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Tiempo de cosecha (y de claroscuros) para la diada de la empresa catalana

El 27 de junio conmemora el Día de la Empresa en Catalunya y en ‘VIA Empresa’ exploramos los indicadores y deberes que marcan la efeméride

La ciutat de Barcelona amb la Sagrada Família i la mar al fons
La ciutat de Barcelona amb la Sagrada Família i la mar al fons
Natàlia Bosch | VIA Empresa
Periodista
27 de Junio de 2026 - 04:55

Podría ser el título de un libro dedicado al momento actual que vive la empresa catalana: Tiempo de cosecha. Lo firmarían todos y cada uno de los empresarios, empresarias, emprendedores y emprendedoras, autónomos y autónomas, así como los trabajadores y trabajadoras de compañías que sudan la camiseta cada día y que proyectan la marca Catalunya al mundo. Este sábado, 27 de junio, es el sexto año que el Principado conmemora el Día de la Empresa, una efeméride que este año recoge un montón de indicadores excepcionales: más de 100.000 millones de euros en exportaciones en 2025, 2.403 startups y un liderazgo indiscutible en la solicitud de patentes en el Estado, entre otros. 

 

A esta fotografía se añade una nueva inyección conocida este viernes: Catalunya ya supera los 10.000 millones de euros captados de los fondos Next Generation. Del total, unos 9.345 millones ya se han distribuido entre 262.321 beneficiarios, incluidos 191.216 particulares y 67.829 empresas. En este contexto, el Govern ya se ha encargado de adelantarse para hacer lucir de lo lindo la fecha. Lo ha hecho este jueves en Montmeló, en el Circuit de Barcelona-Catalunya, ante cerca de medio millar de personas.

El Día de la Empresa llega con datos récord: más de 100.000 millones en exportaciones en 2025, 2.403 startups y el liderazgo en solicitud de patentes

El conseller de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper, no se ha abstenido de ensalzar el salto de escala del tejido productivo: “Las empresas crecen en número de asalariados, en dimensión, y esta es una muy buena noticia. Estamos inmersos en una transformación del mercado laboral, pero nunca habíamos tenido tantos afiliados a la Seguridad Social como ahora”. Y es que la jornada ha ido de partida doble: dado que economía y empresa van de la mano, el mismo jueves también se ha presentado la Memoria Económica de Catalunya 2025, un documento que, tal como recoge la periodista Ana M. González, constata que la economía catalana "avanza a buen ritmo" bajo la sombra de la vivienda y pide avances en formación, industria e investigación.

 

Recuerden, sin embargo, que la asamblea general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) decidió nueve años atrás, en 2017, que el 27 de junio también marcara el Día Internacional de las Microempresas y las Pequeñas y Medianas Empresas (MIPYMES), precisamente para reconocer el papel crucial de estas organizaciones en la economía global, la creación de empleo y el desarrollo sostenible. VIA Empresa dialoga con Carles Mas, director del área de economía y empresa de Pimec, sobre los claroscuros del momento dulce -y exigente- que vive el tejido empresarial catalán. 

El conseller d'Empresa i Treball, Miquel Sàmper, durant la celebració del Dia de l'Empresa, a Montmeló | Cedida
El conseller de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper, durante la celebración del Día de la Empresa, en Montmeló | Cedida

Los datos de exportaciones, startups y patentes son muy positivas, pero, ¿en qué cojea la empresa catalana? Según Mas, "lo primero que debemos evitar es confundir que la economía va bien con que todo el mundo va bien. Los indicadores macroeconómicos son buenos: crecemos más que la media europea, pero esto no quiere decir que todas las empresas lo estén aprovechando igual". El experto distingue "un grupo que consolida ventas y proyectos de inversión", pero detecta que "la gran mayoría de pymes trabaja con márgenes muy justos. Entre un 15% y un 20% de estas -según el territorio- operan con márgenes tendiendo a cero o directamente con pérdidas".

"Debemos evitar confundir que la economía va bien con que todo el mundo va bien: crecemos más que la media europea, pero esto no quiere decir que todas las empresas lo estén aprovechando igual"

Foment del Treball alertaba esta semana de un "estancamiento" de las pymes y de un incremento del 25% de los costes operativos desde 2019. Una lectura que Mas comparte: "En un mundo tan competitivo, no siempre puedes repercutir los incrementos de costes en precios. Esto limita el crecimiento y explica el estancamiento de muchas pymes". El directivo habla de "tres velocidades: grandes empresas que van muy bien, un grueso mayoritario que crece muy poco, y un segmento que se queda atrás". Al mismo tiempo, añade que cuando los márgenes son escasos, no se pueden mejorar los salarios, ni invertir, ni abrir mercados. Estás más por la subsistencia que por hacer cosas nuevas".

