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La caja de Pandora y cosas que pasan mientras estamos de vacaciones

El caso de ZKP y Andrew Tate nos lleva a interpelarnos sobre qué clase de indocumentados son los responsables de captar patrocinios en el Barça

El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta | Europa Press
El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta | Europa Press
Roger Vinton
Escritor
10 de Enero de 2026 - 04:55

En la última cita de esta sección, hace un par de semanas, hicimos un ruego para que el barcelonismo reaccionara y comenzara un contraataque ante la ofensiva del Real Madrid y de su entorno mediático con la excusa del Caso Negreira. Aquí bautizamos como Caso Blanqueira toda la serie de beneficios que el club blanco ha recibido durante décadas y que le han permitido ganar partidos y competiciones. Al mismo tiempo, pedíamos alguna iniciativa enfocada a analizar los partidos jugados por el Barça y por el Real Madrid en los últimos años para demostrar que la balanza arbitral y federativa se decanta de manera sistemática a favor de los blancos.

 

Pues bien, simultáneamente a la publicación del artículo, vimos circular por las redes sociales diversos análisis muy parecidos a lo que pedíamos. Si esto va a más y esta investigación se sistematiza, podremos afirmar que Florentino, con su arrebato de odio, habrá abierto la caja de Pandora, una acción que solo puede desembocar en consecuencias funestas para su club, porque aquello que todo el mundo sabe de manera informal pasará a ser un conocimiento sólido y demostrado. Hagamos que esto sea posible y abandonemos aquella pose clásica de los culés que, por algún tipo de auto-rechazo extraño, defendían la tesis de que hay que ser mucho mejor que el rival y no quejarse de los malos arbitrajes. Una tesis sin pies ni cabeza y que solo sirve para dar alas a todos aquellos dispuestos a hacer trampas.

Dejando de lado los laberintos arbitrales, y entrando en el confuso universo Laporta, el último día del año pasado supimos que el club había echado atrás uno de sus contratos de patrocinio más recientes, el que había firmado el 14 de noviembre anterior con la firma Zero-Knowledge Proof (ZKP). De entrada, el nombre de la empresa es muy curioso, pero no quiere decir -como podría parecer- que son unos ignorantes certificados, sino que hacen referencia a un concepto tecnológico relacionado con las verificaciones que no requieren informaciones adicionales.

 

Hecho este apunte, cabe recordar que esta empresa había firmado con el Barça en calidad de partner de protocolo criptográfico, con un compromiso previsto hasta 2028. Según se explicó en aquel momento, ZKP había creado un protocolo basado en la cadena de bloques (aquel sistema que hace funcionar el tan popular bitcoin) y en inteligencia artificial. El nuevo patrocinador se reservaba el uso de activos publicitarios digitales en los canales de comunicación del club, al tiempo que abría la puerta a ofrecer experiencias (sea lo que sea eso) a los seguidores culés.

Cuando se firmó el acuerdo con el Barça, ZKP destacaba por haber creado un protocolo basado en la cadena de bloques y en inteligencia artificial

Todos estos propósitos empezaron a resquebrajarse un par de semanas más tarde, cuando el club se tuvo que desmarcar de un token que había lanzado al mercado ZKP poco antes. Un token vendría a ser una ficha de casino digital (basada también en cadena de bloques) con un gran potencial práctico, pero también con una imagen bastante deteriorada por el mal uso que se ha hecho, sobre todo en lo que respecta a los NFT y a ciertas criptodivisas. O sea, que las entidades serias a menudo no quieren verse mezcladas con emisiones de tokens o de criptomonedas, y esto es lo que intentaba decir el club.

Pero existe una ley natural que dice que cuando existe alguna posibilidad, por pequeña que sea, de que las cosas empeoren, sin duda empeorarán. Y eso es lo que pasó. Resulta que quien estaba detrás de ZKP no era otro que Andrew Tate, un súbdito británico que hace solo cuatro años, en 2022, se hizo muy famoso en todo el mundo por su detención, muy probablemente por culpa de unas pizzas, mientras estaba instalado en Rumanía.

Ya en aquellos momentos, el currículum de Tate era espeluznante y tuvo su primer momento destacable en 2016, cuando fue expulsado del programa de televisión Big Brother del Reino Unido porque corrió un vídeo por redes donde se le veía agrediendo a una mujer con un cinturón. El verano de 2023, tras la detención en Rumanía, fue acusado de violación, tráfico de personas y formación de banda criminal para explotar mujeres.

El primero en descubrir que detrás de ZKP estaba Andrew Tate fue Xavier Vilajoana, que empezó a sospechar a partir de una simple búsqueda en Twitter

El asunto de las pizzas que antes mencionábamos tiene su importancia, porque a raíz de una disputa en redes sociales con la activista Greta Thunberg, Tate colgó una foto junto a unas pizzas que había pedido a un servicio de delivery y, según se dijo, el aspecto de las cajas sirvió para localizarlo y luego detenerlo. En resumen, un verdadero desquiciado. Todo este pasado nos lleva a interpelarnos sobre qué clase de indocumentados son los responsables de captar patrocinios en el Barça y también sobre a qué dedica el tiempo libre el responsable de compliance de la entidad, un tal Sergi Atienza que, al parecer, antes de ocupar este cargo actuaba de cheerleader de Joan Laporta en las redes. Quien tenga curiosidad por conocer el perfil completo de Tate, puede clicar en este enlace de la Wikipedia.

Parece ser -no creo que nos equivoquemos, pero si lo hacemos, que alguien nos avise- que el primero en decir públicamente que detrás de ZKP estaba el indeseable de Tate fue Xavier Vilajoana, exdirectivo de Bartomeu y ahora candidato a la presidencia del club, que lo empezó a sospechar a partir de una simple búsqueda en Twitter. Es decir, a Vilajoana no le hizo falta un gran ejercicio de osint (inteligencia de fuentes abiertas) para descubrir el pastel. Ya solo nos resta recordar a Atienza y su troupe que este tipo de controles se deben hacer antes de firmar los contratos y no después. Ni tampoco cuando el desbarajuste ya es de dominio público.

Joao Felix y Joao Cancelo, durante un partido en su etapa en el Barça | AFP7 / Europa Press
João Félix y João Cancelo, durante un partido en su etapa en el Barça | AFP7 / Europa Press

Cuando todavía no nos habíamos recuperado del susto ZKP, hemos tenido que localizar con celeridad la caja de cafeína en el cajón de los medicamentos, porque hemos sabido que uno de los futbolistas de peor rendimiento de los últimos años en Can Barça volverá a la plantilla del equipo a partir de este mismo mes de enero. Se trata de João Cancelo, miembro de aquel dúo de infausto recuerdo conocido como “Los Joãos”, y que complementaba al vago de João Félix. Se ve que el principal motivo del fichaje de Cancelo es que pertenece a la cuadra de Jorge Mendes, gran colaborador del presidente Laporta y proveedor de un gran abanico de futbolistas para el club.

Y para cerrar este repaso al universo azulgrana, no podemos obviar un rumor que en estos últimos tiempos corre por las redes con insistencia, como es la posible salida voluntaria de la junta directiva del club de una de sus miembros más conocidas y carismáticas, como es la vicepresidenta Elena Fort. Si estos rumores acaban convirtiéndose en realidad, podremos concluir que la abrasión que provoca el día a día con Laporta es soportable solo para unos pocos elegidos.