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Xavier López (Eurecat): “La robótica es una batalla que podemos afrontar desde Europa”

El director general de Eurecat rechaza el modelo de transferencia de conocimiento lineal y asegura que la dimensión empresarial no es imprescindible para la innovación

Xavier López, director general de Eurecat, en el pódcast 'L'empresa al dia' de 'VIA Empresa' | Carolina Santos
Xavier López, director general de Eurecat, en el pódcast 'L'empresa al dia' de 'VIA Empresa' | Carolina Santos
Marc Vilajosana, periodista de VIA Empresa | Mireia Comas
Periodista
Barcelona
23 de Junio de 2026 - 04:55

Da igual si hablamos de emulación cuántica, monitorización de maquinaria, telerehabilitación o paneles fotovoltaicos: sea cual sea la tecnología, si tiene presencia en Catalunya, probablemente ha sido trabajada por Eurecat. La entidad, nacida en 2015 tras la integración de varios centros tecnológicos avanzados catalanes, celebraba justo hace un año su primer decenio con una mochila de 15.800 proyectos y 230 patentes. Una historia vivida en primera persona por Xavier López, director general de Eurecat desde el año de su fundación, que visita L'empresa al dia en el último episodio de la tercera temporada para ubicar Catalunya en el mapa mundial de la innovación.

 

¿Y dónde se encuentra, dentro de este mapa? López ha tomado los datos del Regional innovation scoreboard 2025 (RIS 2025) de la Comisión Europea, que analiza 241 regiones de países europeos, para contestar: “Catalunya es una región considerada strong innovator, la segunda categoría de las cuatro que hay”. Una buena noticia, según el director general de Eurecat, a la que se suma el hecho de que “en la última edición, Catalunya es considerada la región más innovadora del conjunto del Estado español”. Eso sí, cuando acercamos la lupa, los matices ganan presencia.

 

Así, ante la pregunta del director de VIA Empresa, Carlos Rojas, sobre si en Catalunya innovamos bien o no, López desgrana sus fortalezas y debilidades. En el lado positivo, el director general de Eurecat califica el Principat como “una potencia a escala internacional en producción científica e infraestructuras científicas”, un valor “fruto de una política muy inteligente y muy bien implementada en el tiempo”. Pero, al mismo tiempo, también alerta de un eslabón que hay que refinar: “Lo que todavía tenemos que mejorar es cómo hacemos que cada vez más empresas, no solo pymes, adopten la innovación como una estrategia clave para su competitividad”.

López: “Catalunya es una potencia a escala internacional en producción científica e infraestructuras científicas”

Y es que según López, las empresas son “los actores principales” de la transferencia de conocimiento, ya que son los agentes “que acaban convirtiendo el conocimiento científico, tecnológico o de mercado en valor económico”. Es por esta razón que el directivo considera que “el modelo lineal de transferencia de conocimiento”, la vía tradicional que va desde la academia hasta el mundo empresarial, “no funciona”: “Lo que interesa es que las empresas innoven más, y para que esto ocurra, se tienen que relacionar con todo un conjunto de agentes de este ecosistema”.

Dentro de este conjunto de actores también se encuentran las administraciones públicas, un estamento que, a juicio de López, tiene la misión de “hacer más eficiente este ecosistema de innovación”. “Si las administraciones entendieron que la base y la producción científica de Catalunya era muy importante, ahora lo que tienen que entender es que se debe promover la innovación por parte de las empresas”, se reafirma el director general de Eurecat.

Xavier López, director general d'Eurecat, i Carlos Rojas, director de 'VIA Empresa', durant la gravació de 'L'empresa al dia' | Carolina Santos
Xavier López, director general de Eurecat, y Carlos Rojas, director de 'VIA Empresa', durante la grabación de 'L'empresa al dia' | Carolina Santos

En cualquier caso, uno de los primeros pasos que López cree que hay que dar es romper la concepción de que la pequeña dimensión que tienen gran parte de las compañías que conforman el tejido empresarial catalán es un obstáculo para la cultura innovadora. “Nuestra experiencia nos dice que esta relación no es siempre cierta”, asegura el experto: “Hay empresas muy pequeñas, también empresas medianas, que tienen una excelente cultura innovadora y, en cambio, hay otras, que son más grandes en dimensiones, que no tienen esta cultura”.

Una “cultura” que López identifica con el hecho de haber “interiorizado la innovación como una estrategia clave de su competitividad”, y que no se limita exclusivamente al uso de nuevas tecnologías, sino a todos aquellos “cambios basados en el conocimiento, científico o no, que acaban generando valor económico y, también, si es posible, social”.

La IA, entre las prisas y las incógnitas de su impacto

De entre todas estas transformaciones tecnológicas, era imposible no mencionar la inteligencia artificial, un cambio de paradigma sobre el cual Rojas le ha planteado dos incógnitas: ¿Nos estamos dejando llevar por las prisas? ¿Cuál será el efecto que tendrá sobre el empleo?

Sobre la primera cuestión, López coincide en percibir “un sentimiento de urgencia” entre las corporaciones catalanas. Ante este contexto, la llamada de Eurecat es detenerse y reflexionar: “Antes de hacer las cosas de manera desorganizada, analicemos los procesos, productos, modelos de negocio y cadenas de suministro”. Solo después de este análisis interno se pueden identificar “en cuáles de estas fases tiene más sentido plantear un desarrollo con inteligencia artificial”, que solo se llevará adelante si permite “ganar productividad o eficiencia”. La experiencia de López le ha dejado una cosa clara: “Los intentos de transformación digital desordenados y sin relación con los procesos y grandes objetivos normalmente no acaban bien”.

