Trajín, caras de cansancio y paridad entre sudaderas y americanas. El jueves de cierre del Mobile World Congress (MWC) constituye un microcosmos propio dentro de la dinámica habitual de la cita, especialmente desde el estreno de un Talent Arena que habilita a los estudiantes a acceder de forma gratuita al congreso durante el último día. Hay quien querría que la feria mundial de la conectividad se alargara otra jornada para explotarla aún más económicamente, pero GSMA y su CEO, John Hoffman, no quieren ni oír hablar de ello. "La de este año ha sido, de largo, la edición más intensa de los cuatro años que llevo aquí", confiesa Francesc Fajula, CEO de la Fundació Mobile World Capital Barcelona (MWCapital), en Connexió MWC 2026, el pódcast especial de VIA Empresa en el congreso. En este caso, sin embargo, la intensidad debe interpretarse desde la óptica positiva.
El MWC 2026 no pasará a la historia como el más masificado. El estallido de la guerra en Oriente Medio ha imposibilitado que cerca de 5.000 personas no se hayan podido desplazar a Barcelona, y los datos así lo indican. Los 105.000 visitantes que ha confirmado oficialmente la organización podrían hacer pensar que el MWC ya ha tocado techo y empieza a quedarse corto, pero el impacto de un evento de esta relevancia no se mide únicamente por la cantidad de piernas que lo visitan. Basta con asomarse a las inmediaciones de Fira de Barcelona y contemplar las manifestaciones políticas que no han cesado en toda la semana.
En el caso de Catalunya, la edición de este año ha sido especialmente positiva. Según datos de Acció, las 106 empresas, centros tecnológicos, entidades y startups catalanas que han participado en el MWC y en el 4YFN prevén generar 23,1 millones de euros de volumen de negocio o inversión levantada en los próximos meses gracias a su actividad durante el evento. Es un 2% más que el año pasado. De estas, el 30% ya ha cerrado algún acuerdo durante la cita, mientras que la cantidad de reuniones y visitas asciende a las 2.500.
"Las sesiones que se hacen desde el stand de Catalunya en el 4YFN nos permiten reunirnos con empresas nacionales e internacionales que pueden interesarse como clientes", confirma a VIA Empresa Ferran Briansó, CIO de VDM Health. En el MWC, su empresa presenta un robot que traspasa la función de un chatbot tradicional: funciona como un sistema que puede asistir a médicos en casos complejos, capaz de referenciar papers, preparar informes u organizar el seguimiento de un paciente.
La compañía de Briansó se sitúa en el Congress Square, entre los pabellones seis y siete del recinto. En total, hay 44 empresas catalanas y cuatro iniciativas de la Generalitat de Catalunya, que preside la hilera de estands con un concepto propio: una sábana de seda con la que se apela a un uso responsable de la IA. "Es una demo para pensar y reflexionar; simboliza la parte del hardware (hardware) y la relaciona con la parte más humana, porque el componente ético de la IA es muy importante", explica un representante del Govern. Es un diseño más conceptual y menos impresionante que el corazón digital expuesto la edición anterior.
Bassolas (CVC): "Hemos visto empresas que justo acababan de constituirse y que hoy ya tienen lugar aquí, sino que tienen estands más grandes y van evolucionando"
En el pasillo, una de las más veteranas -y visitadas- es el Centro de Visión por Computador (CVC). Con la edición de 2026 cumplen doce años en el MWC. Este año presentan nuevos métodos de volumetrías con los que crean modelos 3D de campos agrícolas para analizar el suelo o monitorear cultivos como viñedos más cuidadosamente. "La presencia catalana cada vez es más fuerte", confirma Meritxell Bassolas, jefa de Innovación de la entidad. "Hemos visto empresas que justo acababan de constituirse y que hoy ya tienen lugar aquí, sino que tienen estands más grandes y van evolucionando", añade, sonriendo.
A pesar de que es el último día, no hay síntomas de cansancio entre los expositores. Todos son conscientes de que cada uno de los cuatro días es importante. "Es muy importante y productivo para nosotros, porque nos ayuda a mostrar nuestros productos y a posicionar la marca", explica Cynthia López, directora de comunicación y marketing de Fluendo. Es el cuarto año de la compañía en el MWC y, tal como hacen otras empresas catalanas, enlazan la feria de la conectividad después de la del audiovisual (ISE). En su caso, han aprovechado ambos eventos para presentar un "producto de anonimización en tiempo real". A través de la IA, el sistema es capaz de detectar en medio de una cámara de videovigilancia o una cobertura televisiva si aparece una persona vulnerable -como un niño- y de censurar la cara al momento. De momento, ya trabajan con grandes marcas como Dell o HP.
