Escucha el artículo ahora…
Un año después de ganar la OPA hostil del BBVA, el Banc Sabadell empieza a revivir su actividad comercial. La entidad catalana ha presentado este jueves desde Madrid sus cuentas, en las que ganaron 1.376 millones de euros hasta septiembre. Es un 1% menos que hace un año, pero los indicadores clave han vuelto al verde durante el último trimestre: ingresos bancarios (+2,4%), comisiones (+3,7%) y, sobre todo, el margen de intereses (+2%), que hasta ahora restaba en el balance. Además, el -1% incluye la aportación de un TSB que ya no suma desde el pasado mes de mayo, desde la venta de la filial al Santander.
"Todo va en la dirección correcta", ha presumido el consejero delegado Marc Armengol, quien se ha estrenado en una presentación de resultados en la capital española, después de hacerlo en Catalunya el pasado mes de julio. El primer ejecutivo también ha hecho mención del control de costes y del repunte de otros indicadores como el crédito vivo y los recursos de clientes, los cuales, junto con el plan de prejubilaciones, también aportan positivamente a los resultados. De esta manera, el banco ha confirmado sus objetivos de rentabilidad: el RoTE está en el 14,2%, es decir, a tres décimas del objetivo establecido para finales de año. Además, ha anunciado un dividendo de 325 millones de euros (7 céntimos brutos por acción), pagadero el 29 de diciembre.
Sin embargo, el tema estrella de la rueda de prensa ha sido la adquisición del BPCE de un 7% del capital social del banco catalán. El grupo francés es el segundo en el país vecino y el cuarto en la eurozona, pero para el Sabadell supondrá un "accionista de largo plazo y alineado con el consejo y management del banco". Ahora bien, a juicio de Armengol, esto no quiere decir que el acuerdo suponga un escudo antiOPA. "No lo comparto, tenemos un núcleo duro que se ha demostrado que son los accionistas minoritarios".
El consejero delegado del Sabadell se ha mostrado confiado en el nuevo socio del banco. El acuerdo incluye un tope del 9,9% que impide, a priori, que el BPCE pueda lanzar una OPA sobre la entidad vallesana. Armengol no ve "ninguna razón" para pensar que el banco francés pueda romper el compromiso, y ha preferido destacar las bondades de la alianza, como la práctica "desarrollada" en el sector de los bienes de equipo o la proyección internacional del grupo francés. "Nos permitirá ser un socio preferente para los clientes de BPCE cuando quieran venir a España, y al revés también". Unos "servicios cruzados" que el banquero no considera que representen una contradicción con la intención del Sabadell de centrarse en el mercado doméstico español.
El acuerdo con el BPCE también recoge que la entidad gala tiene el poder de designar un representante en el consejo de administración sabadellense. Armengol ha afirmado que todo ello sucederá "en los plazos y prácticas habituales", si bien ha reconocido que el banco catalán tendrá que prescindir de un consejero propio, ya que se encuentra en máximos. En todo caso, ha remarcado que esta recomposición le corresponde al presidente de la entidad, Josep Oliu.
Nada con BBVA... ¿nada con Unicaja?
Desde el triunfo de la OPA en octubre de 2025, todavía no se ha vivido una rueda de prensa del Sabadell en la que el consejero delegado no sea preguntado por el BBVA. La de este jueves no ha sido diferente, aunque la respuesta no ha variado nada. Armengol ha remachado que no tienen "ninguna opinión, ni información ni visión" de un nuevo intento desde la Vela con el posible cambio de gobierno en España.
Con Unicaja también ha sido conciso, pero menos rotundo. Durante la OPA del BBVA, se especuló con la posibilidad de que el Sabadell comprara el banco andaluz para fortalecer su posición en el mercado estatal. Ambas entidades lo han negado siempre, a pesar de que la entidad vallesana siempre lo ha hecho con el matiz de explorar posibilidades más adelante.
Preguntado por Unicaja, Armengol asegura que el Sabadell está "centrado en su proyecto de crecimiento orgánico, y nada más"
Preguntado por la cuestión, Armengol se ha limitado a responder que el Sabadell está "centrado en su proyecto de crecimiento orgánico, y nada más". No ha precisado, sin embargo, si se han producido contactos con el banco andaluz, especialmente después de que su presidente, José Sevilla, haya anunciado que abandonará el cargo en abril de 2027.
En este sentido, el consejero delegado sabadellense también ha descartado que por ahora esté sobre la mesa una nueva operación corporativa en mercados nicho, como ha sucedido con el BPCE. No obstante, no ha cerrado la puerta a nuevas compras, siempre que se alineen con los objetivos de crecimiento del banco.
El plan estratégico de González-Bueno continúa vigente
En medio del proceso con el BBVA, el exconsejero delegado del Sabadell, César González-Bueno, presentó un plan estratégico 2025-2027 que Armengol ha querido mantener. Este jueves ha reafirmado esta intención al destacar que la hoja de ruta actual se extiende "hasta finales de 2027", por lo que no habrá uno nuevo el año que viene.

En este sentido, el balance que hace el dirigente es positivo. Después de un inicio de año con una actividad comercial dañada por la OPA, Armengol ha destacado que el Sabadell lleva un "buen ritmo de captación", con más de 250.000 particulares y 60.000 empresas. No ha sido tan preciso a la hora de determinar la cuota de mercado de pymes y se ha remitido a la inversión crediticia en empresas, la cual ha avanzado un 3%. Se trata de un repunte ligeramente por debajo de los objetivos recogidos en el plan estratégico, que establecía un crecimiento del 4% anual.
El ejecutivo también ha recordado que el banco ya ha empezado a detectar un "comportamiento positivo" del plan de prejubilaciones, con el que estima ahorrar 40 millones de euros brutos cada año. Durante el primer trimestre, esta medida restó al balance con un déficit de 55 millones de euros, el cual se elevaba a 90 millones en el global del ejercicio. Precisamente, el Sabadell ya pronosticó entonces que el ahorro se empezara a notar este año, con alrededor de un tercio de los 40 millones de euros.
El Sabadell detecta una "desaceleración notable" de la demanda hipotecaria, pero remarca que la concesión hipotecaria continuará en evolución positiva
El consejero delegado también se ha referido a la situación del mercado de la vivienda y su incidencia en las elecciones generales del 29 de noviembre. Armengol no ha valorado políticamente esta cuestión ni la del impuesto a la banca —la cual, sostiene, es un conflicto que gestionan las asociaciones sectoriales—, pero ha pedido "visión de largo plazo y generar un consenso para resolver la problemática". Desde su punto de vista, esta es "clara" y radica en la "falta de oferta" en el mercado inmobiliario.
En el caso del Sabadell, el primer ejecutivo ha destacado que se ha producido una "desaceleración notable" de la demanda hipotecaria, la cual "tiene como subyacente la reducción de operaciones de compraventa". No obstante este análisis, Armengol ha previsto que la concesión de hipotecas continúe en cifras positivas. El banco vallesano ha registrado una evolución positiva del crédito vivo en este segmento: lo ha aumentado hasta los 40.716 millones de euros (+3,5% interanual), con un crecimiento de la nueva producción del 5% respecto del trimestre anterior.
Añadir VIA Empresa como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad