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EEUU, Singapur y el Reino Unido, los países con mejores “cimientos” para hacer negocio

StartupBlink reconoce a Catalunya como gobierno regional del año en un ranking marcado por los incentivos y facilidades de operar una empresa en 125 países

Los Estados Unidos son el país con mayor facilidad para operar un negocio, según StartupBlink | batuhanozdel (iStock)
Los Estados Unidos son el país con mayor facilidad para operar un negocio, según StartupBlink | batuhanozdel (iStock)
Marc Vilajosana, periodista de VIA Empresa | Mireia Comas
Periodista
02 de Febrero de 2026 - 04:55

No son pocos los factores que determinan el éxito que un territorio tiene a la hora de hacer aflorar la innovación y convertirla en mejoras tangibles para su sociedad. Hemos hablado largo y tendido de ello en esta sección: desde la relevancia del sistema universitario y de investigación, con los investigadores más citados o los centros mejor valorados; pasando por el reto de la transferencia de conocimiento o la brecha de innovación en tecnologías profundas que sufre el continente europeo, sin olvidarnos tampoco de clasificaciones de referencia como el Índice Mundial de Innovación.

 

Por encima de todas estas visiones, quizás uno de los campos que mejor visualiza el dinamismo de los ecosistemas de innovación de los países es el estado de sus startups. La agencia StartupBlink lleva años elaborando el Global Startup Ecosystem Index (GSEI), un estudio que examina los resultados que obtienen estas empresas emergentes y todo el ecosistema que las rodea. Se trata de un ranking del que Catalunya suele sacar pecho, ya que Barcelona lleva cinco años encadenando la quinta posición como principal hub de innovación de la Unión Europea, con el añadido de ser el segundo más importante en el sector de los videojuegos.

Pero el buen o mal momento que demuestren tener las empresas e instituciones de conocimiento no es producto exclusivamente de su tarea individual, sino que el entorno en el que operan también puede condicionar fuertemente su resultado. Esta es la visión que ha llevado a StartupBlink a elaborar un nuevo análisis complementario al GSEI: el Innovators Business Environment Index (IBEI), un estudio que no se fija en las empresas en sí, sino en los cimientos financieros y económicos de aquel territorio, basados en la actuación y estado de gobiernos, administraciones públicas y sistemas bancarios, entre otros.

 

El índice ha evaluado un total de 125 países a partir de 30 parámetros diferentes agrupados en tres pilares principales: la facilidad para iniciar y operar un negocio, los incentivos y atractivo financiero del país para emprendedores e inversores y la percepción del mercado en cuestiones como la gobernanza, la estabilidad, la transparencia o el capital humano. Un estudio comparativo en el que, ya os avanzamos, el Estado español no sale muy bien parado, pero sí Catalunya.

Estados Unidos, a la cabeza

En lo más alto del ranking de StartupBlink se encuentran los Estados Unidos, una posición que no sorprende si se tiene en cuenta que también lideran el GSEI de la misma agencia. El país liderado por Donald Trump ocupa la primera plaza internacional en facilidad de operar un negocio, la octava en incentivos para inversores y emprendedores y la decimocuarta en percepción de mercado.

Donde más destaca el país norteamericano es en la apertura de sus herramientas financieras, las medidas disponibles para resolver la insolvencia de un negocio y el tamaño de su mercado. Los autores del estudio perciben en Estados Unidos una “profundidad institucional y consistencia en las condiciones para operar un negocio”, así como una cultura “que valora el emprendimiento y acepta el fracaso”.

Las herramientas financieras, las soluciones a la insolvencia y el tamaño del mercado son las grandes fortalezas del entorno empresarial de los Estados Unidos

El IBEI también valora positivamente las leyes que hacen más flexible la bancarrota y la gran disponibilidad de mercancías y provisiones. Por otro lado, los autores recuerdan que Estados Unidos acoge el ecosistema más grande de firmas de capital riesgo y que la oferta disponible en índices como el NASDAQ o el NYSE “ofrecen importantes vías de éxito que atraen inversores y emprendedores”. Como aspectos a mejorar, el informe identifica la fiscalidad funcional como un campo con trabajo por hacer.

