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El auge de CaixaBank y Banc Sabadell: ¿es sostenible el crecimiento de la gran banca catalana?

A pesar de los balances desiguales, las dos grandes entidades bancarias de Catalunya mantienen una línea ascendente del negocio en un entorno favorable

Las fachadas de los edificios de CaixaBank y Banc Sabadell en Barcelona | VIA Empresa
Las fachadas de los edificios de CaixaBank y Banc Sabadell en Barcelona | VIA Empresa
Carlos Rojas | VIA Empresa
Director
07 de Febrero de 2026 - 04:55

La banca ha alcanzado la cima de su ciclo de bonanza este inicio de año. Así lo constatan los beneficios récord del BBVA, la compra de Webster Bank por parte del Santander -que también ha hecho máximos- o, incluso, el interés de Unicaja por expandirse territorialmente por todo el Estado. En Catalunya, los dos grandes bancos también viven un momento dulce: la revisión al alza del Plan Estratégico por parte de CaixaBank y el buen momento -más moderado- del Banc Sabadell son buenos ejemplos.

 

Pero lo más llamativo de este ciclo no es la intensidad con la que la banca cotizada se revalorizó en el Ibex-35 el año pasado (+99%), sino la fortaleza que presentan los principales indicadores que miden la salud de una entidad financiera. Todos ellos muestran una ratio CET-1 excelente, por encima del 12,5%. En concreto, esta métrica examina la solvencia y la cantidad de capital de máxima calidad. Ahora bien, a los bancos también les crece la rentabilidad (RoTE) y la actividad comercial (más créditos hipotecarios y a empresas), a la vez que la morosidad cae y el coste de riesgo se mantiene en niveles sólidos.

La parte negativa es la caída del margen de intereses, a causa de la reducción de tipos de interés. Sin embargo, sus efectos serán breves y ya deberían desaparecer a partir del ejercicio actual. Desde junio de 2025, el Banco Central Europeo (BCE) dejó de recortar el coste del dinero, un hecho que se ha plasmado en los balances de la banca. Por ejemplo, CaixaBank (-3,9%) y Sabadell (-3,7%) han reducido sus márgenes, pero ya detectaron un impacto menor en el último trimestre del año pasado. Como resultado, ambas entidades han previsto que este ámbito les vuelva a ser rentable en 2026, a pesar de que sus proyecciones estarán condicionadas por las decisiones del BCE.

 

La fotografía no sorprende demasiado a algunos expertos como Santiago Tiana, consultor y exdirector general del Banc Sabadell en Portugal y Marruecos, que recuerda la "inercia" de los márgenes. "Todavía estamos recogiendo el efecto de los tipos altos porque el repricing del crédito va con retraso y el coste de los depósitos se ha gestionado mejor de lo que muchos esperaban, sobre todo gracias a la vinculación de clientes", indica.

Puig (GVC Gaesco) ve un entorno "idílico" para la banca: "Está reestructurada, tiene una doble fuente de ingresos, el número de depósitos no deja de subir y también lo hacen, más moderadamente, los créditos al consumo"

"Ahora veremos mejor cuál es la idiosincrasia de cada entidad", explica Xavier Fàbregas, consultor estratégico en inversiones. Como analista, Fàbregas recomienda observar la rentabilidad sobre fondos propios (ROE) para contrastar los rendimientos. En este apartado, hay referencias que se presumen especialmente prometedoras. Es el caso de las comisiones, que han crecido un 5,4% en CaixaBank y un 3,6% exTSB en el Sabadell. Todos los analistas consultados por VIA Empresa coinciden en ello. Jaume Puig, director general de GVC Gaesco, recuerda que ya fueron la "nueva fuente de ingresos" cuando los tipos cayeron a cero, o incluso a entornos negativos. Ahora bien, una vez volvieron a incrementarse las tasas, los bancos no compensaron aquel repunte con una rebaja.

De esta manera, a parecer de Puig, el panorama actual es "idílico" para la banca: "Están reestructurados, tienen una doble fuente de ingresos, el número de depósitos no deja de subir y también lo hacen, más moderadamente, los créditos al consumo". El analista destaca la tasa de mora como única amenaza, a pesar de que esta también se encuentra en mínimos desde 2008. CaixaBank la tiene alrededor del 2,1%, mientras que el Sabadell a poco más del 2,3% (2,65% exTSB), en línea con el resto de sector financiero. Todo ello configura un engranaje perfecto.