Transiciones, absentismo y el binomio paro-ocupación

El conseller Sàmper hablaba el jueves de una “transformación del mercado laboral”. Una metamorfosis que, a ojos de Mas, tiene mucho que ver con "las transiciones que vivimos en materia digital, energética o productiva. Los puestos de trabajo evolucionan más deprisa que nunca y esto genera desajustes". En esta línea, considera que "tenemos máximos de ocupación, pero también un paro relativamente alto y una demanda constante de perfiles especializados. El crecimiento actual se basa sobre todo en más personas trabajando, y viene impulsado por los flujos migratorios".

"Tenemos máximos de ocupación, pero también un paro relativamente alto y una demanda constante de perfiles especializados"

El absentismo está muy presente en este debate, y en Pimec no lo pasan por alto. De hecho, Mas asegura que "forma parte de este nuevo mercado laboral y es un problema para todo el mundo, porque impide que las empresas crezcan y obliga a destinar recursos a solucionar una casuística que no debería ser un problema. Hemos entendido que el alargamiento de las incapacidades temporales (IT) viene dado porque faltan recursos en la sanidad".

Asimismo, subraya que "hay recuperaciones que deberían hacerse en dos semanas y tardan dos meses. Esto penaliza la productividad y los recursos que las empresas deberían destinar a crecer. No pedimos menos bajas -esto ya lo determina un médico- sino que haya suficientes recursos para que administraciones y sanidad trabajen conjuntamente para reducir estos cuellos de botella".

Innovación, dimensión y resiliencia

El Regional Innovation Scoreboard (RIS 2025) situó a Catalunya como una región europea fuertemente innovadora y la colocó en la posición 72 de un total de 241. El Principado lidera el Estado en este ranking, por delante del País Vasco y Madrid. El retrato es sólido, y Mas apunta que "progresamos adecuadamente. Los indicadores mejoran porque tenemos centros de investigación muy potentes y ecosistemas tractores". Ahora bien, "la mayoría de pymes no se benefician. Las ayudas de innovación no están pensadas para llegar al tejido real. Y muchas empresas no se atreven a aplicar deducciones fiscales por miedo a inspecciones de Hacienda. Innovamos, sí, pero demasiado a menudo de manera informal".

"El problema no es que seamos un país de pymes -en Europa pasa lo mismo-, sino que las nuestras son demasiado pequeñas"

El presidente del Observatorio de la Pyme y colaborador de este diario, Oriol Amat, defendía en su clásico barómetro empresarial que "hay que ganar dimensión para ser más resilientes", una afirmación que Mas vislumbra como "el resultado y el eje central de un informe que trabajamos de manera conjunta en Pimec. El problema no es ser un país de pymes -Europa también lo es-, sino que las nuestras son demasiado pequeñas. Y eso lo condiciona todo: productividad, internacionalización, captación de talento e innovación. No se trata de dejar de ser pymes, sino de ganar dimensión, pasar de tener una persona a tener dos o tres. Este salto pequeño es el que permite dar el paso siguiente, porque la dimensión es el eje que vertebra todos los retos".

Más de 9.600 empresas extranjeras ya eligen Catalunya 

En clave internacional, Catalunya tiene más de 9.600 empresas extranjeras, un 68% más que hace una década. Ante este incremento, Mas defiende que, en un mundo tan globalizado, es positivo que estas compañías elijan Catalunya y no Polonia o Rumanía. El reto, sin embargo, es que se integren y trabajen con proveedores locales. “Si a ellas les va bien, deben arrastrar el tejido local”, resume.

Por eso, explica, Pimec trabaja tanto con el ministerio como de manera interna para que estas empresas acaben teniendo, cada vez más, "un tejido de proveedores catalán". En lugar de traer aprovisionamientos de fuera, Mas reclama que "se incorporen empresas de aquí". Es así, afirma, como se crea un ecosistema de crecimiento conjunto: si la empresa que ha venido a invertir prospera, también lo deben hacer las que tiene detrás. “Debe generar un efecto de tracción, porque el tamaño que tienen ellas no lo tenemos nosotros".

En paralelo, admite que muchas compañías, al principio, "no lo hacen", pero asegura que se está trabajando para que cada vez sea más habitual. El único límite, puntualiza, es que no se trate de una empresa extranjera competidora directa de una catalana puntera en su ámbito. “Si viene, fantástico, pero no debería recibir más ayudas que la catalana".

El dilema sobre si los acuerdos comerciales entre la Unión Europea (UE) y mercados estratégicos como Mercosur e India se vislumbran como una oportunidad para las empresas catalanas, se resuelve, para Mas, en una condición previa: "Las mismas reglas para todos". Advierte que no se puede exigir sostenibilidad aquí y permitir la entrada de productos elaborados con pesticidas prohibidos. Con igualdad de condiciones, defiende, la competencia hará crecer el tejido productivo.

Para concluir, Mas apunta un último elemento que considera determinante: la regulación. "La burocracia sigue siendo un lastre, especialmente para las pequeñas empresas que afrontan cada trámite como una auténtica carrera de obstáculos. No es solo un problema empresarial, remarca, sino un problema de país".