Barcelona, entre movidas

Hay que componer una partitura estratégica que garantice a la vez el auge y la sostenibilidad de las actuaciones promocionales. ¡Hagámoslo por Barcelona!

Inauguración del ISE en el recinto Gran Vía de Fira de Barcelona | Michiel Ton (ISE)
Inauguración del ISE en el recinto Gran Vía de Fira de Barcelona | Michiel Ton (ISE)
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Coordinador general de la Mancomunidad Penedès-Garraf
20 de Febrero de 2026 - 04:55

El currículum de una ciudad también son sus pretéritos y sus presentes; los participios y los gerundios; los condicionales y los imperativos. La proyección de un entorno cualquiera a partir de sus fortalezas parece tan obvia que demasiado a menudo no se puede entender la pérdida de oportunidades y la falta de determinación por parte de los decisores públicos y la iniciativa privada.

 

En 1992, Barcelona tuvo un pretexto excepcional para promover una gran campaña de comunicación. Como sede del evento planetario más grande, la capital catalana aprovechó para mostrarse y exhibir sus atributos; sobre todo, se propuso como metrópoli abierta y acogedora y, sin embargo, expuso sus argumentos culturales, patrimoniales, artísticos y característicos del Mediterráneo. Además, sedujo a los visitantes con su capacidad de respuesta; todo un enjambre de prestaciones para afrontar grandes sucesos. Esto no quita que siempre encontraremos a alguien que no lo ve así y que hable mal de ello.

Sea como sea y lo diga quien lo diga, hay un antes y un después de la movida olímpica. Ahora bien, no son tan conocidas las semillas de aquella gesta y aquello que impulsó la vocación y la intención de atraer certámenes internacionales. Entre otros, unos 25 años antes -la segunda mitad de la década de los sesenta- alguien había tenido la visión y había sido impulsor de aquello que más tarde sería un extraordinario punto de encuentro. Se trataba de enfilar la marca Barcelona como referente de encuentros sectoriales y profesionales; a la vez, transformar la imagen de la ciudad y extenderla.

 

Hablamos del barcelonés Esteve Bassols (1923-1986), abogado, locutor de radio y, por encima de todo, un entusiasta de su ciudad. Su trayectoria profesional, a caballo de las relaciones públicas y el turismo, emergió sobremanera como precursor de una urbe abierta al exterior y, en particular, receptora de grandes citas. Hace ahora sesenta años, el Sr. Bassols fue el artífice del eslogan Barcelona, ciudad de ferias y congresos. Lo remachaba con una consigna bastante vehemente: Fem-ho per Barcelona!

A menudo, la fotografía representativa de aquella campaña era la del Palau Nacional de Montjuïc, por emblemático y por dar el mayor relieve al emplazamiento del primigenio recinto ferial. De hecho, como curiosidad remarcable, en los textos promocionales (los copys de la época) se hacía ostentación de los activos arquitectónicos y el urbanismo como señales de identidad, prestigio y modernidad. Tenían muy claro que había que vender Barcelona escurriendo sus puntos fuertes y poner el acento en los factores de proximidad, los equipamientos y las infraestructuras.

En los textos promocionales de la época se hacía ostentación de los activos arquitectónicos y el urbanismo como señales de identidad, prestigio y modernidad

Ya en aquellos momentos en Fira de Barcelona se hacían salones como Expoquimia, Graphispack, Sonimag, Hogarotel y Lontex, además de los dedicados a la confección, la náutica, la automoción, el deporte y el camping, como también el festival de la infancia y la Feria de Barcelona. Además, en los calendarios anuales ya se apuntaban seminarios, simposios y convenciones de ámbito internacional. Todas estas muestras son los precedentes de las numerosas manifestaciones que hoy día hacen de Barcelona un gran punto de encuentro para la innovación y las nuevas tendencias; el Mobile World Congress (MWC) y el Integrated Systems Europe (ISE), entre ellas.

La agenda de salones mueve espirales de actividades complementarias y multiplica la demanda de servicios dirigidos tanto a consumo final como a las empresas; no solo la hostelería y el comercio. Aparte, favorece el desarrollo de negocios y perfiles profesionales expertos en el diseño, la producción y la proyección de eventos. Si añadimos la formación y la especialización, estamos completando todo un clúster poliatómico alrededor de la industria de ferias y congresos.

El oleaje de eventualidades hace exigible la mejora constante y la puesta al día en modo de corriente continua de todos los aspectos tangibles y también de los factores intangibles que intervienen en los movimientos intersectoriales. Explicado de otra manera, esta industria es coadyuvante de competitividad, lo que confiere un progreso evidente en las condiciones ambientales, sociales y económicas del núcleo metropolitano, que a la vez se esparce por todo el territorio. La región metropolitana no tendría los mismos atributos de marca sin la agenda de certámenes feriales y congresuales. Esta le otorga mayor polarización de talento y atractivo de inversiones.

Debemos reconocer ciertos fiascos decantados por la afición exhibicionista y por la irrupción de consonantes políticas más que de vocales estratégicas, como por ejemplo el Foro Universal de las Culturas (2004)

Desde el último tercio del siglo pasado, Barcelona ha envuelto sucesivos proyectos osados. Sí que es cierto que en algunas ocasiones se han rechazado iniciativas que habrían podido dimensionar aún más su capitalidad en los ámbitos de la cultura y las artes; cosa que han aprovechado otras ciudades mediterráneas que se han visto favorecidas por las reticencias de determinados gobiernos municipales y su efecto de rebosadero; hablamos de Málaga, por ejemplo.

También debemos reconocer ciertos fiascos decantados por la afición exhibicionista y por la irrupción de consonantes políticas más que de vocales estratégicas; el Fòrum Universal de les Cultures (2004) podría venir al caso, como también se podría hablar de la candidatura a los Jocs Olímpics d'hivern 2030, demasiado original.

Conviene aprender de ello. Cuando se trata de proyectar una demarcación, nunca son buenos los arrebatos de un determinado cargo iluminado. Hay que componer una partitura estratégica que garantice a la vez el auge y la sostenibilidad de las actuaciones promocionales. ¡Hagámoslo por Barcelona!