López: “Los intentos de transformación digital desordenados y sin relación con los procesos y grandes objetivos normalmente no acaban bien”

En lo que respecta a la afectación sobre el mercado laboral, el director general de Eurecat considera que “estaríamos engañándonos si dijéramos que tenemos claro qué pasará en los próximos cuatro o cinco años”. Eso sí, a pesar de hacer pública su incertidumbre, la respuesta de López tiende hacia una visión más optimista. De entrada, las citas al consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, sobre la paradoja de Jevons, que explica que, a largo plazo, la introducción de tecnologías “que incrementan de forma muy intensa la productividad” acaban generando más demanda y, en consecuencia, más empleo. También una mención a las declaraciones de Jensen Huang, CEO de Nvidia, sobre su cambio de posicionamiento sobre cómo la IA afectará la profesión de los radiólogos. Ambos hacen afirmar a López que “no queda claro que la destrucción de empleo sea tan importante como la que algunos habían previsto hace poco tiempo”.

En todo caso, el director general de Eurecat tiene claro que entre amenaza y oportunidad, la inteligencia artificial “será las dos cosas, y dependerá de cómo la gobernemos” para que se acabe decantando más por una que por la otra. Una gobernanza que, aunque “no parece que el mundo vaya hacia aquí”, López defiende que debe ser “humanista” y “poniendo a las personas en el centro del desarrollo tecnológico”.

De robots colaborativos a un turismo con cambios urgentes

Otro de los sectores que han ganado peso en los últimos meses ha sido la robótica, especialmente por su intersección con la ya tratada IA. Tanto en el MWC como en el Advanced Factories se ha hablado de términos como robótica cognitiva, robótica colaborativa o inteligencia artificial física, tres nombres para una misma idea que, según López, “es la siguiente revolución tecnológica, que ya estamos viviendo”.

Una transformación que el director general de Eurecat tiene claro que puede ayudar al objetivo declarado de hacer crecer la industria catalana del 19% al 25% del PIB, y que, además, lo puede hacer con tecnología del continente: “En Europa hay grandes fabricantes de robots, con mucha tecnología, y centros como Eurecat, que trabajamos en la parte más cognitiva de la robótica dentro del estado del arte internacional”. Un contexto que permite a López pensar en grande: “Es una batalla que, desde Europa, podemos afrontar; no con garantías, pero sí con ciertas probabilidades de éxito”.

Xavier López, director general de Eurecat, invitado del pódcast 'L'empresa al dia' | Carolina Santos
Xavier López, director general de Eurecat, invitado del pódcast 'L'empresa al dia' | Carolina Santos

Y si la industria es uno de los grandes sectores a la cola de los cambios estructurales, el turismo no se queda atrás. La reciente publicación del Informe Fènix lo describe como uno de los “sectores subvencionados” y de “bajo valor añadido” de la economía catalana, y López coincide: “El quid de la cuestión es si somos capaces de hacer una transformación relativamente rápida de nuestro modelo turístico, que, con excepciones, ya ha estado muy basado en una estacionalidad muy concreta y una competitividad en precios”. Así, el director general de Eurecat defiende que hay que “transformar rápidamente” el actual hacia un modelo “mucho más experiencial y desestacionalizado, que no genere tantas externalidades negativas y que sea más respetuoso con el medio ambiente”. Una tarea para la cual la tecnología puede ayudar a “comunicar la propuesta de valor a los diferentes clientes potenciales” o bien a “evaluar el grado de satisfacción de la experiencia de los turistas”.

Queda claro cuáles son los ámbitos en los que deben mejorar los principales sectores de la economía catalana en términos de innovación, pero esto no quiere decir que el territorio no tenga ningún as en la manga. Tanto es así que, cuando Rojas ha preguntado a López sobre la siguiente gran innovación que vivirá la industria catalana, el representante de Eurecat no haya podido quedarse con una sola: “Puede haber temas muy vinculados con aplicaciones de inteligencia artificial muy sectorializadas, como en salud, donde tenemos un potencial y una realidad muy relevantes; pero también la robótica cognitiva o la tecnología de los alimentos”.

Lo mismo ha sucedido con las empresas: Avinent, Carinsa o Neos Surgery son algunos de los nombres que López ha citado entre los “campeones escondidos de Catalunya”, empresas “medianas, a veces muy discretas, pero que son supercompetitivas en segmentos o nichos de determinados mercados altamente competitivos”. Tampoco se ha olvidado de los grandes nombres de sectores emergentes, como Openchip en el diseño de microchips, Qilimanjaro en el ámbito de la computación cuántica analógica o Sateliot en el mundo de las telecomunicaciones satelitales.

Lo que queda claro es que, en todas estas transformaciones y cambios pendientes, Eurecat quiere seguir ofreciendo la mano a las empresas catalanas, sea cual sea su tamaño. Es bastante contundente López, que establece el reto de doblar las “más de 3.000 empresas” con las que ya trabaja el centro tecnológico: “Nuestra ambición es llegar a más empresas para que adopten la tecnología como estrategia clave para su competitividad”.