“Como científico siempre quieres desarrollar la tecnología al máximo, pero a veces tenemos que detenernos, no desarrollarla más allá de lo necesario y resolver problemas reales”. Roland Terborg es un físico que últimamente ejerce de empresario. En sus palabras, “desde hace cinco años estoy aprendiendo mucho más de negocios que de ciencia”. Es seguramente esta la explicación que hay detrás de los éxitos de Shinephi, el proyecto que ha cofundado y que cuenta con una docena de años de investigación, a pesar de que hace solo tres que sostiene la etiqueta de spinoff, o empresa derivada, concretamente del Institut de Ciències Fotòniques (ICFO). Y aún más: el pasado diciembre fue galardonada como Startup catalana del 2025.
Una promesa para la industria de los semiconductores

Terborg explica humildemente a VIA Empresa que la innovación de Shinephi se trata de un sistema interferométrico de imagen; en otras palabras, “una cámara que se incorpora a los instrumentos de nanofabricación destinados a producir semiconductores, y los mejora detectando defectos de producción”. El rasgo diferencial que tendría el producto ideado por Terborg, junto con Iris Cusini y Valerio Pruneri, es la facilidad de adaptarse a los sistemas actuales. Un hecho que hará más asequibles los productos desarrollados con semiconductores, como chips y nuevas tecnologías, y totalmente alineado con su filosofía de “resolver problemas actuales”.
Terborg: "A veces tenemos que detenernos, no desarrollar la tecnología más allá de lo necesario, y resolver problemas reales”
Así pues, Shinephi, un proyecto con ADN catalán, se posiciona como un actor prometedor en una industria tan relevante en la actualidad como la de los semiconductores. “Nuestras cámaras son hasta 1.000 veces más rápidas que los microscopios de fuerza atómica. Somos capaces de hacer visible lo que es invisible”, presume Terborg, quien, sin embargo, relata las dificultades afrontadas hasta alcanzar un proyecto de estas características: “Al principio orientamos Shinephi a las tecnologías médicas, pero vimos que sería difícil encontrar oportunidades y cambiamos de planes para hacer un sistema más sencillo de implementar en la industria”.
El auge de las deeptech, una oportunidad para Catalunya
Fue entonces cuando Terborg se dio cuenta de que los métodos actuales de fabricación de chips “son lentos y solo permiten verificar partes de una determinada oblea -una fina plancha de material semiconductor sobre la que se construyen microcircuitos- y es muy sencillo que aparezcan defectos”. El nacimiento de Shinephi se produce en un contexto “increíble” para Terborg, en el que Catalunya “está apostando por mejorar las infraestructuras y tecnologías de semiconductores”.
Según el científico, Barcelona contaba hasta hace poco con grandes inversiones en proyectos basados en biotecnología, pero, poco a poco, las tecnologías profundas han ido ganando peso: “Es todo un hito, ya que las deeptech siempre han tenido dificultades a la hora de encontrar inversión, y estamos yendo hacia una dirección muy prometedora. Se está construyendo un hub de tecnologías muy importante en Catalunya”.
La empresa emergente acaba de efectuar su primera venta a una universidad alemana, según avanza Terborg, quien se encuentra en proceso de ampliar una red de contactos que mira con buenos ojos las cámaras de Shinephi. “Lo que estamos comprobando con los primeros potenciales clientes es que nuestra solución se traducirá en una optimización de procesos y un ahorro de costes”, comenta el cofundador, quien menciona que ha alcanzado acuerdos de colaboración con empresas europeas de microscopía, así como relevantes entidades estatales, como el Institut de Microelectrònica de Barcelona (IMB-CNM)
Shinephi, startup catalana del 2025

Es cierto que el proyecto de Shinephi domina unos términos que no son aptos para todos los públicos, pero lo cierto es que esta spinoff nacida en el ICFO ha sido reconocida como Startup catalana del 2025 durante la Catalan Pitch Competition organizada por Acció en el pasado Tech Spirit Barcelona. "Ni de lejos nos lo esperábamos, y menos aún viendo el gran nivel del resto de empresas que se presentaban al galardón. Todas expusieron tecnologías increíbles".
La competición, que celebró su 30ª edición, agrupó un total de 24 startups de los sectores de la salud y las ciencias de la vida, las TIC y las tecnologías industriales. Si bien se trata de proyectos emergentes, la Catalan Pitch Competition contó con la presencia de diversas startups que se están consolidando en el ecosistema emprendedor catalán, como por ejemplo Additive Spaces, Poseidona o Rolldbox Games.
“Este 2026 esperamos poner en marcha las primeras ventas y la fabricación del producto comercial”, explica Terborg, quien añade que “estamos seleccionando los potenciales clientes que se convertirán en nuestros *early adopters* -adoptantes tempranos-, y hacia el verano hacer el lanzamiento del producto comercial”. Así pues, el cofundador de Shinephi pronostica unas diez ventas este año, y escalar el negocio a través de alianzas con todas aquellas empresas interesadas en integrar las cámaras de la spinoff catalana.
Terborg: “Tenemos una tecnología muy potente que podríamos continuar evolucionando mucho más allá, pero que resolvería problemas que surgirán dentro de 20 años. Y tenemos que resolver problemas actuales”
Terborg insiste cuando anuncia que continuará “perfeccionando la tecnología lo necesario”: “Tenemos una tecnología muy potente que podríamos continuar evolucionando mucho más allá, pero que resolvería problemas que surgirán dentro de 20 años. Y tenemos que resolver problemas actuales”. En este sentido, el científico, ahora también empresario, concluye que uno de los grandes equilibrios a encontrar en el mundo científico es el de “combinar la tecnología con la resolución de problemas actuales”.