Singapur, la puerta de entrada a Asia

Singapur es el segundo país mejor valorado en el IBEI de StartupBlink | lena_serditova (iStock)
Singapur es el segundo país mejor valorado en el IBEI de StartupBlink | lena_serditova (iStock)

En segunda posición se encuentra Singapur, que con poco más de 700 kilómetros cuadrados ha sido capaz de convertirse en el país líder en incentivos de negocio y en percepción internacional de mercado, y en octavo en facilidad de operar un negocio. En los parámetros individuales analizados por StartupBlink, el país insular destaca especialmente en financiación per cápita, leyes laborales y gobernanza.

Los autores del estudio consideran que la planificación económica llevada a cabo por Singapur y el uso del inglés como lengua oficial han “acelerado su integración en los mercados internacionales”. De hecho, el análisis considera la estabilidad como una de las grandes ventajas competitivas de la nación del sudeste asiático, ya que “los inversores y emprendedores se encuentran con sorpresas mínimas”. La transparencia gubernamental, una supervisión fiscal “responsable” y las continuas actualizaciones regulatorias convierten a Singapur, de acuerdo con StartupBlink, en “un punto de acceso clave a Asia”.

La potencia bancaria del Reino Unido

El bronce del ranking se lo lleva el Reino Unido, país que logra situarse como séptimo mejor del mundo en incentivos de negocio, octavo en facilidad de operar un negocio y decimosexto en percepción del mercado. La presencia de una fuerte banca transnacional, la apertura de las herramientas fiscal y, al igual que Estados Unidos, el tamaño de su mercado son los parámetros en los que mejor puntúa el país británico.

A juicio de StartupBlink, los elementos que han dado al Reino Unido la reputación de ser un gran destino para iniciar un negocio son unas instituciones en las que se puede confiar, un sistema legal robusto y la presencia de sectores económicos de alto valor, como la investigación, las finanzas y las tecnologías avanzadas. Nuevamente, la preeminencia del inglés como lingua franca de negocios hace que el Reino Unido juegue en casa y le permite atraer grandes volúmenes de talento internacional. Por su parte, la Bolsa de Londres continúa siendo considerada como uno de los mercados más importantes del mundo, lo que eleva su posición como uno de los principales centros financieros internacionales.

A pesar de que el Brexit no ha sido positivo y ha “introducido pesimismo” en los mercados, los autores consideran que el impacto ha sido “más suave de lo que muchos esperaban”. Con todo, decisiones políticas recientes, como la abolición de la condición de “residente no domiciliado” y el incremento de impuestos, han provocado “diversos grados de éxodo de la gente más talentosa”.

Europa, un 40% del 'top-10'

El resto del top-10 muestra una presencia destacada de países europeos. Al Reino Unido le sigue en cuarta posición Suiza, que destaca en valoración crediticia, gobernanza y disponibilidad de crédito y tipos de interés. Tras los Emiratos Árabes Unidos y Canadá, los Países Bajos son séptimos a escala mundial, con buenas posiciones en valoración crediticia, banca transnacional y soluciones a la insolvencia. Y separada por Japón y Arabia Saudí se encuentra Estonia, que cierra en décima posición con valoraciones destacadas en apertura del comercio, libertad de internet y financiación per cápita.

Reino Unido, Suiza, Países Bajos, Estonia y Suecia son los países europeos con mejores entornos de negocio, según StartupBlink

Si analizamos exclusivamente los diez países europeos mejor clasificados, solo nos hace falta consultar el top-20 global para completarlo. Y es que después del Reino Unido, Suiza, Países Bajos y Estonia, el Viejo Continente coloca ocho países entre la undécima y vigésima posición internacional. Se tratan, en orden, de Suecia (duodécimo), Luxemburgo (decimotercero), Irlanda (decimocuarto), Chipre (decimoquinto), Bélgica (decimosexto), Bulgaria (decimoctavo), Finlandia (decimonoveno) y Dinamarca (vigésimo), estos dos últimos ya fuera del top-10 europeo.

