La competitividad de las empresas españolas es una de las más bajas de Europa y uno de los factores que contribuyen a ello es la elevada carga tributaria a la que deben hacer frente las empresas. Según el informe Competitividad Fiscal 2025 del Instituto de Estudios Económicos (IEE), España es el cuarto país de la OCDE y de la UE con mayor dependencia de los ingresos fiscales procedentes del sector empresarial: el 48,8% de la recaudación total proviene de impuestos ligados a la actividad empresarial, muy por encima de la media OCDE (39,4%). Estos datos, según el IEE, indican que en el Estado existe una “excesiva presión fiscal” que constituye un freno relevante para la inversión empresarial, un factor clave para impulsar la productividad y la competitividad de la economía española.
A esto hay que sumar la carga impositiva en Catalunya, sobre la que Foment del Treball insiste repetidamente, ya que, según asegura, esta no favorece ni la inversión extranjera ni la competitividad del tejido empresarial. En un reciente informe, la patronal subraya que Catalunya es la comunidad del conjunto del Estado que cuenta con más tributos propios y esta elevada carga fiscal contribuye a proyectar una imagen negativa que perjudica a empresas, profesionales y familias.
Catalunya es la comunidad del conjunto del Estado que cuenta con más tributos propios y esta elevada carga fiscal contribuye a proyectar una imagen negativa que perjudica a empresas, profesionales y familias
En este contexto, la planificación financiera y fiscal se convierte en una herramienta imprescindible para empresas y profesionales. Enero es un momento clave para ordenar el año, elaborar un presupuesto sólido y anticipar decisiones que permitan optimizar la factura fiscal. Los datos oficiales de la Agencia Tributaria lo confirman: solo en 2023, más de 5,4 millones de declarantes aplicaron reducciones de la base imponible por importe global superior a los 13.362 millones de euros, con una reducción media de 2.458 euros por contribuyente. Instrumentos como los planes de pensiones, las amortizaciones de hipoteca, los seguros o las donaciones se consolidan, así como algunas de las vías más eficientes para aliviar la carga fiscal y mejorar la salud financiera.
Aportaciones a planes de pensiones
Las diferentes aportaciones que hacemos en el plan de pensiones reducen la base imponible del IRPF. Hoy en día, los planes de pensiones son una buena forma de ahorrar a largo plazo, más allá de la jubilación, ya que permiten rescatar el dinero de las aportaciones que tengan al menos diez años de antigüedad.
Amortizaciones de la hipoteca
Amortizar parte del capital de la hipoteca es también una estrategia interesante para reducir la carga fiscal. En las viviendas adquiridas antes del 1 de enero de 2013, las cantidades destinadas a amortización permiten aplicar la deducción por inversión en vivienda habitual, lo que reduce directamente la cuota a pagar en el IRPF. Además, avanzar pagos ayuda a disminuir los intereses futuros y aporta mayor tranquilidad financiera a medio y largo plazo.
Donaciones
Las donaciones a entidades sin ánimo de lucro ofrecen también ventajas fiscales relevantes. Las aportaciones a ONG, fundaciones o asociaciones acogidas al régimen fiscal especial permiten aplicar deducciones en el IRPF, con porcentajes más elevados cuando se trata de donaciones recurrentes. Además de reducir la factura fiscal, este tipo de contribuciones tiene un impacto social positivo y permite alinear la planificación financiera con valores personales o corporativos.
Seguros
Los seguros vinculados a la actividad profesional de los autónomos también ofrecen importantes ventajas fiscales. Así, los seguros de responsabilidad civil, de transporte o multirriesgo de oficina pueden desgravarse al 100% en el IRPF cuando cubren exclusivamente riesgos profesionales. Los seguros de vehículo solo desgravan si se utilizan exclusivamente para el trabajo, mientras que los de salud permiten deducir hasta 500 euros por persona y hasta 1.500 euros en caso de discapacidad. También son deducibles los seguros de baja laboral, aunque las indemnizaciones recibidas tributan como ganancia patrimonial, así como los seguros de vida vinculados a hipotecas contratadas antes de 2013.