¿Cuáles son las amenazas para hacer tambalear el equilibrio actual, pues? Xavier Brun, director del máster universitario en Finanzas y Banca en la UPF Barcelona School of Management, señala un par: los riesgos geopolíticos "de larga duración", que pueden impactar en la política monetaria de los bancos centrales, y la inflación que han recogido algunas materias primas. "En cualquier caso, no veo cosas clarísimas", matiza.

La banca privada, palanca del nuevo crecimiento

La recta final de 2025 en el sector bancario estuvo claramente monopolizada por la OPA fallida del BBVA sobre el Sabadell. No obstante, las grandes entidades potenciaron una línea de negocio menos tradicional, pero a la vez íntimamente ligada a las comisiones. Se trata de la banca privada, destinada a los grandes patrimonios. El Sabadell ya la consideró un "elemento tractor" en su Plan Estratégico 2025-27, aunque ya hace tiempo que trabaja para potenciarla: en tres años, este ámbito ha triplicado sus beneficios. "Hemos tenido un crecimiento en número de clientes del 16% fuera de balance, que viene muy impulsado por la banca privada", admitió este viernes el consejero delegado del banco vallesano, César González-Bueno.

El consejero delegado del Sabadell, César González-Bueno, ha estado especialmente sonriente durante la presentación de resultados del banco | Cedida
El consejero delegado del Sabadell, César González-Bueno, durante la presentación de resultados del banco el pasado 6 de febrero | Cedida

Carlos Ventura, director general de la entidad, también recordó que el Sabadell ha pasado "de 93.000 clientes a 150.000, pero todavía nos queda un mundo". Ventura ve "mucho futuro" en esta pata del negocio, especialmente por el buen funcionamiento del acuerdo con la gestora de activos Amundi. Asimismo, Sabadell Urquijo, la marca de la entidad vallesana en este segmento, ha creado una nueva área de gestión alternativa con la intención de intensificar todavía más la apuesta.

También CaixaBank se ha movido en este sentido. La entidad reorientó su departamento e incluso le cambió el nombre a Wealth Management, con el fin de darle un enfoque más internacional. No es un hecho casual: la idea es ampliar el alcance de su banca privada para impulsar las comisiones como palanca de crecimiento. En el Estado, el BBVA ha declarado máximos históricos tras anotarse un incremento de clientes del 17%, mientras que el Santander ya gestiona más de 200.000 millones de euros solo en este negocio. La compañía de Ana Botín ha experimentado un repunte interanual del 20%, es decir, el doble que el resto de bancos del sector financiero estatal, según un estudio de Intelect Search y Fidelity.

Las cuatro grandes entidades financieras del estado español han disparado los beneficios de la banca privada en los últimos periodos, con el Santander al frente

"Es el gran catalizador de los ingresos por comisiones", asevera Fàbregas, que ve la banca privada como "una nueva línea de negocio, sin ser nueva". ¿El motivo? El crecimiento importante de la riqueza y de los ahorros, que marcan récord histórico en el Estado. Brun lo suscribe: "En la banca privada hay clientes a los que se les pueden dar muchos servicios integrados desde el asesoramiento de sus inversiones; seguramente, hay gente de mucho dinero que también tendrá una empresa, y si la tienen también se podrá optar a concederles un préstamo". 

A Tiana, exbanquero, no le sorprende el interés creciente por este ámbito. "Que CaixaBank y Sabadell estén apostando fuerte no es casualidad, porque el consenso es que la rentabilidad futura pasará más por este tipo de negocio que por competir en precio en el crédito tradicional". La única voz un poco discordante es la de Puig, que si bien reconoce el sentido de la estrategia con motivo del "sustrato de dinero susceptible de pasar a banca privada", sostiene que este es un modelo que esconde un "conflicto de intereses" para con los depósitos tradicionales poco remunerados. "Es posible que ganen más dinero con la cuenta corriente no remunerada que pasándolo a banca privada", concluye.

Un 2026 desigual para CaixaBank y Sabadell

El conseller delegat de Caixabank, Gonzalo Gortázar | ACN
El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar | ACN

Después de un 2025 con comportamientos muy similares en el sector financiero español, 2026 ya ha mostrado síntomas de desincronización. El primero se vio este viernes: el Sabadell fue el único banco de los cinco grandes que mostró un decrecimiento de su beneficio neto (-2,8%). Aun así, hay que recordar el asterisco de los 109 millones de euros de extraordinarios del balance anterior, que habrían cambiado el signo de los resultados a un incremento del 3,4%.

