En el Agora Stage del hall 8.0 del MWC, atravesadas unas cuantas escaleras mecánicas y el habitual bullicio que reina en el resto de pasillos, las universidades catalanas asoman la cabeza en medio de un escenario que acostumbra a ser territorio de empresas emergentes y de grandes actores del ecosistema. Lo hacen para demostrar que los más de 500 millones de euros obtenidos en investigación en 2024, las 220 spin‑offs creadas y las más de 1.300 patentes y derechos de propiedad intelectual conseguidos en cinco años son el resultado de una “alianza peculiar” -tal como la define el rector de la UB, Joan Guàrdia- que también juega, y fuerte, en el 4 Years From Now (4YFN). Bajo el título Barcelona’s University Ecosystem: Where Academic Excellence Meets Startup Ambition, los rectores de la UB, UAB, UPC y UPF toman la palabra para reivindicar que la universidad no es un satélite del talento emprendedor, sino su motor estructural.
Guàrdia es el primero en verbalizar lo que han bautizado como “una sola voz”: “El sistema universitario europeo es altamente competitivo y trabajamos con socios muy potentes, pero necesitamos identificar cómo podemos usar una sola voz para representar nuestros intereses”, subraya. A su lado, Javier Lafuente (UAB) añade la dimensión más formativa: “Nosotros no solo cultivamos startups; cultivamos iniciativa, resiliencia y liderazgo, activamos el talento para que los estudiantes y jóvenes científicos se expongan desde muy pronto a los desafíos del mundo real”.
Por su parte, Francesc Torres (UPC) retoma el hilo y pone el foco en el impacto externo de la Barcelona Knowledge Alliance (BKA), la alianza estratégica que vio la luz hace dos o tres años -tal como explica la moderadora de la conferencia, Aurora Masip- que quiere proyectar la capital catalana a Europa como un único actor de conocimiento, con una representación coordinada ante instituciones, gobiernos y ecosistemas de innovación: "Las cuatro universidades producimos de manera conjunta más del 70% de toda la investigación, el desarrollo y la transferencia tecnológica del país", señala Torres.
En este marco de fuerza compartida, Laia de Nadal (UPF) inicia su discurso con la convicción de situar Barcelona en el mapa global de la innovación: “Ya sabemos que Barcelona es un hub de innovación muy importante, y los datos nos lo confirman”, apunta. En este ecosistema, afirma, las universidades tienen un papel doble: por un lado, “la investigación de frontera en todos los laboratorios, en todos los centros”, y por otro, “un potencial gigantesco de graduados y de talento joven que puede sumarse a ello”. Para ella, el reto se basa en "aprender a cooperar mucho más, tanto entre universidades como con inversores, empresas e instituciones".
Torres (UPC): "Las cuatro universidades producimos de manera conjunta más del 70% de toda la investigación, el desarrollo y la transferencia tecnológica del país"
Asimismo, De Nadal refuerza esta idea con un ejemplo que, dice, demuestra hasta qué punto la cooperación puede transformar el ecosistema: la Barcelona Deep Tech Node, que reúne las cuatro universidades presentes y añade una quinta: la UOC. Una iniciativa que, según la rectora, evidencia que “la cooperación multiplica, no solo escala”. Este es, de hecho, el principio que también guía la BKA, que no busca uniformidad, sino complementariedad, es decir, que cada universidad aporte su músculo -biomedicina, ingenierías, ciencias sociales, humanidades o tecnología- para construir una capacidad de impacto que ninguna podría alcanzar por sí misma. “La diversidad es nuestra fuerza”, remarca Guàrdia.
El hormiguero del talento universitario, visto desde dentro

Y mientras los rectores dibujan la estrategia desde el escenario, en el interior del 4YFN el hormiguero es constante. Los escaparates que forman parte del paraguas universitario buscan seducir a los visitantes, y eso hace costosa la tarea de fijarse en uno solo. Los pasos nos detienen en All‑Voiced, la aplicación creada por Neus Calaf, profesora colaboradora de la UOC y logopeda de formación, que ha digitalizado los instrumentos de evaluación de la voz para que los profesionales puedan entrenarse y calibrar criterios con mucha más fiabilidad. “Hace décadas que trabajamos con evaluaciones subjetivas y con mucha variabilidad”, explica. “Lo que he hecho ha sido crear un sistema interactivo que permita entrenar, comparar y generar estándares”, añade.
