Arquitectura, deporte y turismo. Gaudí, el Barça y Vicky Cristina Barcelona. Estas son las tres etiquetas por las que es conocida mundialmente Barcelona, y tres de las principales razones que han impulsado cada una. Pero para el director general de la Mobile World Capital Barcelona (MWCapital), Francesc Fajula, la ciudad condal se merece una cuarta: la tecnología. Esta es, al menos, la visión con la que trabajan desde la fundación catalana del MWC, constituida en 2012 para “dejar un legado, en el país, tanto en el ámbito empresarial como en la vida de la gente” del paso del congreso por la capital catalana.
En plena celebración del MWC que sopla las veinte velas, la MWCapital cuenta los días para el estreno en Amazon Prime Video de Day One, la serie que han coproducido con la plataforma estadounidense. Un thriller tecnológico ambientado en Barcelona con un triple objetivo: posicionar la ciudad condal en el mapa internacional del mundo tecnológico, visibilizando infraestructuras como el Barcelona Supercomputing Center (BSC), el Sincrotró Alba o la Torre de Collserola; concienciar sobre los peligros de los malos usos de la tecnología, y, como serie convencional de Prime Video, entretener. Pero de todo esto ya escribió Josep M. Ganyet en VIA Empresa la semana pasada.
Day One se enmarca dentro de uno de los cuatro pilares principales de la MWCapital: promover el ecosistema científico y tecnológico de Barcelona, Catalunya y el Estado al mundo. A este hay que sumarle tres más que encapsulan, cada uno, diversas iniciativas: los servicios digitales, o cómo utilizar la tecnología del MWC por el bien de la ciudadanía; la transferencia de tecnología y el fomento del talento tecnológico.
The Collider: 23 ‘spin-off’ valoradas en 112 millones
De los tres, el más estrechamente vinculado al mundo empresarial es el de la transferencia de tecnología, desde el cual buscan, en palabras del director general de la MWCapital, “solucionar uno de los grandes gaps que tenemos en Barcelona y en Europa: conectar las universidades y centros de investigación con el mercado”. “En todas las universidades y centros de investigación del país tenemos grupos de investigación trabajando en tecnologías profundas, pero muy pocas de las investigaciones que se hacen acaban en patentes, y menos aún en spin-offs”, se lamenta Fajula.
En este ámbito, la medida estrella es el programa The Collider, una venture builder o fábrica de startups nacida en 2017 a través de la cual se han creado 45 equipos y 23 spin-offs —trece que se mantengan en activo— con una valoración agregada de más de 112 millones de euros. “Fue uno de los primeros venture builders del mercado”, recuerda la directora de Empresa y Emprendimiento de Barcelona Activa, Itziar Blasco. “Antes, no nos pensábamos que podías coger a un científico del centro de investigación y lo podías juntar con otra persona con más experiencia en la parte de negocio para suplir las carencias del científico. Este formato no existía todavía aquí”, valora.
The Collider fue uno de los primeros programas de 'venture builder' en el Estado y por él han pasado compañías como YPlasma o Jolt
Anualmente, The Collider hace dos convocatorias de proyectos abiertos a investigadores y académicos de todo el Estado. De entre las diversas propuestas, el equipo escoge las que considera más prometedoras, y entran en la primera fase, en la cual les hacen una prueba de concepto “para que el mercado nos diga si aquello es interesante o no lo es”, explica Fajula. “Lo primero que te dicen es que encuentres a alguien que te quiera comprar la tecnología, porque puedes tener la idea más interesante del mundo, pero si nadie te la quiere comprar, no sirve de nada”, relata el cofundador y CTO de Jolt, Alberto Bucci. La suya es una de las compañías que ha pasado por el programa The Collider, y lo ha hecho con una tecnología que mejora el rendimiento y la eficiencia de los electrolizadores de agua para producir hidrógeno verde. Nacida como spin-off del Institut Català d'Investigació Química (ICIQ), la empresa levantó seis millones de euros procedentes de la familia saudita AlQahtani y del fondo CDP Venture Capital.
Una vez los equipos han demostrado que su tecnología tiene un nicho de mercado, el programa avanza a la fase dos, el plan de negocio de la empresa. “Un mentor te guía con diversos ejercicios, como análisis DAFO o estudios de mercado. Al principio asumes muchas cosas que al final no son verdad. Y el mentor intenta buscar estas debilidades y darte herramientas para que encuentres la solución”, recuerda Bucci. En este proceso, la MWCapital también ayuda a los proyectos incubados a buscar los perfiles profesionales que falten entre los fundadores. “Les buscamos un director técnico, un director operacional… lo que sea necesario para complementar el equipo”, resume Fajula.