Sin embargo, la entidad vallesana no divergió respecto a la gran mayoría de bancos españoles en bolsa: cayó un 4,7%, tal como lo hicieron previamente BBVA (-7,4%), Unicaja (-4,9%) y Santander (-3,4%). Los resultados quedaron ligeramente por debajo de las expectativas de algunos analistas, "especialmente por el comportamiento del margen de intereses [-6,6% exTSB] en un entorno de tipos más bajos", de acuerdo con Tiana. El consultor recuerda, además, que la salida de González-Bueno contribuye a la incertidumbre de los mercados: "La nueva etapa será un examen permanente: el mercado exigirá una ejecución impecable para sostener la rentabilidad, mientras que la evolución de la acción estará muy vinculada a la de los resultados trimestre a trimestre".

Por su parte, Puig no ve tan relevante la caída y subraya los más de 3.300 millones de euros que el banco presidido por Josep Oliu ingresará del Santander por su filial británica, el TSB: "El tema realmente importante es que el precio que el Sabadell obtuvo fue muy bueno. Por lo tanto, renunciaron a unos beneficios futuros, pero se los pagaron bien". "Si alguien ve que los beneficios de CaixaBank continúan subiendo y los del Sabadell bajan es porque sencillamente uno ha vendido un activo importante y el otro no", agrega. Adicionalmente, el experto destaca que la concentración del negocio en España puede jugar a favor de los sabadellenses, dado que el estado español es la economía que más crece de la eurozona. Un diagnóstico que también se le puede aplicar en gran parte a CaixaBank, que únicamente tiene una parte de negocio complementaria en Portugal con el BPI.

Si el Sabadell ha sido la nota discordante en la presentación de resultados, en el ámbito bursátil le ha tocado precisamente a CaixaBank. La entidad barcelonesa fue la única que consiguió seducir al Ibex-35, y cerró con un repunte del 4,6% el día que presentó las cuentas. De cara al futuro, los analistas consultados por VIA Empresa son especialmente optimistas con el rendimiento del banco catalán, hoy con sede social en Valencia. "Puede tener un comportamiento más estable y defensivo, porque tiene un modelo sólido, con buena eficiencia y riesgo controlado, pero con menos margen para sorprender una vez el margen de intereses se ha normalizado", comenta Tiana.

A su vez, Fàbregas destaca que la proyección de CaixaBank es "más positiva" que la del resto de competidores, con la excepción del BBVA. En parte, por su capacidad de "sostener el ROE", tal como había expuesto previamente. Con todo, Puig sitúa el precio objetivo de la acción a 13 euros -por los 10,87 que marcaba el 6 de febrero-, mientras que al Sabadell le ve un recorrido hasta los 4 euros antes de que distribuya el macrodividendo de 50 céntimos por acción. Entonces, prevé una corrección importante. "Si se abona un 17% de dividendo, es evidente que el objetivo de los 4 euros bajará un 17%, y la cotización también", asegura.

Entre los grandes bancos del Estado, CaixaBank es el favorito de los analistas por mostrar una mejor evolución en bolsa este 2026

En líneas generales, el director general de GVC Gaesco determina que el sector bancario cerrará el 2026 con una revalorización general del 20-25%, lejos del 99% del 2025. Pero no todo el mundo es tan optimista. Brun, por ejemplo, comparte la idea de que "los bancos continúan sin estar caros", pero espera unos aumentos de entre un 5% y un 15% de crecimiento, calculados por la estimación de los beneficios. En cambio, Fàbregas apuesta por rentabilidades de un dígito y un comportamiento desigual: "Es posible que incluso tengamos nombres que suban y otros que caigan". La base de su afirmación son, nuevamente, las diferentes gestiones de la rentabilidad de recursos propios por parte de cada entidad.

En todo caso, la desaceleración prevista por los analistas financieros no dibuja una caída de la banca en el horizonte. Al contrario: con los cimientos bien sólidos y establecidos, la cuestión no es si los dos grandes bancos catalanes continuarán creciendo -conjuntamente con el resto del sector financiero español-, sino qué manera elegirán para hacerlo.