Zúrich es el principal clúster de innovación de Suiza, cuarta en el ranking de StartupBlink | taranchic / iStock
Zúrich es el principal clúster de innovación de Suiza, cuarta en el ranking de StartupBlink | taranchic (iStock)

El papel mejorable de España

Quien no puede presumir de tan buenos resultados es el Estado español, que se posiciona como 39º en la escala global, 28º a escala europea y quinto en el sur de Europa. El pilar donde mejor puntuación consigue España es en la facilidad de empezar un negocio, ámbito en el que es 21º globalmente, mientras que ocupa la 41ª plaza en percepción de mercado y la 60ª en incentivos de negocio. Si afinamos más y observamos los 30 parámetros evaluados por StartupBlink, los tres en los que más destaca el Estado son la fortaleza de su pasaporte, considerado uno de los cinco más valiosos del mundo, según el The Henley Passport Index; la apertura de su comercio y la apertura de sus herramientas fiscales. En cambio, los autores consideran que el país tiene aún trabajo por hacer en la funcionalidad de sus impuestos.

El entorno empresarial del Estado español es valorado como el 39º a escala global y el 28º en Europa

Más detalladamente, el informe considera que el Estado español está dando forma a “un entorno de negocio moderno y orientado hacia la innovación”, construido sobre “reformas en la digitalización de la administración, un potente capital humano y un claro enfoque en empresas tecnológicas”. El estudio valora positivamente las reformas legislativas, que considera que permiten “expandir la actividad emprendedora”, pero señala la complejidad administrativa como un obstáculo aún por resolver.

Otros puntos fuertes del Estado son, según StartupBlink, la disponibilidad de planes de movilidad internacional para emprendedores y profesionales; los beneficios fiscales de la Ley Beckham; la presencia del visado para emprendedores; el acceso al mercado único europeo; los vínculos con América Latina, y el talento producido por universidades y centros de investigación. Por el contrario, la burocracia es identificada como el gran problema del sector empresarial.

Catalunya, premio a gobierno regional del año

El pesimismo por la clasificación del Estado no es compartido en Catalunya, que ha sido escogida por StartupBlink como mejor gobierno regional del año. Se trata de uno de los cuatro reconocimientos individuales que hace el índice, junto con el de país del año (concedido a Arabia Saudí), el de ciudad del año (para Medellín) y el de región del año (para Asia central).

En el caso catalán, el premio se ha otorgado por, en palabras de la agencia, “haber demostrado un progreso excepcional a la hora de fortalecer el entorno de negocio a través de la ejecución activa de políticas, reformas institucionales y una estrategia de inversión a largo plazo”. El estudio cita otros reconocimientos y posiciones del Principado en rankings internacionales vinculados a la inversión extranjera (fDI Intelligence) o la captación de proyectos de IA (IBM), entre otros.

El índice también valora el ritmo de crecimiento del PIB, por encima de la media europea, los récords en ocupación o la atracción de capital internacional, de la que destaca el objetivo del Govern de alcanzar los 6.000 millones de euros en 2030. Pero más allá del ejecutivo, la mirada de StartupBlink se dirige a Acció, por su papel para “reducir la fricción para inversores y emprendedores” y “fortalecer la reputación de Catalunya como un destino de negocio accesible”. 

El papel de Acció y la presencia del MareNostrum 5 y la Barcelona Cable Station son claves en el entorno empresarial de Catalunya

El informe también hace mención especial a dos instalaciones clave en el ámbito tecnológico, como son el MareNostrum 5 del Barcelona Supercomputing Center (BSC) y la Barcelona Cable Station. “Priorizando la capacidad institucional, la infraestructura a largo plazo y la preparación de inversiones por delante de incentivos a corto plazo, el gobierno regional ha creado un ejemplo de manual de cómo la competitividad liderada por políticas puede traducirse en flujos de inversión más potentes, creación de empleo y crecimiento de la productividad”, concluye el estudio.