Este jueves 12 de marzo se celebró el acto institucional con motivo del 120º aniversario del Racc, el gran club automovilístico nacido en Catalunya. El evento tuvo lugar en La Pedrera y allí se congregaron un montón de personajes tanto del mundo del motor, como de la sociedad civil en general. No es un hecho usual que una entidad catalana llegue a los 120 años y en plena forma, de modo que había que celebrar como corresponde una ocasión así.
Aunque hemos insistido en el hecho de que la efeméride de esta semana implica que el club nació en 1906, la verdad es que podemos encontrar sus raíces un poco antes, en 1903, año en que se fundó el Automóvil Club de Barcelona como respuesta a la creciente afición al motor que se vivía en Catalunya. Uno de los socios fundadores fue el pintor Ramon Casas, muy aficionado a la velocidad.
Una década después de la constitución del Racc vino al mundo otra entidad capital del ámbito del motor, como fue la Penya Rhin, que durante su existencia -se mantuvo activa hasta 1954- organizó multitud de competiciones. En cuanto al Racc, solo dos años después de su creación ya organizó una carrera de coches -la Copa Catalunya- que sería la primera competición en circuito de todo el Estado. El fomento del automovilismo no fue nada fácil en aquellos primeros años porque las autoridades de la ciudad de Barcelona no eran nada receptivas a la circulación de coches por la capital, lo que generó conflictos importantes entre los aficionados a conducir y el Ayuntamiento, especialmente la Guardia Urbana. Más de un siglo después, aunque inmersos en una época de dificultades para los conductores, queda claro quién ganó la partida.
El año 1957 pusieron en marcha el servicio más reconocido y que más socios les aportó, la asistencia en carretera, que el año 2024 superó las 600.000 asistencias. Con todo, los tiempos actuales no son los mejores de la larga vida del Racc, porque, a modo de ejemplo, hace algo más de década y media el club superaba el millón de socios, pero cierto declive progresivo les ha llevado a quedarse con poco más de 800.000 (2024), que continúa siendo una cifra muy elevada, pero que también significa que han perdido más de doscientos mil socios en un país que no para de ganar población. Cabe decir que las cifras más recientes que ofrece la entidad en su página web son del 2024, pero algunas informaciones recientes en prensa elevan la cifra de socios hasta los 890.000. El período clave en la evolución en el número de asociados es el que va desde la segunda mitad de los años noventa a la primera década del siglo XXI, que fue cuando se pasó de los 250.000 socios al referido millón.
El período clave en la evolución en el número de asociados del Racc es el que va desde la segunda mitad de los años noventa a la primera década del siglo XXI
Desde 2015, el presidente es Josep Mateu Negre, que a la década que lleva en la cima del organigrama de la entidad hay que añadirle los veinte años en que ejerció como director general. El año pasado fue reelegido para un mandato más, hasta 2028. La llegada a la presidencia se produjo a raíz de la renuncia de Sebastià Salvadó Plandiura, que había sido el presidente del Racc desde 1985. Son ambos mandatos largos, pero en línea con los anteriores máximos mandatarios, porque Salvador Fàbregas Bas fue presidente entre 1957 y 1985, y Francisco Quintana Ylzarbe entre 1940 y 1957.
En cuanto a la junta directiva, allí encontramos nombres como Albert Esteve Cruella, presidente del consejo de administración de la farmacéutica familiar; Jaume Alsina Cornellana, máximo responsable de bonÀrea; Pedro Martínez de la Rosa, expiloto de Fórmula 1, o Alfonso Rodés Vilà, primer ejecutivo de Havas Media. En cuanto a los niveles ejecutivos, el director general de la entidad es Xavier Pérez López, vinculado en el pasado a Unilever (multinacional de gran consumo) y Sanofi (farmacéutica francesa de las más grandes del mundo).
Mientras las cuotas de socio supusieron (2024) unos ingresos de 62,5 millones de euros, los seguros proporcionaron 110,5 millones, y se convirtieron en la partida más importante
Si miramos las magnitudes económicas del Racc, vemos que en el último ejercicio publicado, el de 2024, los ingresos se situaron en los 268 millones de euros (unos nueve millones más que el año anterior), con un resultado final positivo de casi 600.000 euros, que al tratarse de una entidad que no reparte dividendo, quedarán incorporados a los recursos que gestiona para llevar a cabo su actividad. Uno de sus principales pilares, además de la mencionada asistencia en viaje, son los seguros, ya que casi la mitad de los socios tienen alguna póliza contratada a través del Racc. Mientras las cuotas de socio supusieron (2024) unos ingresos de 62,5 millones de euros, los seguros proporcionaron 110,5 millones, y se convirtieron en la partida más importante de toda la cuenta de resultados.
También fueron propietarios durante unos años de Agrupació Mútua, una entidad emblemática del panorama mutual catalán donde tenían como socios a los franceses de Crédit Mutuel. Fuera del ámbito de la previsión y la asistencia, destaca el operador de telefonía móvil y de fibra óptica RACCtel+, una marca donde el club hace de fronting de la firma vasca Euskaltel.
Ojalá esta entidad tan arraigada en el país pueda cumplir 120 años más y, si puede ser, sin ver alterada su naturaleza y su forma jurídica mutual.