmente, se había publicado que la generación 1 de Sateliot consta de diez satélites. El artículo se ha revisado para indicar que son nueve.

Añadir VIA Empresa como fuente preferida de Google de forma gratuita  

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad  

 
Activar ahora