
El Banc Sabadell ha presentado este miércoles en sus oficinas de Sant Cugat el acuerdo de venta del TSB Bank con el Banco Santander a cambio de 3.100 millones de euros. El consejero delegado de la entidad, César González-Bueno, ha celebrado que la operación ha generado un "valor significativo" para los accionistas de la entidad catalana. El dirigente ha mantenido el tono del comunicado del Sabadell el martes por la tarde, cuando separó la transacción de la OPA hostil del BBVA. "Es fundamental explicar que esta decisión se toma con OPA o sin ella", ha remachado. Sin embargo, González-Bueno ha recordado que el valor del Sabadell "aumenta" con la operación y que la prima de la oferta de Carlos Torres ya se ha elevado a casi un 10% negativo.
Durante la exposición de la venta, el consejero delegado del Sabadell, quien ha estado acompañado por el director financiero, Sergio Palavecino, ha evitado con éxito hablar de la OPA. En el turno de preguntas, en cambio, ha sido imposible no hacerlo. "Si la oferta del BBVA ya era insuficiente, ahora lo es probablemente más", ha sentenciado González-Bueno. El ejecutivo ha reiterado que la operación tiene "remotas" posibilidades de prosperar, aunque ha repetido que la venta del TSB "no es ni un escudo ni una poison pill", es decir, una estrategia defensiva contra una oferta pública de adquisición.
La sesión se ha celebrado una hora y media después de la apertura del Ibex-35. Los dos dirigentes, pues, han comparecido espoleados por el incremento de cerca de un 4,5% de las acciones del Sabadell. Durante la presentación han revelado detalles del acuerdo, como la cifra de la ratio de capital (CET1), que se mantendrá en el 13,5% una vez abonados los 2.500 millones de euros de dividendos adicionales.
Habrá tres pagos de dividendo: el 29 de agosto, el 29 de diciembre y un último entre marzo y abril de 2026, una vez se cierre la venta. En cuanto a este tercero, Palavecino ha matizado que "no implicará un ajuste automático" en las condiciones de la OPA porque la operación ya habrá concluido para entonces. "Esto quiere decir que el BBVA no puede reducir la oferta" durante este período, ha agregado González-Bueno.
Adicionalmente, el ejecutivo ha descartado ver una nueva OPA entre los cuatro grandes del sector financiero cuando concluya la actual con el BBVA. Tampoco una fusión transfronteriza, por mucho que a su parecer "tiene muchísimo sentido" a causa de las sinergias de ingresos. Es un incentivo a valorar, pero de una ejecución muy complicada, según el Sabadell.
"El Santander no tiene ninguna motivación con la OPA"
En medio de una operación entre el segundo y cuarto banco de España, ahora ha irrumpido el primero del ranking con la compra de la filial británica. Todo un juego de manos del cual González-Bueno ha querido desvincular a la entidad de Ana Botín. "El Santander no tiene ningún interés en evitar que el BBVA se haga más grande", ha espetado. El consejero delegado del banco catalán ha defendido que la única motivación de la operación es la "creación de valor".
Sí que ha diferido, sin embargo, al discutir quién inició las negociaciones. Inicialmente, José García Cantera, director financiero del Santander, había revelado que fue el Sabadell quien puso en marcha las conversaciones. Cuando le han preguntado por la cuestión a González-Bueno, el dirigente se ha mostrado visiblemente nervioso por primera vez y ha elevado el tono. De hecho, ni siquiera lo ha desmentido. "Sería irrelevante quién las empezó. Lo único importante es que a la junta le tiene que llegar un trabajo previo", ha corregido, siempre empleando el condicional.
El Sabadell cree que aprobará "con probabilidad máxima" la venta del TSB y defiende que la operación es "la mejor en los últimos 10 años en el Reino Unido"
Esta insistencia tiene que ver con el escenario legal actual. El Sabadell sabe que se encuentra en medio de una OPA hostil y que, por lo tanto, está sujeto al famoso deber de pasividad previsto en el artículo 28 de la Ley de OPAs. La disposición recoge que el consejo de administración del banco no puede aprobar una operación como la venta del TSB sin la autorización de una junta general de accionistas. El consejero delegado ha reafirmado el compromiso de la entidad a seguir a rajatabla lo que dicta la ley y ha pronosticado "con probabilidad máxima" el visto bueno de los accionistas el próximo 6 de agosto.
Por otro lado, González-Bueno también ha justificado los tiempos del acuerdo. Hace unos días, el presidente del BBVA, Carlos Torres, ya tildó de "poco idónea" la venta en medio de una OPA. Pero como el Sabadell considera que ambas operaciones son paralelas, no coincide en el diagnóstico.
"No lo hicimos antes porque no se daban dos condiciones: no habíamos colocado al TSB como una unidad independiente excelente y no había un apetito relevante en el mercado", ha argumentado el directivo. Por todo ello, el banco vallesano ha presumido de haber cerrado la "mejor operación en los últimos 10 años en el Reino Unido".
¿Por qué no se ha quedado con el dinero el Sabadell?
Una de las premisas de González-Bueno al frente de la ejecutiva del Sabadell es repartir todo aquello que el banco genera por encima del 13% de la ratio de capital. Con la venta del TSB, este indicador se habría elevado hasta un 17,4%, pero el banco ha preferido repartir el dinero entre los accionistas antes que quedárselo todo y estudiar operaciones alternativas, tales como la integración de un banco español.

"La idea es continuar distribuyendo. Es una cuestión de tiempo que acabe llegando capital. Si se distribuirá con más efectivo o más integraciones lo decidirán los accionistas.", ha anticipado Palavecino. A su vez, González-Bueno ha afirmado que aumentar el dividendo era la "mejor alternativa" en este caso.
La operación ya se ha activado y tiene toda la pinta de que prosperará pronto. Sea un escudo o no contra la OPA, González-Bueno la ha dado por garantizada y ha destacado, además, que cuando la junta lo apruebe no se podrá revertir la decisión. Ha sido la última indirecta al BBVA en caso de que intente frenar una venta que, voluntariamente o involuntariamente, atenta de pleno contra sus intereses de exposición internacional.