Otra empresa que repite feria después del ISE es ebantic. Son el primer escaparate de la delegación catalana, y su solución de software a medida es una de las más reclamadas. En parte, gracias a la imagen de una oveja negra liderando un rebaño de ovejas blancas, objeto de muchas fotografías por parte de los asistentes. ¿El significado? La importancia de diferenciarse. "No todo el software genérico se adecua a todas las empresas; hay algunas que requieren software específico adaptado a sus operaciones, y cuanto más compleja es una compañía, más se refuerza este requerimiento", aclara Carles Rams, CEO y cofundador. Un buen caso de uso serían las redes y televisiones locales.
2026, el año de los robots... y de los satélites
Año tras año, al empezar el MWC, todos los medios buscan encontrar la gran atracción del congreso. Las innovaciones más atrevidas se encuentran en el tercer pabellón, como el robot de la cámara de móvil de Honor o el coche deportivo de 1.900 caballos que presenta Xiaomi. Sin embargo, la edición de este año ha sido menos unánime. En una entrevista previa al congreso con este diario, el responsable del MWC, John Hoffman, prometía una edición dominada por la robótica, y Rams coincide: "Ha sido el año de los robots, aunque yo me los imaginaba más grandes". Todo ello, sin tener en cuenta la integración total de la IA.

Fajula también apostaba por el mismo caballo en Connexió MWC 2026. "Hemos visto robots autónomos y hemos pasado del chatbot a ver agentes de IA que ya interactúan entre ellos", apuntaba. Pero no todo el mundo comparte esta reflexión. Un día antes, Gina Tost también admitía esta posible hegemonía de la robótica, a pesar de que no parecía en absoluto impresionada. "Este año no hay una novedad que destaque por encima de todo lo demás".
A su vez, Josep M. Ganyet añadía otro sector pujante: el de los satélites. Buena prueba de ello es que los estands deOpen Cosmos y Sateliot ganan espacio con el transcurso de las ediciones, pero también es relevante que el escenario de Nuevas Fronteras (New Frontier) estuviera dedicado a redes no terrestres y cuántica. "Para mí, esta ha sido la edición de la irrupción del espacio en el MWC", afirma Clàudia Mateo, responsable de negocio de innovación para el sector espacial en i2Cat. Mateo defiende que todo ello no es casual, dado que el new space es "creciente": "El año pasado ya vimos que aquello por lo que nosotros hace cinco o seis años estamos apostando en investigación, empezaba a entrar tímidamente en el MWC mediante estands de operadores de satélites".
De hecho, es el segundo año que i2Cat se expone en el MWC para hablar de este sector. Este año se han centrado mucho en los satélites 6GStarLabs que lanzaron el 28 de noviembre, los cuales funcionan como laboratorios abiertos para cualquier persona o institución. "Si queremos tecnología en el espacio, tenemos que tener laboratorios donde testearlas. De aquí nace la idea de tener uno", agrega Mateo, quien se muestra optimista del papel de Catalunya en esta revolución.
Los jóvenes, un nuevo nicho de jueves
Ver caras jóvenes por los pasillos del MWC ya no es una novedad. La edición de 2025 abrió un nuevo nicho para los expositores más allá del perfil directivo predominante. Uno de los más beneficiados es, precisamente, el CVC. "Les comentamos cuáles son las vías como centro de investigación con las que damos apoyo al talento tecnológico catalán, que tiene ganas de exprimir todo lo que ha aprendido en el territorio", comenta Bassolas.
Acostumbrados a los gestos de cansancio y reuniones de última hora, la irrupción de jóvenes catalanes el último día del congreso reconfigura la escaleta habitual y le aporta la enésima capa a la feria
Durante la mañana desfilan universitarios, muy interesados por las grandes atracciones del congreso, pero también con la intención de orientar su carrera profesional. "Venir aquí me permite saber cómo funciona el 6G y las soluciones que hay. Debo estar alerta para saber cómo moverme en el mercado, porque la tecnología hoy en día cambia muy rápidamente", reconoce Martí, un estudiante de 19 años que cursa ingeniería informática en la UAB. Visita diversos estands catalanes junto con sus compañeros Santiago y Kaissa para presentarse y buscar oportunidades laborales. Les suceden otros grupos numerosos de universitarios curiosos, sobre todo, por Biorce, la startup catalana ganadora de los 4YFN. Una constatación del eco que supone llevarse este galardón.
Esta circunstancia ha revitalizado los jueves del MWC. Acostumbrados a los gestos de cansancio y reuniones de última hora, la irrupción de jóvenes catalanes el último día del congreso reconfigura la escaleta habitual y le aporta la enésima capa a la feria. Un hecho que aún se acentuará dentro de dos años, cuando el Talent Arena se mude a un Hall Zero incipiente y que ya exhibe sus cimientos en las calles contiguas. Apunta a gran prolegómeno de la edición del próximo año. Antes, sin embargo, habrá otro MWC. Y dos años en el gran congreso de la conectividad mundial no son poca cosa.