MyBox Jubilación, el plan de CaixaBank para planificar la jubilación
Para los autónomos que desean complementar su jubilación y planificar fiscalmente el futuro, CaixaBank ofrece MyBox Jubilación Autónomos, una solución completa de ahorro y protección especialmente pensada para trabajadores por cuenta propia que permite establecer un capital objetivo para la jubilación y un plan de ahorro mensual para alcanzarlo. Este plan permite realizar aportaciones periódicas o puntuales que ofrece ventajas fiscales directas al IRPF, mientras se construye un fondo para la jubilación.
El servicio MyBox Jubilación Autónomos combina las ventajas de tres productos financieros diferentes y compatibles: la fiscalidad de un plan de pensiones, la liquidez de un seguro de ahorro Unit Linked y la protección personal y familiar a través de un seguro de vida. Además, los autónomos pueden aumentar sus aportaciones hasta un máximo de 5.750 euros, lo que incrementa las posibles deducciones en la declaración de la renta y optimiza tanto el ahorro para el futuro como los beneficios fiscales del plan.
Además, debe tenerse en cuenta que desgravan las aportaciones (o primas, en el caso del PPA) dentro de los siguientes límites: hasta el 30% de la suma de los rendimientos netos del trabajo personal o de actividades económicas percibidos durante el ejercicio; y hasta 2.000 euros anuales, con la posibilidad de incrementar ese límite en 8.000 euros adicionales (hasta un máximo de 10.000 euros) si este aumento proviene de contribuciones empresariales.
Plan Futuro Flexible PIAS (Plan Individual de Ahorro Sistemático)
El límite anual de aportación al PIAS es de 8.000 euros. Desde la contratación, puede solicitarse el rescate total o parcial, aunque CaixaBank recomienda mantener el plan al menos cinco años para obtener un rendimiento óptimo. Mientras, los rendimientos generados no tributan en el IRPF hasta el momento del rescate.
Si se decide cobrar en forma de renta vitalicia, los rendimientos no tributan hasta el inicio de la renta, siempre que se cumplan las siguientes condiciones: que hayan pasado más de diez años desde la primera aportación a un PIAS, que las aportaciones anuales no superen los 8.000 euros acumulados entre todos los PIAS contratados, y que el saldo acumulado.
Los planes de pensiones, los planes de ahorro individual y los seguros personalizados de CaixaBank ayudan a los profesionales a reducir la carga fiscal de la renta de 2026
Los seguros para negocios y autónomos de CaixaBank
Los seguros para negocios y autónomos de CaixaBank ofrecen una completa protección y ventajas fiscales para los profesionales y sus empresas.
Las opciones de salud y dental cubren medicina primaria, especialidades, hospitalización, urgencias, asistencia en viaje y servicios dentales, con posibilidad de reembolso para elegir al médico que mejor se adapte a cada necesidad.
Para proteger el local y la actividad frente a incendios, agua, rotura de cristales, robo y responsabilidad civil, existen coberturas adaptadas al tipo de negocio.
También existen seguros que garantizan capital frente a defunción, diferentes grados de invalidez, incapacidades temporales o enfermedades graves, con la opción de añadir coberturas adicionales.
Además, la protección integral de vehículos profesionales y camiones incluye asistencia 24 horas y libre elección de talleres, mientras que la cobertura para comunidades de propietarios protege zonas comunes, filtraciones, incendios y responsabilidad frente a terceros.
Otros seguros específicos incluyen previsión profesional, accidentes, maquinaria, asistencia en viaje y transportes internacionales y domésticos. Todas estas opciones permiten a los autónomos y empresas protegerse frente a imprevistos, reducir riesgos y, al mismo tiempo, obtener ventajas fiscales relevantes en el IRPF.