Es en esta etapa que David Garcia llegó a YPlasma, otra de las compañías que han pasado por The Collider. “Acababa de llegar a España después de vivir en Inglaterra, y buscaba crear un nuevo proyecto basado en ciencia”, rememora Garcia. El de YPlasma, basado en unos actuadores de plasma que permiten controlar con gran precisión la refrigeración y calentamiento de superficies, le “encantó”, y así se produjo un match que lo convirtió en CEO de la empresa. El proyecto consiguió ganar la competición de pitchs que cierra el programa de The Collider y también la Catalan Pitch Competition de Acció, lo que le otorgó el título de mejor startup catalana del año 2024.
Un empuje al talento tecnológico
El otro gran pilar donde convergen la actuación de la MWCapital y el mundo empresarial es el del talento. Y es que, si bien el conjunto de la economía muestra dificultades para atraer perfiles profesionales que encajen con las necesidades de las empresas, la situación es aún más destacada en el caso del sector tecnológico y digital: de acuerdo con el Baròmetre del sector tecnològic 2025 del Cercle Tecnològic, el último trimestre de 2024 quedaron 1.814 ofertas de trabajo sin cubrir por falta de talento disponible. En esta línea, la fundación del MWC trabaja a través de dos vías: la cuantificación del sector a través de informes y la organización del Talent Arena.
En el primer ámbito, la MWCapital acumula ya siete ediciones del Digital Talent Overview, un estudio que mapea la disponibilidad y tipología de profesionales digitales y tecnológicos del área metropolitana de Barcelona. En la última edición, el informe identificó 129.608 trabajadores digitales a cierre de 2024, un 6% más que en 2023, a pesar de la caída de contrataciones de júniors vinculada al auge de la IA generativa. También visibilizaba la tensión de mercado que tienen las profesiones tecnológicas: por cada oferta de empleo publicada, en el mercado hay 14,8 trabajadores adecuados, mientras que la media de toda la economía es de 67,3 trabajadores por plaza.
La MWCapital monitoriza el estado del talento y las empresas digitales en Catalunya con estudios como el 'Digital Talent Overview' o el 'Tech Hubs Overview'
Un segundo informe que elabora la MWCapital es el Tech Hubs Overview, un estudio que contabiliza los centros de desarrollo tecnológico que empresas extranjeras han instalado en Catalunya y que operan internacionalmente. La edición más reciente, presentada el pasado mes de febrero, identificaba 203 hubs, doce de los cuales se han sumado durante el 2025, que acumulan un impacto económico agregado de 4.109 millones de euros (una media de veinte millones por hub) y una ocupación de 46.080 profesionales. Finalmente, un tercer estudio estrenado el pasado 2025 es El ecosistema de spin-offs deep tech en España, que como su nombre indica, analiza las empresas derivadas de base científica y tecnológica en el Estado. De las 1.007 que hay activas a escala estatal, Catalunya concentra un 28,2%, lo que convierte al Principat en el territorio más prolífico.
La otra gran baza vinculada al talento digital es el Talent Arena, el congreso hermano del MWC y el 4YFN que debutó el año pasado y que este martes se encuentra en plena celebración de la segunda edición. Con una asistencia de 20.000 visitantes en 2025, el congreso aspira ahora a “incrementar la capacidad técnica tanto de los ponentes, como de la gente que viene”, de acuerdo con Fajula. “Nos interesa generar vocaciones, ayudar a los estudiantes de aquí y que los tecnólogos se formen y certifiquen en determinadas plataformas”, sintetiza el director general de la MWCapital.
Así, si la edición de 2025 tuvo un enfoque muy centrado en los estudiantes locales, la de 2026 no pierde este público, pero se enfoca también a profesionales más séniors con XPRO, una sección donde se invitan a profesionales de alto nivel de diferentes áreas. “Traemos a la Kate Darling, que es una investigadora del MIT que trabaja en Boston Dynamics, que es la empresa de robótica más importante del mundo”, ejemplifica Fajula con una de las cabezas de cartel, a quien acompañan nombres como el inventor de la World Wide Web, Tim Berners-Lee, o la CEO y fundadora de Space DOTS, Bianca Cefalo.
Garcia (YPlasma): “El MWC quizás se marcha cualquier día. The Collider es una excelente iniciativa que puede vivir sola sin el Mobile”
Remover e inspirar el talento local, conseguir que la investigación tome forma de empresas, contabilizarlo todo de cerca y comunicarlo al mundo a través de propuestas como Day One. Un conjunto de estrategias que tiene clara una cosa: el impacto del MWC debe ir más allá de los cuatro días que dura el congreso. Y este es el camino que, como sector, el CEO de YPlasma, David Garcia, cree que se debería seguir: “El MWC quizás se marcha cualquier día. The Collider es una excelente iniciativa que puede vivir sola sin el Mobile”. Una voluntad que, como bien remarca Blasco, hay que hacer en colaboración con todos los agentes, tanto públicos como privados: “La Capital nació con la voluntad de que pasaran más cosas, no solo en el congreso, y entre todos los agentes del ecosistema hemos conseguido que esto pase”.