El proyecto, que ya tiene más de 1.300 usuarios registrados de 40 países, crece cada día gracias a las evaluaciones que los profesionales comparten voluntariamente. Estos datos alimentan una base global que debe permitir consensuar criterios, crear certificaciones y establecer protocolos formativos para logopedas, investigadores y equipos clínicos. “La cooperación de los usuarios es clave: cada muestra compartida hace el sistema más rico”, señala Calaf, que ha desarrollado toda la plataforma ella sola después de aprender a programar por necesidad investigadora.
Entre las nuevas propuestas del 4YFN, Nataly desarrolla un dispositivo médico para detectar la hemorragia posparto, la principal causa de mortalidad materna en el mundo
Pocos metros más adelante, otro stand atrae visitantes con una propuesta radicalmente diferente: una startup de salud digital llamada Nataly, la cual desarrolla un dispositivo médico para detectar la hemorragia posparto, la principal causa de mortalidad materna en el mundo. La solución que proponen para evitar transfusiones e intervenciones invasivas en quirófano, es una compresa posparto que, además de ejercer la tarea de absorción, cuantifica el sangrado en tiempo real e identifica una hemorragia antes de que sea demasiado tarde. “Cada siete minutos muere una mujer por hemorragia", lamenta Olivia Genova, CEO y cofundadora. “Si conseguimos el impacto esperado, podríamos salvar hasta 42.000 vidas al año”, añade.
En el proyecto también participa Bernat Beneria, cofundador y COO, que forma tándem con Genova en el desarrollo y la gestión de la empresa emergente. Actualmente trabajan en el prototipo, incubados en StartUB!, en colaboración con Eurecat y con el Hospital Clínic para preparar la validación clínica. En paralelo, ultiman su primera ronda de financiación, de entre 300.000 y 400.000 euros, que debe permitir iniciar un estudio preclínico con cinco postpartos.

Para ambas startups, estar en el MWC supone mucho más que ocupar un stand. "La visibilidad es brutal, hemos recibido un gran retorno y nos llevamos una cartera de contactos que, si tuviéramos que ir a llamar a puertas en frío, no nos las abrirían”, admiten. El 4YFN, afirman, es un espacio donde coinciden perfiles muy diversos que no se cruzarían en ningún otro congreso: profesionales de marketing, investigadores, otras empresas referentes, e incluso "personas que se acercan porque algún familiar tiene una disfonía y buscan soluciones", explica Calaf.
Y mientras el congreso despliega sin pausa capas de talento muy diversas, Miriam Corredor espera tras su estand para dar a conocer noctuRNA Therapeutics, una spin‑off surgida de la UPF, de la cual es la CEO. La empresa desarrolla terapias basadas en RNA circular para abordar enfermedades que hoy en día no tienen cura, desde infecciones víricas hasta patologías genéticas y neurodegenerativas. Su tecnología permite diseñar moléculas altamente específicas que se unen a la diana que impulsa el progreso de la enfermedad y la bloquean, recuperando la función normal de la célula o evitando la replicación del virus.
Constituida hace tres años, noctuRNA Therapeutics cerró una primera ronda de 600.000 euros el año 2023, y ahora busca el siguiente impulso para llevar sus candidatos terapéuticos a la siguiente fase
Entre sus candidatos destaca el que están desarrollando para la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una de sus prioridades. Constituida hace tres años, noctuRNA avanza en estudios preclínicos mientras prepara una nueva ronda de financiación. En diciembre de 2023 cerraron una primera ronda de 600.000 euros, y ahora buscan el siguiente impulso para llevar sus candidatos terapéuticos a la siguiente fase.
En definitiva, el paso de las universidades catalanas por el MWC constata que el chup-chup que invocan los rectores es, en realidad, una apuesta estratégica para reforzar su posición dentro del ecosistema emprendedor. La BKA aún tiene recorrido para integrar capacidades y proyectar Barcelona como una auténtica ciudad de conocimiento, con una voz coordinada y una capacidad de impacto que ninguna universidad podría lograr de manera aislada.